Punto de vista: TaoCuando mis amigos nos contaron lo que pasaba entre ellos y los otros chicos, me sentí mejor, ya que igual tenía miedo de que se enterasen de lo sucedido entre Kris y yo. Sin embargo, no fue tan malo; después de todo ellos ya están en una relación amorosa consolidada, en cambio nosotros... solo nos hemos besado unas cuantas veces, aquella vez en mi departamento y nada más.De eso ya son dos días y no ha pasado nada más. Pasado mañana se supone que iremos al viaje escolar, por lo que estoy preparando la maleta. Me gustan mucho las golosinas, así que mi mayor cantidad de equipaje es eso: dulces y más dulces. Debo llevar muchas, ya que Luhan y Xiumin suelen quitarme varias; a ellos no les gusta llevar, pero aman comer de lo ajeno.Estaba terminando de preparar la maleta cuando recibo una llamada de un número desconocido, lo cual es extraño, ya que después del accidente en la discoteca tuve que cambiar de número para evitar problemas.—Diga, aquí Tao... ¿con quién tengo el placer? —dije al contestar con educación.—Hola, lo llamamos del recinto médico Center Seol. Estamos llamando por un joven, Wu Yi Fan. Ingresó por múltiples golpes y cortadas. Al revisar su teléfono tenía siete números guardados, pero solo este respondió. ¿Sería usted tan amable de venir? El paciente necesita entrar a suturas, pero se necesita a alguien que acceda a su registro y autorice los procedimientos —dijo la mujer al otro lado del teléfono, de manera muy tranquila y profesional.—Sí, no hay problema... iré de inmediato —dije preocupado, ya sintiendo el corazón a mil.Al colgar, tomé las llaves de mi auto y mi billetera en menos de cinco minutos. Creo que me salté algunas señales de tránsito, pero bien poco me importó en ese momento; solo quería llegar.Me estacioné en la entrada y bajé corriendo, para rápidamente ir a recepción.—Hola, estoy aquí por Wu Yi Fan —dije algo alterado, buscando verlo ya.—¡Oh! Hola... este, él ya está siendo atendido. Pero, ¿qué edad tienes? —preguntó la enfermera mirándome de arriba abajo.—Tengo 18. Si es necesario dígale al director que venga; soy amigo de su sobrino —mentí un poco, aunque no era mentira que el tío de Luhan es director de este hospital, pero solo quería que se apuraran. Necesitaba ver a Kris, saber qué le había pasado.—No hará falta. Necesito que firmes unos papeles de ingreso. El señor Wu Yi Fan ya está siendo atendido —dijo la enfermera entregándome la carpeta.—¿Qué fue lo que le sucedió? —dije angustiado, mientras firmaba los papeles sin leer casi nada.—Los informes policiales dicen que en el orfanato hubo una revuelta. De hecho, tenemos a muchos chicos como él aquí —dijo mientras revisaba algo en su ordenador con calma.—Espere... ¿dijo orfanato? —dije dejando de firmar de golpe, mirándola sorprendido.—¿Eres su amigo y no sabías? —dijo ella algo confundida por mi reacción.—Supongo que no hablamos de nuestras vidas pasadas... —seguí con el papeleo y al finalizar se los entregué—. Bien... ¿ahora?—Al ser de escasos recursos, no se le cobrará la atención. Sin embargo, se le entregará una receta la cual debe comprar para los puntos y medicación posterior —dijo ella.—Bien... ¿me podría dar la receta ahora? —ella accedió y me la entregó. Luego dije—: ¿Él está por salir o demorará un rato?—Quizás demore un rato más. Luego de que le suturen puedes verle; está en la sala 204, por la izquierda siguiendo el pasillo —dijo ordenando unos papeles.—Bien, gracias.Como demoraría un rato, fui a estacionar el auto donde debía, para luego ir a la farmacia por la receta. Al cabo de 15 minutos regresé y fui hacia donde con anterioridad me había indicado la enfermera.Para prevenir cualquier accidente inoportuno, toqué la puerta y de adentro escuché un "pasen". Al entrar, caminé hacia lo que parecía ser una camilla y pude divisar a alguien sentado dando la espalda a la entrada.Camine hacia él y le llamé bajito:—Kris...No dije más, ya que al darse vuelta vi su rostro lleno de moretones y el labio partido, además de vendas en sus brazos.Él, algo sorprendido, supongo por mi presencia, se trató de parar, pero se encorvó, ya que supongo sintió un dolor fuerte en su vientre. Rápidamente me acerqué y le ayudé a que se sentara nuevamente en la cama con cuidado.Este, al ya estar mejor, dijo con voz cortante:—¿Qué haces aquí?Bueno... eso sí dolió en el fondo. Esperaba que estuviera feliz de verme, no que me preguntara así.—La enfermera llamó a tus contactos, pero aparentemente solo yo respondí... soy el único que tiene el número guardado —dije mirando mis manos, triste.—¡Oh! Lamento las molestias —dijo él recostándose en la cama, dándome la espalda otra vez.—Kris, yo...—No digas nada. Supongo que ya lo sabes ahora... dónde vivo, quién soy —dijo él interrumpiéndome, con dolor en la voz.—Eso a mí no me importa —dije muy rápido, tanto que casi no se entendió.—Ya... pero no quería que te enteraras, menos así, viéndome así —dijo él sin mirarme.Iba a hablarle, pero entonces tocaron la puerta y unos hombres uniformados entraron.—Hola, somos de la comisaría número 12. Estamos aquí para constar algunos datos sobre el accidente ocurrido en el orfanato "Soon".Kris se volvió a sentar lentamente y asintió.—¿Podría decirnos qué sucedió exactamente? —preguntó uno.—Bueno... cuando llegué, estaban peleando unos chicos y sin querer golpearon a una de las instructoras y a uno de los chicos pequeños, de los más chicos. Por lo que me metí para defenderles y separarlos. Sin embargo, unos chicos de los que peleaban se metieron conmigo y comenzaron a golpearme y a cortarme con vidrios de botellas rotas —dijo Kris levantando su camiseta, donde vi su torso con algunas suturas recientes y moretones inmensos.No pude evitar voltearme un segundo, no por asco, sino porque me dolía verle así, tan lastimado.—Bien... otros afectados corroboran esta versión. Y según la información entregada en el orfanato, los chicos que causaron todo esto ya tenían problemas graves de conducta —dijo uno de los policías.—¿Y ahora qué pasará? —dije yo de pronto, sin importarme que pensaran que era un entrometido; me preocupaba mucho lo que pudiera pasar con él.—Esto es más que un simple acto de jóvenes peleando... le cortaron y fueron más de uno —insistí yo molesto, defendiéndolo.—¿Quién es usted? —preguntó el otro policía que venía, mirándome con desconfianza.—Bueno, yo soy... —¿qué se supone que soy? ¿Su amigo? ¿Algo más?—Es un amigo —dijo Kris, de la nada.Bueno, eso dolió. Sentí un apretón en mi corazón al escuchar solo "amigo".—Bien... los daños en el orfanato no fueron menores, por lo que no podemos mandarles de vuelta ahí. Los jóvenes serán reorganizados en diversos orfanatos de la zona y fuera de Seúl —informó el policía.—¡Tiene que estar bromeando! —dijo molesto Kris, levantándose de golpe aunque le doliera—. Yo no me quiero ir... —dijo eso último casi en un susurro, mirando al vacío.Es la primera vez que le veo así, tan vulnerable y asustado. Después de todo, siempre se ha puesto como el típico chico malo al que le importa un carajo el mundo y lo que pase en él.—Lo siento, chico. Dependes del estado, por las leyes de protección. Sin embargo, estás por cumplir los 19, por lo que se te considera casi un mayor de edad. Si tuvieras dónde quedarte y con supervisión de algún terapeuta y control policial, podrías quedarte en otro lugar, fuera del sistema —explicó el oficial.—Yo no... —él no dijo nada más, se veía muy triste y derrotado.No pude detenerme, mi boca se movió sola antes de que mi cerebro lo procesara:—Él se puede quedar conmigo.Tanto Kris como los policías me veían sorprendidos, bueno... más Kris, que me miraba con los ojos como platos.—¿Estás seguro de ello? Eso es una gran responsabilidad —preguntó uno de los policías.—Sí, no hay problema. Si desean pueden visitarme en mi departamento y hacer rondas cuando quieran. Además, estamos a meses de graduarnos. No es bueno que se vaya a pocos meses de terminar el colegio, le afectaría mucho —dije demandante, ahora estaba muy seguro de lo que decía. Además, no quería que se fuera, no ahora. Quizás unos meses atrás me habría importado muy poco, pero ahora no es así.—Bien, entonces así será. Mañana ve a la estación para que firmes un acta de responsabilidad para que él se pueda quedar en tu casa —dijo el policía, yo solo asentí y estos se fueron al rato dejándonos solos.—No hace falta... ya con eso está bien. Le hablaré a alguno de los chicos, buscaré otra solución —dijo Kris poniéndose de pie con dificultad, intentando quitarle importancia.—No seas testarudo. No importa, después de todo sabes que vivo solo, no habrá problema ni nadie que moleste —dije tomando sus cosas de la mesa.Él estaba algo confundido, pero terminó asintiendo con la cabeza baja.—Está bien... pero solo hasta que encuentre dónde vivir, ¿entendido?—Bien, lo que tú digas. Ahora vamos, ya firmé tu alta y ya tengo tus medicamentos listos —dije guiándolo hacia la puerta.—¡Espera! ¿Compraste los medicamentos? —dijo sorprendido, deteniéndose.—Sí... ¿cómo se supone que te recuperarías si no te los tomas? —dije ayudando a ponerle su chaqueta con cuidado de no tocar heridas.—Te los pagaré... todo, te lo prometo —dijo este rápidamente, muy orgulloso.—Bien, si con eso te sientes mejor —dije entre risas por su actitud.El asintió. Al terminar de arreglarse le ayudé a salir. En la entrada le dije:—Espera aquí un momento.Él iba a protestar, pero simplemente salí corriendo hacia donde aparqué mi auto para traerlo a la puerta.Al regresar, bajé y le ayudé a subir. Manejé y entonces me detuve en el centro comercial, frente a un restaurante.—Espera, ya vuelvo —dije bajando antes de que dijera algo.Fui a un restaurante al que suelo ir seguido, ya que como no sé cocinar, suelo pedir ahí. Compré la cena para los dos; yo no había comido nada y Kris no puede tomarse los antibióticos con el estómago vacío.Al terminar pagué y regresé. Dejé las bolsas de comida en su regazo y comencé a manejar hacia mi casa.—¿Qué es esto? —preguntó curioso oliendo la comida.—Bueno, digamos que no se cocinar nada, por lo que suelo comprar la cena. No he cenado y tú no puedes tomarte los antibióticos con el estómago vacío, así que esto nos vendrá bien —dije mirando hacia delante, concentrado en el tráfico.—Si quieres puedo cocinar yo —dijo él de la nada.Detuve el coche de golpe en un semáforo y le miré atónito.—¿Es que sabes cocinar?Este sonrió con esa sonrisa que me dejaba bobo y dijo:—Cuando era pequeño mi padre tenía un restaurante y me enseñó muchas cosas antes de... bueno, antes de que pasara todo.—¡Oh! —no pregunté más, siendo que aún quería saber cómo terminó en el orfanato, pero entendí que hoy no era el momento.
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Rivales
Fiksi PenggemarDel odio y el amor hay un solo paso, pero hay una gran brecha que solo algunos son capaces de superara. Que pasar cuando un grupo de chicos que no hacen mas que pelear, se vean en bueltos en diatintas situaciones. A-Grupo de Estudiantes de Elite D...
