Punto de vista: TaoEstaba en mi cuarto preparándome para esta noche, ya que habíamos quedado en encontrarnos en la discoteca. Me puse unos pantalones ajustados de color negro que Baekhyun me había regalado para mi cumpleaños, una chaqueta Gucci que iba a juego, una camisa azul marino oscura y, para finalizar, unos zapatos Bassiriana que me encantan y que combinaban perfecto con todo el conjunto.Cuando estaba listo, tomé las llaves de mi coche... bueno, sí, la verdad es que mi Lamborghini no servía para ir todos juntos, así que cada uno iría por su cuenta.Tontamente reí ante el pensamiento y al final me subí y me fui. Como vivía solo, no debía dar explicaciones a nadie. Mis padres viven en China, por lo que no les molesta si salgo y no vuelvo en toda la noche. Pero la verdad es que, con mis amigos, somos muy responsables y jamás hacemos nada indebido. Se nos enseñó a comportarnos de la mejor manera, ya que debemos dar la cara en la alta sociedad y, aunque no queramos, debemos hacernos cargo de las respectivas compañías familiares. Esa es nuestra perdición.Sí, la verdad es que odiamos esto. Nunca se nos ha dejado hacer lo que se nos dé la gana: siempre clases, reuniones con personas falsas que solo buscan agradarnos por nuestro dinero y posición social.Lo único bueno de este mundo son los chicos... mis amigos. Ni siquiera mis padres me importan realmente; nunca han estado ahí, solo me buscan cuando necesitan algo, como por ejemplo que haga una aparición en alguna reunión o evento importante.—Algunas veces desearía ser distinto... —susurré para mí mismo.Cuando al fin llegué, me estacioné cerca de la entrada y esperé a que llegaran los demás. Primero llegó Xiumin, luego Luhan, más tarde D.O. y finalmente llegó Baekhyun; como siempre, llega de último.—¡Hasta que al fin llegas, Diva! Este cuerpecito tan bello que ves aquí, pensé que se haría viejo de tanto esperar —dije dramatizando mucho.—No seas idiota, Tao... solo demoré media hora —dijo mi amigo, ignorando las miradas acusadoras de todos mis demás amigos.—Ya, pero bueno, olvidemos esto. Mejor entremos, porque lo que es yo, necesito beber algo muy fuerte y bailar mucho —dijo Luhan, abriendo el paso.—Sí, mejor entremos —dije.Comencé a entrar y todos me siguieron dentro.—Pero miren quién se ha dejado caer por aquí... —dijo uno de nuestros amigos habituales de la discoteca.—Hola, Changmin... ¿cómo están? —saludó Baekhyun.Ellos son amigos desde hace unos años; le conocimos aquí y pues se hicieron cercanos. Lo que es yo, me llevo más bien con Yoochun. Y hablando del rey de Roma, por ahí se acercó a nosotros.—¡Eh, hola chicos! ¿Cómo están? Hacía mucho que no venían —dijo este alegre, saludándonos a todos.—Sí, bueno... ya era hora, ¿no? Jaja —dije yo.—Vengan, los chicos están en la zona VIP. Supongo que nos acompañarán —dijo Yoochun.—Pues claro, tú guíanos —le dije sonriéndole.Este tomó mi antebrazo y, con cuidado, nos comenzó a guiar entre la gente. Miré hacia atrás y vi que Baekhyun venía hablando animadamente con Changmin y los demás.—¡Eh, chicos! ¿Qué tal? —saludé a Jaejoong, Yoochun y Junsu, que ya estaban allí sentados.—¡Guau, hacía mucho que no venían! Vengan, siéntense aquí —dijo Jaejoong, indicando unos lugares junto a él en el gran sofá.—¿Qué tomaremos esta noche? —dijo Baekhyun, algo ansioso por empezar.—Qué tal si iniciamos suave... después de todo, nunca has sido bueno para beber —dijo divertido Junsu, recordando anécdotas pasadas.—Venga, no se burlen... —dijo D.O. riendo.—Lo que pasó el año pasado fue un accidente. Tú fuiste el que dejó su vaso junto al mío, obviamente cualquiera se equivoca y agarra el equivocado —dijo mi amigo defendiéndose de las bromas.Todos reímos y comenzamos a divertirnos, hablando de tonterías sin sentido. La verdad es que estos chicos no son parte de nuestro mundo de negocios y riqueza, pero jamás se han interesado en el dinero; siempre nos ayudan y no les importa que la gente hable de que somos unos estirados o arrogantes.—¡Eh, chicos! Iré al baño... ya regreso —dije mientras me levantaba y salía de ahí.Comencé a caminar entre la gente: algunos hablaban, otros parecían que necesitaban alquilar un hotel ahí mismo... Cuando al fin llegué a mi destino, hice lo que necesitaba y, cuando estaba por regresar, alguien tomó mi mano con fuerza.—¡Eh, cariño! Te vi llegar en un hermoso Lamborghini... ¿qué tal si me das un paseo ahora? —dijo un chico alto y rubio; se notaba a leguas que estaba borracho perdido.—Suéltame ahora, si no quieres que te arranque los dientes de un golpe —dije con mucha molestia.—¡Ja, no me hagas reír! —dijo este apegándose más a mí, invadiendo mi espacio personal.Le iba a golpear, pero entonces de pronto alguien lo tomó del cuello, tan fuerte que se vio obligado a soltarme de inmediato.—¡Eh, bastardo! A como le vuelvas a poner una mano encima, o que siquiera le mires, te arrancaré diente por diente y te los haré tragar. ¿Me entendiste? —dijo el chico, al cual casi no le lograba ver la cara por la poca visibilidad, ya que habían apagado las luces de ese sector.—¿Y tú quién eres...? —preguntó el chico rubio, asustado ya.Noté cómo mi salvador se acercaba cada vez más a él y le decía algo en el oído derecho, muy bajito y amenazante. Entonces este lo soltó. El chico rubio calló al suelo y salió corriendo como alma que lleva el diablo, sin mirar atrás.—¿Quién demonios eres...? —le dije intrigado, dirigiéndome a la persona que me había ayudado y que, para colmo, me estaba dando la espalda.Este lentamente se dio la vuelta y... ¡no me lo podía creer! Era Kris.—Ni creas que te daré las gracias... yo podía con él solo —le dije, desviando la mirada con orgullo.—Me vale —dijo acercándose lentamente a mí—. Si no quieres que otros idiotas así se te acerquen, será mejor que no te vistas como una ramera —dijo cuando ya estaba totalmente cerca. Podía sentir el olor del alcohol en su aliento, pero también su intensidad.Le empujé y con enfado le dije:—No te me acerques... y no te golpeo solo porque me ayudaste hace un momento.Tras eso, me fui, dejándolo tras de mí.Cuando llegué junto a mis amigos... o bueno, donde se suponía que estaban, solo se encontraba Changmin recostado en el sofá.—¿Y los demás? ¿Dónde están? —pregunte con algo de molestia.—Fueron a bailar. Yo iba a ir cuando tú llegaras, ya que perdí en piedra, papel o tijeras y me tocó cuidar las cosas —dijo mi amigo riendo.—Ya... —fue todo lo que dije, con pocas ganas.—¿Es que ha pasado algo en el baño? Porque vienes con ese carácter... —preguntó mi amigo, tras beber de su copa.—No es nada. Mejor vamos a ver a los demás —tras decir eso, comencé a bajar las escaleras para ir a la pista de baile.Cuando di con D.O... no podía creer lo que veían mis ojos: estaba bailando muy pegado con "el negro" de Kai. Y no solo eso, el muy idiota se dejaba tocar indebidamente y, peor aún, él también le tocaba a ese "carbón".Quedé de piedra. Iba a ir a hablarle, a separarlos, pero no me atreví. Él es su amigo... ¿es que no creyó que fuera importante contarme que se estaba acostando o saliendo con él?Di la vuelta, dejando solo a Changmin. Fui al vestíbulo, tomé mis cosas y salí del lugar.Me molestaba profundamente que me ocultaran cosas. No... quizás me molestaba porque él tenía lo que yo jamás tendría.O quizás me molestaba porque sentía que no confiaban en mí lo suficiente para contármelo.
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Rivales
Fiksi PenggemarDel odio y el amor hay un solo paso, pero hay una gran brecha que solo algunos son capaces de superara. Que pasar cuando un grupo de chicos que no hacen mas que pelear, se vean en bueltos en diatintas situaciones. A-Grupo de Estudiantes de Elite D...
