15

152 7 2
                                        

Go and cry little girl

Mi vida se ha convertido en una verdadera rutina, pero una de la que yo me queje, sino una en la que cuando estoy en otro lugar que no sea ese, mi tiempo parece una pérdida a comparación de cuando me encuentro con él.

Camino por el apartamento a la espera de MinJung, han pasado dos semanas y mis sentimientos por ella y JiMin han cambiado bastante. Con éste último me siento libre de hacer muchas cosas al igual que a la hora de hablar; le puedes hablar de política o religión y él te va a escuchar y dar su opinión.

—He llegado— la veo entrar y me acerco para recibir sus cosas, supongo que estará muy cansada.

—¿Cómo te fue?— dejo un beso en su mejilla mientras dejo sus cosas en la habitación y a ella la hago sentar en el comedor.

—Como siempre— no me mira a los ojos cuando le hablo, provocando que yo sospeche de que algo le está sucediendo.

Entro a la cocina tomando dos platos para servir la cena; algo Gourmet para que ella esté a gusto y no hayan más inconvenientes. Dejo la cena sobre la mesa junto con una botella de champaña rosa.

—¿Esto a qué viene?— mira la comida y luego a mí con una expresión confunsa. Yo sólo quiero que todo esté bien.

—Quería hacer algo especial para ti— me mantengo firme ante su dura mirada, sé que está sospechando algo.

Toma un sorbo del alcohol y yo también, estoy a punto de darle una sonrisa cuando una estruendosa y falsa risa  resuena en el apartamento. La observo alarmado, ella hace como si se limpiara unas cuantas lágrimas seguido de una sonrisa amarga; ahora sé que nada está bien 

—Estás con alguien menor JungKook.

—¿De qué habl-?

—¡Sabes de que mierda hablo!— se levanta de golpe y me encara con su rostro sonrojado  a tope.

—Calmate MinJung.

—No me voy a calmar cuando sé que estás con un hombre—. Las lágrimas bajan por sus mejillas haciéndome sentir mal —. Ahora te gusta que te metan un pene.

—Me estás siguiendo.

Me levanto e intento abrazarla entre mis brazos pero su respuesta es golpearme en la mejilla, el golpe seco deja un silencio incómodo a la vez que siento mi mejilla arder.

—Mi padre y yo siempre te dimos lo mejor JungKook— su voz es entrecortada—. Todo con la condición de cuidar de mí.

Intento de nuevo acercarme, pero su grito me hace retroceder.

—¡Lárgate Jeon!

Se aproxima y lo único que hace es golpearme con sus puños hasta sacarme del apartamento.

—¡No quiero verte de nuevo!

Dejo que me grite hasta que me cierra la puerta en el rostro; miro el corredor tratando de tomar una decisión, quiero entrar y arreglar las cosas, también quiero darle su espacio, así que tomo mí teléfono y lo llamo.

...

—¿Otra vez bebiendo?

Dejo que TaeHyung pase hasta la cocina para yo seguir acostado sobre el sillón con varias latas de cerveza sobre el suelo.

—Llegará SeokJin pronto— a penas y puedo levantarme para acomodarme y él llega con eso.

—¿Desde cuándo te importa SeokJin?—lo miro sobre mi hombro encontrándome con la grata sorpresa que está armando un porro.

—Nos está ayudando, cómo no hacerlo.

—Saca eso de acá— me mira con una ceja alzada sin dejar de hacerlo.

—Oh vamos JiMin, sé que se te antoja un poco— se sale de su lugar cruzando frente mío hasta la puerta, me hace un puchero y yo me levanto enseguida con todo dando vueltas.

Bajamos por las escaleras rápidamente hasta llegar a la entrada, la noche empieza a ser un poco calurosa; lo que anuncia el verano, nos sentamos en el suelo aprovechando de las pocas luces y personas que transitan.
TaeHyung pone el porro entre sus labios a la vez lo enciende con un encendedor. Da unas caladas y empieza a toser, me lo pasa y sucede lo mismo. Lo seguimos rotando hasta que nos acostumbramos.

—Esa linda camioneta no debería andar por estos lados—. Volteo a ver y suelto el humo retenido al reconocer que esa camioneta sólo puede ser de una persona que yo conozca.

La camioneta se detiene y de allí baja JungKook con su mismo semblante sexy y confiado ¿Qué demonios estoy pensando? Le paso lo restante a TaeHyung para caminar hasta JungKook quien me observa serio.

—Pensé que te tardarías más— mantengo distancia entre nuestros cuerpos para evitar molestias; sé que no huelo a flores y fresas en estos momentos.

—Has bebido— me mira fijamente y no sé qué decir para defenderme ante lo obvio.

—¿Y?

Me vuelvo a sentar junto a TaeHyung en el suelo, veo a JungKook de pie y lo invito a sentarse a mi lado. Sus pantalones formales se pueden dañar. Pero no se demora en aceptar mi invitación. 

TaeHyung sigue fumando y eso molesta a JungKook por lo que logro ver y distinguir. Doy un codazo a mi amigo el cual reacciona un poco después y se va.

—¿Cómo has estado?— nos miramos fijamente, pero él agacha su cabeza y niega repetidamente.

—No esperé percibir ese olor en ti— me mira de nuevo y esos oscuros ojos me intimidan.

—No quiero hablar de eso— me gustaría saber más de ti, por ejemplo.

—De cierta manera me alegro que estés hablando casi bien.

—Quiero que me hables de ti—. Cortó su descontento hacia mi y tal vez me acerco más a su cuerpo.

Abre su boca y empieza a decirme todo tipo de cosas, los minutos pasan, sólo puedo pensar en él con su traje formal mientras yo aquí en ropa deportiva, embriagado y drogado; cada vez ofreciéndole menos atención; sólo mirando sus masculinas facciones.

—JiMin— me llama, subo la mirada, de inmediato me encuentro con sus atractivos ojos—. Gracias por escucharme.

Con mi garganta seca y con el sabor amargo en toda mi boca; siento sus cálidos labios sobre los míos.

Daddy Issues (Kookmin) EditandoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora