I take you as a drug
Después del angustioso momento que pasé con JiMin, donde tenía en mente no volver a tener contacto alguno con él pero justo ahora lo tengo de espaldas con un impecable traje formal al igual que su apariencia. Sí, he ayudado a JiMin para que trabaje en la misma empresa en la que estoy yo y MinJung; tal vez haya un poco de caos.
Se despide cordial con mi "suegro" y viene hasta estar frente mío. Sin sus perforaciones y con su cabello oscuro hacia atrás; piel ligeramente bronceada y ojos color miel. Labios gruesos, húmedos y una tierna nariz pequeña.
—Muchas gracias— me dice a la vez que empezamos a caminar hacia mi oficina, en vez de enseñarle el lugar a JiMin, tengo algo en mente.
—Okey— no quiero ser cortante con él pero no estamos en los mejores términos, así que no creo que JiMin tenga gran problema.
Caminos en un incómodo silencio hasta llegar a mi oficina, JiMin no dice nada porque no sabe ni donde estamos. Abro la puerta con rapidez y sólo espero que ella no esté dentro. Miro todo al rededor, al parecer no está por ningún lado. Me hago a un lado para que mi acompañante pueda entrar. Él se queda de pie mientras que yo sólo admiro su cuerpo; se nota que hace ejercicio, tiene unas sensuales curvas justo donde deben ir, da media vuelta y sus ojos miel se conectan con los míos, su cuerpo queda a un lado cuando me acerco más.
—¿Te apetece?— saco una caja de cigarrillos aunque no quisiera fumar más, pero no puedo con esto.
—Me voy— su actitud chocante y rebelde vuelve a él y me gusta mucho, tanto así que no quiero verlo trabajar aquí para que se comporte de una manera que no es suya.
—Con permiso— no tengo ni idea cuando me hice contra la puerta impidiendo su paso. Me intenta quitar pero no se lo dejo tan fácil. Su atractivo rostro se torna más serio, me intenta golpear pero con ventaja tomo sus muñecas.
—JungKook suelteme— me mira con enojo mientras el agarre se hace más fuerte, en estos momentos me siento muy confundido con JiMin; llegó y dejó mi vida rutinaria en un caos.
Me acerco a sus labios húmedos justo para besarlos de nuevo, JiMin se queda quieto, es mi turno de juntarnos de nuevo, pero JiMin voltea hacia un lado su rostro.
—No quiero que me bese— con su cabeza gacha me lo dice.
Es un maldito niño que quiero para mí, maldición no sé qué ocurrió para que pasara esto; nunca me vi con un hombre en esta situación y mucho menos fuera del territorio de MinJung; adoro a esa mujer, pero este chico algo me hizo para que quiera tomarlo como una droga que sé que me pondrá bien por un rato, y luego vienen las pésimas consecuencias que me harán querer más y más de él hasta que acabe conmigo.
Coloco una mano en su cintura para que su cuerpo se sienta contra el mío, me golpea de todas las manera pero no dejaré que se vaya, tomo su mentón con fuerza hasta que por fin siento sus cálidos labios. Empieza con un simple toque, después se rompe nuestra estabilidad al punto donde tengo en un rincón del sillón a JiMin dándole un beso brusco.
Sólo nos separamos lo mínimo para tomar aire, sus manos se deslizan por mi espalda y las mías por su torso, quiero quitar su ropa y reprenderlo por ser alguien tan complicado e imposible de tener.—JungKook abre— la voz femenina traspasa la madera de la puerta y llega a nosotros, JiMin se separa con fuerza intentando separarse aunque yo no lo dejo; su pecho que sube y baja en constancia acompañado de unas mejillas rojas y unos exuberantes labios hinchados.
Los golpes en la puerta alertan más a mi acompañante, decido separarme y dejarlo libre de mi cuerpo contra el suyo. Suspira dos, tres veces y su rostro vuelve al mismo inexpresivo, acomoda cada prenda para después encontrase cara a cara con MinJung; de inmediato la tensión es palpable.
—Fue un gusto señor Jeon.
«Señor Jeon» retumba fuerte y continuo en mi cabeza, el lugar queda en silencio absoluto. Miro a mi chica sin expresión alguna y pálida.
—Pensé que era una broma.
Me hace sentar para que ella luego pueda sentarse en mi regazo a llorar con fuerza aferrada a mí. Ella ya no me da felicidad sino inconformidad, ni sin sus "traumas" de niña me harían querer formar una vida a su lado.
...
Lo primero que hago al llegar es quitarme ese horrible traje y echarme a llorar en mi cama con un TaeHyung profundamente dormido. Agradezco que SeokJin no esté para poder llorar sin ataduras.
Quiero golpearme por ser un gran idiota; Jeon JungKook no debió besarme y mucho menos debo estar en esa jodida empresa.—¿Qué pasa?— me preguntó TaeHyung.
—Perdón, sigue durmiendo— me seco mis mejillas húmedas.
Mi amigo se encuentra completamente despierto, se acerca a mi lado para abrazarme; el llanto se acumula en mis ojos.
—¿Cómo te fue con ese bastardo?— sé a quien se refiere pero es imposible no pensar en JungKook.
—No me reconoció— una noche antes pensé que todo sería un caos, me reconocería y todo saldría a la luz, pero nada pasó. Sin embargo unas horribles ganas de vomitar me atacaron.
—¡Maldición!— exclama TaeHyung.
—Lo odio tanto— ya ni sé si sigo hablado de Park o JungKook también. ¡Diablos me sentí acogido en sus brazos! Como sus labios se acoplan a los míos.
—Debes alejarte de ellos— lo miro con ojos llorosos. Es difícil que lo haga ahora, JungKook se metió en mis pensamientos de una manera violenta.
—No importa si tengo que sufrir aún más— los recuerdos vuelven—. Lo haré pagar de alguna manera.
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Daddy Issues (Kookmin) Editando
FanfictionLlora niño, llora tranquilo mientras me cuentas tus traumas, llora mientras yo esté aquí. ↩Contenido homosexual. ↩Contenido explícito. ↩Historia original. ↩Editado. ↩Basada en la canción Daddy Issues de The Neighbourhood.