Capítulo 26

95 6 5
                                    

Pero que debas volver a decirme

No había pasado una situación tan incómoda como lo hice desde anoche. Tuve que dormir en el sillón, nada fuera de lo común hasta que hace unos minutos que desperté SeokJin me levantó con un cepillo de dientes, cuando crucé al baño me encontré con tres miradas; TaeHyung y otros dos chicos que jamás había visto.

—Buenos días— les dije y cada uno de ellos respondió. Pero el problema está en que lo dije con mi voz de recién levantado, no sé cómo hay personas que les parece atractivo eso. MinJung me decía que le gustaba pero sé que lo tolera; prefiere verme bien arreglado.

Cuando ya estoy más presentable, no salgo del baño por no saber dónde ir. No puedo interrumpir en la habitación de JiMin, sería una falta de respeto hacia los demás porque aquí no vivo.

—Deberías ir a ver a JiMin— me dice SeokJin tras la puerta, es un hombre cálido pero puede ser el peor si te metes con lo que quiere.


—Quiero que les un baño, lo necesita— claro que lo haría pero me pongo nervioso que esté despierto y me saque a patadas de aquí sin antes hablar —Todavía está mal.

—Con permiso.

Entro y me acerco a su cuerpo cubierto por una manta, en su peor estado no me deja de parecer el chico más bonito.

—Lárgate— me detiene abrupto, pero no sé si sepa que soy yo.

—Vamos a fuera, hay que darse un baño— no me voy a rendir tan fácil.

Se empieza a revolver en su sitio y quejarse, me acerco para quitarle la manta de encima y tomarlo en brazos aunque él no quiera y me pegue patadas.

—Ayuda.

Nadie presta atención y lo llevo al baño listo para alistarlo más no para quitar por completo su ropa.

—¿Cuál es tu cepillo?— él me señala uno de color blanco.

Cepillo sus dientes con cuidado teniendo en cuenta que no está en sus cinco sentidos ahora mismo. No sé que porquería haya ingerido pero me preocupa demasiado.

—¿Listo para una ducha?

Se queda en silencio y caigo en cuenta que al parecer está durmiendo de nuevo. Lo pongo de pie con cuidado para empezar a quitarle la gigante prenda superior y luego los pantalones; con disimulo me es inevitable no mirar su cuerpo, con una piel un poco bronceada y delgado.
Trago saliva con pesadez ya que no quiero tener que quitar su boxer, no tengo ese derecho todavía si no está cuerdo.

—TaeHyung— maldición, está pensando que soy su amigo, esto es un poco incómodo.

Abro la llave de la ducha hasta que la temperatura del agua queda tibia, ayudo que él entre hasta estar bajo el chorro de agua. Se queja pero se queda quieto dejando que el agua corra por su cuerpo. Me retiro un poco para suspirar y pensar con cabeza fría; cuando vuelvo veo a JiMin retirando su boxer.

¡No mires hacia abajo!

Me concentro en eso y no miro hacia abajo, tomo el champú y le echo en su cabello hasta hacer espuma. Acaso estoy cuidando a un bebé. Prefiero esperar afuera hasta que se bañe por completo pero hay la posibilidad de que se caiga.

—¿Ya estás listo?

—Ya casi.

Me siento sobre el retrete con un toalla en mis manos, sólo puedo pensar en hablar con JiMin cuando esté bien, me arriesgo a muchas cosas con él. En menos de dos minutos ya lo tengo en frente mío secando su cuerpo.

—Te daré de comer— miro su rostro y logro verlo en un mejor estado a cuando lo encontramos.

Salimos del baño, el va a su habitación y yo a la cocina, SeokJin me pasa una bandeja llena de comida y así voy hasta donde JiMin.

—Puedes comer de ahí también.

Entro a la habitación encontrando a JiMin sentado sobre la cama ya vestido, me siento en frente de él y comemos en silencio.
Miro la hora en mi teléfono y me preparo para irme, dejo la bandeja en la cocina aprovechando para hablar con SeokJin y TaeHyung.

—Estará mejor— me dice TaeHyung cuando estoy por salir, quisiera estar cuidado de JiMin toda la tarde pero tengo que volver con MinJung, alistarme adecuadamente y pasar por el hospital.

...

¿Cómo seguiste?— le pregunto a MinJung que se encuentra cepillando su cabello.

—Bien— esta mujer me confunde cada vez más.

—Me iré a bañar y luego vamos al hospital— ella afirma con su cabeza y se encierra en la habitación, menos mal saqué ropa antes.

Me afeito y me baño con JiMin en la mente, tengo demasiadas cosas que hablar con él, espero me escuche sin necesidad de decirnos palabras hirientes o golpes. Me pongo la ropa y entro a la habitación para tomar a MinJung e irnos.

—Ya podemos irnos— ella da media vuelta y descubro lágrimas en sus mejillas.

—Quiero ir al hospital sola— pasa por mi lado pero yo la detengo del brazo.

—¿Qué pasa?

—¿Qué pasa JungKook? ¿enserio?

—No sé cómo más complacerte.

—¡Te fuiste toda la maldita noche, llegas hasta ahora hecho un asco! me pregunto con cuántas zorras estuviste... ¡O tal vez no hayan sido mujeres sino UN hombre!— empieza a llorar.

—Perdón por querer tomar algo.

—No te creo nada de lo que dices JungKook— me golpea en el pecho y su llanto aumenta.

—¡No estuve con otras!

—No te creo— la tomo de las muñecas para que detenga sus golpes—. No y no.

—¿Qué tengo que hacer para que me creas?— esto funciona así.

—Dime que me amas— cae de rodillas y me mira a los ojos, no me puedo sentir peor.

—MinJung.

Me da golpea la mejilla y va hasta el armario para empezar a sacar toma mi ropa. Soporto el golpe sin justa razón, pero que me saque mi ropa así, no lo soporto, no aguanto esto más.

—¡Si no puedes decir un maldito te amo quiero que te vayas ya!— me grita furiosa.

Toma una maleta de viaje y empieza a echarla dentro, saca todas mis malditas cosas y me la deja en el suelo a fuera, ya no puedo hacer nada aquí, no voy a decirle un te amo que no es sincero.

—¡No vuelvas nunca, este ya no es tu hogar!— sus gritos cesan cuando me cierra la puerta en la cara. Ese lugar ya no lo consideraba mi hogar desde hace rato.

¿Me he librado?

Me pregunto donde iré ahora, no quiero devolverme y tirarme al suelo de rodillas llorando para que me perdone y me deje vivir ahí de nuevo, ella busca que eso y no lo haré.
Lo que si voy a hacer es sacar el dinero de mis cuentas de banco, ellos dos querrán que me pase lo peor, no debo permitir eso.

Daddy Issues (Kookmin) EditandoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora