Capítulo dieciséis

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Estábamos a sábado, hacia un par de horas de habernos levantado. Estaba saliendo del baño cuando se me ocurrió la idea de desayunar en el patio trasero de la casa. Fui al closet, busque un conjunto addidas que hace poco había comprado hace un par de días con Maryfran

Baje a la cocina para preparar todo lo que comeríamos, me lleve la sorpresa de que Nick ya estaba preparando el desayuno. Nick estaba de espalda, fui hasta donde se encontraba y lo abrace aun estando él de espalda, deposito un beso en su hombro, mi esposo dejo de colocar las fresas en un plato y volteo dándome un pequeño beso en mi coronilla seguido de uno en mi labios.

-Mi amor, ¿podemos desayunar en el patio trasero? –pregunto con cara de niña pequeña

-Sí, Sam – dice riendo y doy un pequeño salto de felicidad, Nick nunca se resistía cuando ponía esa cara-, pareces una bebecita, mi bebecita

-Vamos, te ayudo con esto –digo agarrando las tazas con café y los vasos con zumo de naranja en una bandeja

Camine hacia la puerta corrediza, la abrí deslizándola con mi pie. Llegue a la mesa y coloque las tazas de café y los vasos en ella, seguida de Nick que traía los platos

Tomamos asiento, y empezamos a conversar, pero nada del trabajo, ya teníamos suficiente estrés allí como para traerlo a la casa también.

-Bien, ¿entonces pedirás el permiso en la empresa? -digo tratando de convencer a Nick de irnos una semana a la casa de playa de Agus

-No lo sé, cariño

-Vamos, hemos tenido mucho trabajo nos merecemos un descanso –digo haciendo una dramática expresión de cansancio, Nick ríe

-Vale, intentare pedir permiso –dice tomando mi mano y depositando un peso en ella – no prometo nada

-Está bien –le sonrió –están deliciosas, te pondré hacer el desayuno más seguido – digo saboreando una galleta, Nick ríe a carcajadas, y yo sonrió, extrañaba estar así con él

Nos levantamos de la mesa y fuimos a sentarnos en unos banquitos que estaban cerca de donde antes estábamos comiendo. Nick se montó encima de uno de ellos y dios, que sexy se veía, no pude evitar querer tomarle una foto

-Sonríe a la cámara, cariño -Nick voltea, pero no sonríe, casi nunca sonríe en las fotos – ¡otra!

-No, no, no –dice negando con la cabeza y riendo –Ven, cariño disfrutemos el momento

Tomo asiento en el banco al igual que él. Nick, pasa su brazo por encima de mis hombros, y con mu otra mano toma mi mentón haciendo que voltee a mirarlo, lo hago, mi esposo se acerca a mis labios y planta un lento y largo beso en estos, lo sigo.

Parecíamos dos adolescentes locamente enamorados.

Duramos un par de horas ahí sentadas, conversando, riendo y dándonos uno que otro beso. Pero ya era hora de entrar a casa, recogimos todo lo que habíamos utilizado anteriormente para desayunar.

...

Estaba en la habitación esperando a que Nick saliera para del closet para ver el atuendo que usaría para salir con sus amigos hoy. Nick nunca se divertía con ellos, siempre estaba en el trabajo y obvio le había dicho que fuera con ellos, estaba segura de que no iría ninguna mujer, y estaba tranquila, o eso creía.

Ya es tarde para la verdadDonde viven las historias. Descúbrelo ahora