CAPÍTULO 12

12 1 0
                                        

Llevábamos dos horas de interminable camino, Fer y Kail en un coche y Min, Pol y yo en otro. Min y yo estábamos hablando cuando Pol dijo desde la parte trasera...

- ¿Qué cojones es eso?

- ¿El qué? - Dijo Min atónita

Me fijé en la carretera, muy a lo lejos había alguien caminando a un lado. Busqué con una mano el móvil en el bolso mientras mi mirada seguía clavada en aquella figura. Marqué sin mirar el número de Kail y lo llamé.

- ¿Quién es?

- ¿Quién va a ser? Tenemos un problema, hay alguien caminando a un kilómetro más o menos

- ¿Cómo? ¿Qué vamos a hacer?

- Nos acercaremos y a una distancia prudente pararemos e intentaremos hablar.

Aceleré dejando por unos segundos lejos a Kail y Fer, cuando estaba a unos 200 metros paré y me bajé del coche. Anduve hasta ponerme delante del coche, él era un hombre musculoso, alto y castaño. Le inspeccioné y llevaba un pantalón vaquero ajustado negro y en ese momento pensé: ¡Que culo!, una camiseta de tirantes blanca básica que insinuaba su definido cuerpo y una chaqueta de cuero que colgaba de su hombro sujetada por su mano. Se paró y me miró, luego siguió caminando.

- ¿A dónde te crees que vas?

- I don't understand you

En serio, ¿Qué probabilidad hay de encontrarse alguien así aquí? Después de salir del shock le contesté.

*Conversación en inglés*

- ¿Qué haces aquí? Le dije señalando a la carretera solitaria

- Paseando. - contestó mientras seguía caminando

- Vaya no me había dado cuenta. Pero, ¿A dónde vas?

- A ti que te importa. – se giró mirándome con esos increíbles ojos azules

- Yo no te he hecho nada, relájate. – Me miró y, parándose, me sonrió inocentemente. – Bueno ¿me vas a explicar cómo has llegado hasta aquí?

- Estaba de vacaciones unos días y me encontré con esto, soy de New York.

- ¿Habías venido solo?

- No, vine con mi novia, pero... ya sabes...

En ese momento sentí un poco de pena. Entonces recordé que no estaba sola y miré hacia atrás.

- Espera aquí. – le dije mientras corría hacia el coche de Kail

Les expliqué lo que me dijo aquel misterioso chico y mis intenciones de llevarlo con nosotros

- ¿estás loca? – soltó Fer sorprendido

- No lo conocemos Mel

- Pero no podemos dejarlo tirado, no estaría bien

- Bueno. – dijo resignado. – tú mandas. – Mientras Fer negaba con la cabeza

En seguida volví con él

- Si quieres puedes venirte con nosotros

- No quiero ser una molestia. – Me dijo rascándose la nuca.

- No eres ninguna molestia, tranquilo. – le respondí mientras le invitaba a venir con la mano. – Móntate en el coche de atrás.

Mientras se dirigía allí me dijo sin mirarme: "Por cierto, me llamo Nick".

SupervivientesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora