¡Mierda me he dormido! Como siempre, Mel ya debe de estar acostumbrada. Hoy es 26 de julio y por fin son las fiestas de mi pueblo, Arcos.
Como por la mañana no hay nada que hacer, quedé con mi prima para andar. Iba bajando la cuesta cuando vi un coche aparcado en medio de la calle, de él salió un chico rubio, de estatura media y ojos castaños. No lo había visto en mi vida pero no era feo. Me acerqué a él y le dije:
- Aquí no se puede aparcar
- I don't speak Spanish...
- Oh, sorry...
En ese momento salió una persona de la casa, era Liam, chico del que llevaba mucho tiempo enamorada.
- Tranquila, el coche solo está ahí para descargar el equipaje. Mira, te presento a Jeremy, aunque todos le llamamos Jerry, es un amigo mío alemán y no sabe español.
- Nice to meet you... bueno y ahora me voy a por Mel.
* * *
Después de media hora ya habíamos llegado a la fuente, nos sentamos en una piedra y comenzamos a charlar.
- ¿Sabes quién ha llegado ya al pueblo?
- ¿Quién? Cuéntame.
- Tu vecino Liam y ha traído un amiguito...
- ¿A si? ¿Y cómo es, es el típico alemán, alemán?
- Puff... a medias. Es rubio con ojos castaños.
- Bueno no esta mal... Por cierto, ¿sabes que han dicho esta mañana en las noticias?
- No, estaba durmiendo
- Pues se ve que en Madrid estaban haciendo un experimento secreto y ha habido una fuga de gas, pero no saben si puede ser peligroso.
- Bah, seguro que no es nada.
* * *
Ya llegó la noche y entre todos acordamos ir bastante formales a la fiesta. No sé qué significa para la gente ir formal, tal vez ponerse tanga, pero yo soy más de culotte. Finalmente, decidí ponerme un vestido cortito, blanco y con escote en la espalda. Después de arreglarme decidí ir a buscar a Mel, me abrió su madre, pensé que no estaba preparada y me senté pensando que tardaría horas, pero oí como alguien bajaba las escaleras, me levanté y me asomé a la puerta...
- ¡Madre! Me dejas en mantillas
- Exagerada... bueno vámonos.
Salimos y ya se escuchaba música. Fuimos a la plaza y Lydia estaba bailando, nos acercamos a ella. Llevaba un pantalón vaquero negro corto y una blusa blanca insinuante, a parte de unos taconazos. Ella paró de bailar y se sentó en el pilón junto a todos. No había mucha gente todavía, pudimos ver como Joel, que salía de su casa, se acercaba a nosotras junto a su novia, Laura, que aún no conocíamos.
- Mirad chicas esta es Laura, mi novia.
- ¡Encantada de conocerte! Dijimos todas a la vez.
- Tú debes de ser Mel, estas preciosa con ese vestido azul estampado, a ver date una vuelta. - ella lo hizo - Y me encanta que se entrevea un poco de espalda. Por cierto te me vas a matar con esos taconazos pero aun así son muy bonitos.
- ¡Gracias Laura! A mí me encanta ese look tan glamuroso que llevas.
- ¡¿Y de mí no decís nada?! Exclamó Joel
- ¡A ti te tenemos muy visto! Pero con amor eh... Dijo Lydia
* * *
Hasta que la plaza se llenase fuimos a dar un paseo todos juntos y después de media hora volvimos. La plaza estaba llena y nos sentamos en el pilón. Heché un vistazo general a los chicos y un chaval de unos 25 años, es decir más o menos de mí edad, alto y rubio me llamó la atención.
- René, Lydia mirad ese que esta entre Dani y Ángel, el que lleva una camiseta de tirantes.
- Aish, chorreo... dijo Lydia.
- Que guapo, normal que chorrees. Por cierto, mirad quien piensa que los estamos mirando. Dijo René entre carcajadas.
Las tres con "mucho" disimulo giramos bruscamente la cabeza hacia los primos. En realidad no son feos, Dani es moreno de ojos verdes y Ángel castaño de ojos azules. Cuando los miré, el chaval de tirantes cruzó unas tímidas miradas conmigo, después se acercó y empezamos a hablar.
- ¿Tú eres de aquí? Preguntó sonriente
- Claro, pero creo que tú no...
- Veo que nadie te saca a bailar, ¿Puedo hacerlo yo?
- Por supuesto, pero ¿Cómo te llamas?
- David
- Yo Mel, encantada.
Entonces comenzamos a bailar una canción lenta que empezó a sonar. No podía dejar de mirar a los primos, los cuales no me quitaban ojo, bueno ni a mí ni a David el cual miraban con desprecio. Acabó la canción y nos despedimos, no sin antes intercambiar los números de teléfono. Pude ver como se marchaba ilusionado. Entonces me acerqué a Fer y le pedí un baile.
- Ya sabes que no me gusta bailar... refunfuñó él.
De un buen tirón lo aparté del pilón, pero vimos como Dani hacía un movimiento raro y se alejaba bailando.
- ¿Qué hace ese?
- Yo creo que quería bailar contigo pero me has sacado a mí.
- Pobrecillo... Dije entre carcajadas
- Te están mirando desde que vinimos, eso es amor...
- ¡Ala! Exagerado
* * *
Vi bailando a Mel, no sé por qué me entró envidia y tampoco sé por qué vi solito a Aron y me acerqué para hacerle mi propuesta.
- ¿Qué haces Aron?
- (es andaluz) Pueh nah, aquí mirando culoh.
- ¿Quieres bailar conmigo?
- ¡Ande vah a bailah con ehta lecherilla! Dijo Richi, el hermano de Aron, que por cierto es gilipollas.
- ¡Cállate! ¿Vienes?
- Claro
Ambos empezamos torpemente a acercarnos y colocarnos cando empezó a sonar una canción lenta.
- Tu hermano me tiene manía...
- ¡Qué va! Si eh tonto, tú ni caso.
- Por cierto, bailas como el culo.
- Tú tampoco ereh una excelente bailarina.
- ¡Oye!
Y así nos tiramos toda la canción, hablando y pisándonos los pies.
La canción acabó y nos sentamos en el pilón junto al resto del grupo. Seguíamos hablando y riéndonos cuando me fijo en que Jerry, el amigo de Liam, estaba solo lo que me parecía mal porque no conocía a nadie y Liam le deja solo. Para mi sorpresa tuvimos varios choques de miradas, parecía tímido, claro que yo con mi inglés de Murcia no podía hacer nada, pero me miraba con una cara de ¡sálvame!, que me daba pena y me acerqué para saludarlo. Se sorprendió bastante al ver que me acercaba y le hablaba, el me comentó, por lo que entendí, que Liam se marchó con Kail, que a pesar de su nombre es más español que la tortilla de patatas. Entonces le pregunté si quería bailar y él me dijo que si, así empezamos a bailar una canción movidita. Todos los amigos de Liam nos miraban, era normal ya que él y yo estamos en distintos grupos de amigos. Tras varias canciones me despedí de él y Mel y yo decidimos irnos a dormir, ya era muy tarde. Esa noche Mel dormía en mi casa, bueno dormir... mejor dicho cotillearíamos en mí casa.
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Supervivientes
Teen FictionUna catástrofe a nivel mundial obliga a un grupo de personas muy distintas entre sí a convivir en un pueblo donde no estarán del todo a salvo.
