Narra Ángel
Hacia tan solo unas horas que Dani se había ido y ya lo echaba de menos. Eran las siete, estaba en el dispensario sentado en la silla frente a mis libros de medicina, aquellos que no podían obrar un milagro como el que necesitaba en estos momentos. Pero ahora enfocarme en lo imposible resultaría una pérdida de tiempo, teniendo en cuenta que ni yo ni nadie resucitaba muertos, aunque me sentía incapaz de curar a los vivos y más teniendo en cuenta que no vi venir lo de Laura...
Seguir allí aislado, martirizándome por dentro, no me hacía ningún bien, por lo que decidí salir y volver a casa con los demás. Mientras estaba cerrando la puerta vi a Fer subiendo la cuesta. Me vio y me esperó.
- ¿Qué tal ha ido el día? – me preguntó mientras se limpiaba las manos del aceite de los coches.
- Como siempre... supongo... - respondí algo triste.
- Sabes... hoy podríamos echar una partidita a la play, así además intentamos animar a Joel, que lo necesita.
Asentí con la cabeza, entramos en la casa, Fer subió a ducharse y cambiarse de ropa, mientras yo montaba el juego.
Avisé a Pol y a Min que estaban en su cuarto hablando. Busqué a Liam y Jerry, así que fui al salón a prepararlo todo. Joel estaba allí, sentado en el sillón mirando fijamente un libro que sostenían sus manos.
- Vamos a echar una partida ¿Te animas?
No me contestó. Ni siquiera alzó la mirada cuando pasé junto a él.
- Por cierto, he estado buscando a Liam y Jerry ¿Sabes dónde están?
Respiró hondo, como resignado por no poder evitar hablar conmigo. Levantó la vista unos centímetros, clavando la mirada sobre una silla que estaba pegada a la pared de en frente.
- Se fueron un rato después de comer, cogieron sus bicis y se perdieron en el monte.
- ¿Y Kail, Aron y Mel? Ya que tampoco me los he cruzado
Volvió a suspirar profundamente
- Dijeron que estarían organizando un poco sobre el terreno lo de construir una valla.
Cogí unos cuantos juegos y me acerqué a él.
- Hoy eliges tú – dije ofreciéndole los juegos con la mano.
Lentamente arrastró la mirada hacia ellos y luego la clavó en mis ojos.
Cargó sus pulmones de aire, como intentando armarse de valor y decirme algo. Escuchamos los pasos acelerados de Fer bajando las escaleras y viniendo hacia el salón. Cerró los ojos y apartó su intención.
Fer entró con vitalidad, seguido de Min y Pol. Se acercó a nosotros y echó un pequeño vistazo a los juegos.
- Sin lugar a dudas – dijo mientras cogía uno – os voy a dar una paliza a este – terminó mientras se iba a ponerlo en la play y arrastrándonos a todos con su buena energía.
Nos hicimos hueco en el suelo y todos nos sentamos allí mismo.
Tras un rato jugando, ya habíamos perdido todos ante Fer que estaba en racha.
- ¡Madre mía! ¡En toda la cara hermano! Te acabo de reventar por segunda vez – dijo Fer acabando de ganar a Joel que estaba a su lado sin mostrar mucha emoción.
- Voy a tomarte el pulso – dijo mientras le ponía dos dedos en el cuello – porque te acabo de parar el corazón y a lo mejor necesitamos los conocimientos de Ángel para reanimarte.
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Supervivientes
Novela JuvenilUna catástrofe a nivel mundial obliga a un grupo de personas muy distintas entre sí a convivir en un pueblo donde no estarán del todo a salvo.
