Me levanté a eso de las doce y escuché ruido en la planta baja, por un instante me asusté, pero luego bajé las escaleras y vi a Mel desayunando. Me acerqué a ella, nos sonreímos y me senté.
- ¿No desayunas?-
-No, no me entra nada, estoy mareada.-
- Pues no bebiste mucho en comparación con los que siguen durmiendo.-
- Lo sé, bueno que te cuentas.-
- Ahora que lo dices ayer mientras tú estabas perdida Dani y yo empezamos a bailar y nos besamos. En fin que nos miraron todos con cara de búho durante un buen rato, creo que aún siguen flipando.-
- Si llego a estar allí le aplaudo, que cojones tuvo el chaval. No sé a ver somos pocos y eso impacta. Pero aun así yo soy la que todavía está flipando con la manera en la que lo supe.-
Exagerada.-
- Yo también te tengo que contar algo, cuando no estaba me pasó algo realmente fuerte. Liam y yo estábamos en el salón preparando el regalo cuando me soltó que estaba enamorado de mí, y yo imagínate flipando por dentro, porque por fuera tenía que parecer un poco pasota. Pero lo peor no fue eso, se arrodilló y me pidió matrimonio, luego se levantó y me intentó besar, me aparté, cogí el regalo y salí literalmente corriendo de allí.-
- ¿Y qué piensas hacer?-
- Pues que quieres que haga, rezar para que no se acuerde.-
- ¿Y si te dijo la verdad?-
- No sé, llevo tanto tiempo esperando este momento que me parece mentira. Esperaré a que lo que tenga que pasar pase.-
- Eso está bien, lo que tenga que ser será.-
- Y tú con Dani, ¿Qué vas a hacer?-
- Pues creo que tener una relación sería lo justo.-
- No te precipites que hay mucho macho por aquí suelto...-
Nos quedamos hablando de cosas de chicas bastante tiempo, hasta que al fin bajaron Aron, Fer y Jerry. Como almas en pena se dirigieron a la cocina a preparar un triste desayuno y volvieron para acompañarnos.
- Parecéis medio muertos, una noche dura, ¿Eh?-
- Calla malvada alcohólica, tú estás acostumbrada pero nosotros esta es la primera vez...- susurró Fer.
- Pues cómo sean así todas las primeras veces...- Dije riéndome.
Mel soltó varias carcajadas y luego paró.
- Bueno para mí no era la primera vez que... como se... bebía.-
- es verdad, son estos que son muy flojos.- le sonreí a Jerry.
- Parad, dejadnos sufrir en silencio.- terminó Aron.
Poco a poco todos bajaron, el último fue, sin duda Liam. Desayunaron como a las tres de la tarde. Kail, Dani, Joel y Jerry estaban recogiendo el estropicio de ayer y yo estaba a punto de irme a darme una vuelta con mi perra, la cual la vi unos días antes paseando tan feliz por la granja.
- Hola René, ¿Dónde vas?- Se me acercó Liam.
- Pues a darme una vuelta con Duna, vente.-
- Vale, me viene perfecto porque quería hablarte de una cosa.-
- Vale, me das miedo.-
- Ayer estaba bastante borracho y me acuerdo de muy pocas cosas, entre ellas de estar contigo en el salón y me preguntaba si te dije algo fuera de lugar.-
- No sé si estaría o no en fuera de lugar, pero flipe bastante. Me dijiste que estabas, bueno, enamorado de mí.-
- ¿Qué?- dijo mientras se le quebraba la voz.
- Pero ahí no quedó todo, luego te arrodillaste y me pediste matrimonio, me quisiste basar y salí corriendo.-
- Dios. De verdad no me salen las palabras.-
- Te creo, te creo.-
- Bueno creo que fueron la borrachera y las ganas de decírtelo lo que me impulsaron ha hacerlo, pero esta vez permíteme que lo haga bien.-
Me quedé muerta al pensar en lo que eso significaba.
- No sé lo que verdaderamente me impulsó en pensar de esa manera en tí, no te lo he dicho porque creo que prefiero quedarme con una amistad segura que con un amor incierto, pero quiero que lo sepas, siento una presión en el pecho y unas ganas de besarte cada vez que te veo, necesito hablarte y me mata dormir a tu lado y no poder sentir tu calor, aún que estemos en verano. Tus ojos me abruman y me rio con cualquier cosa que hagas, sé que parezco tonto pero es así, sólo puedo pensar en tí.-
Cada cosa que decía, cada sentimiento que sacaba, era igual a o que yo sentía. Las lágrimas se venían a mis ojos, pero las contuve, le miré a los ojos y le sonreí.
- René, no te pido una relación seria, tan sólo que me dejes intentarlo, no sé por qué cada vez que te miro a los ojos pienso que tu sientes lo mismo que yo...-
- No te diré que no, por intentarlo no pasa nada.-
- Te puedo...-
- (Me reí) ¿Cuándo has pedido permiso?-
Entonces me besó, fue tan, no sé cómo explicarlo a parte de, feroz.
Volvimos a casa sonriendo como dos tontos, ya estaba anocheciendo, pasamos por la puerta de la cocina y nos paramos a hablar con Jerry.-
- Tú siempre metido en la cocina.-
Él se rió, entonces comenzaron a hablar en alemán.
- Bueno ya si habláis en alemán no me entero.-
- Tampoco lo entenderías en inglés.-
- Todo un piropo por tu parte.
- No te enfades, sólo estábamos hablando de... Cosas de hombres.-
Me marché a poner la mesa con los demás, se bien que las cosas de hombres son tetas, culos y futbol.
Una vez ya cenando empezamos a hablar todos de cosas sin importancia como en jugar al futbol o al tenis, hasta que Fer paró de comer, miró a Dani y a Mel y les preguntó...
- Visto lo que vimos todos ayer podemos suponer que sois novios.-
- Sí, somos novios, no sabíamos cómo decirlo así que viene bien.- explicó Dani cogiendo de la mano a Mel.
Fer apretó el tenedor, cosa que sólo yo pude discernir, sabía que eso no le hacía mucha gracia, esto iba a traer problemas.
ESTÁS LEYENDO
Supervivientes
Teen FictionUna catástrofe a nivel mundial obliga a un grupo de personas muy distintas entre sí a convivir en un pueblo donde no estarán del todo a salvo.
