CAPÍTULO 7

18 3 0
                                        

Estábamos en medio de una animada cena cuando Kail dijo...

- Por cierto René, ¿Cuándo iremos a Madrid?-

- Eso, eso que yo sólo traje ropa para un fin de semana.- soltó Laura.

- Vale pues si queréis mañana podemos ir.-

- Yo, al igual que Dani y Miguel somos de Valencia,¿ vamos a ir allí también?-

- Bueno si te das cuenta ellos han traído lo justo, vosotros tenéis para un mes y el invierno está muy lejos. Al igual Fer y  yo somos de Barcelona, estamos igual que vosotros.-

- Vale mañana madrugaremos todos y nos iremos a Madrid, cogeremos algunas cosas y nos iremos de tiendas y cogéis lo que necesitáis, también podemos coger previsiones de comida, medicinas, algún capricho si queréis.-

- Esto nos va a venir bien y todo, lo que queramos es nuestro. Es cómo ser ricos.- rió Laura.

Seguimos hablando de tonterías toda la cena, recogimos y nos fuimos a dormir, pero antes de entrar en las habitaciones Joel dijo...

- Oye Mel, ya que ayer os fuisteis antes sabed que os toca dormir juntos.-

Así que se metieron en la misma habitación "resignados", no me fío mucho yo de ese par...

***

Todos obedientes, se levantaron pronto y desayunaron, entonces nos disponíamos a irnos.

Éramos muchos y nos repartimos en tres coches los cuales los conducían Kail, Dani y Ángel.

- Que nervios, por fin voy a poder ir de compras sin límites,- dijo Laura emocionada,- a ver tenemos que coger comida, ropa,...-

- ¡Tampones! Que no tengo.- exclamó Mel.

- Si, si, y que no se os olvide la lencería fina...- dijo Ángel poniendo caras raras.

Todas nos reímos y Laura siguió con la lista.

- Pinta labios, pinta uñas, rímel, colorete,...-

- Dios Madrid va a temblar cuando lleguemos.-

El camino se hizo corto y paramos en las casas de los que vivían allí y en la residencia universitaria de Kail. Luego todos nos fuimos a un centro comercial.

- Bien esto lo organizo yo, cada uno coged un carrito y tomad,- dijo Laura dándonos un papel,- coged todo lo de la lista en las cantidades que queráis y nos vemos aquí dentro de media hora, entonces iremos a la ropa.-

Era una buena idea, en cada lista había un montón de cosas tipo detergente, jamón, harina,... Mira que la conocía poco pero esta chica promete. 

- Yo me encargo de la comida para celíacos y diabéticos.- dijo Ángel ya que él lo era. 

Todos fuimos corriendo a coger un carrito para poder coger la cantidad de cosas que puso Laura en la lista, era un desmadre. Cuando todos teníamos uno Fer y Aron empezaron a hacer el tonto con ellos corriendo por los pasillos y deslizándose hasta que paso lo inevitable, se estamparon entre sí de una manera muy cómica que hizo que todos estalláramos en carcajadas. Cuando me repuse les pregunté.

-  ¿Estáis bien?

-  Sí, pero vaya ostión nos hemos metido.- me contestó Aron

-  Aish… si es que eso os pasa por hacer estupideces.- les replicó Mel

Empezamos con las compras y cada uno se fue hacia la sección que le tocaba. Cuando me dirigía hacia la mía pude observar como Jerry estaba algo (bastante) perdido y decidí ir a ayudarle.

“dialogo original en inglés”

- Hola, ¿quieres que te eche una mano?

- Pues la verdad que me vendría genial, como yo no sé español y aquí todo está en español no me entero de nada ni sé que es lo que tengo que coger.

-  Pues tranquilo que yo te ayudo, que a mí esto de comprar se me da de perlas

Íbamos caminando juntos de sección en sección cogiendo todo lo necesario que estaba escrito en nuestras listas. No hablábamos mucho, claro que con mi inglés murciano no haces gran cosa pero de repente se me ocurrió algo que podría ser positivo para todos, en especial para Jerry y Mel…

-  Oye, ya que pasaremos mucho tiempo aquí y para la mayoría el inglés no es nuestro fuerte, ¿no te has planteado que podrías aprender español?

- Pues sí, tienes razón

- Genial, yo conozco a la persona idónea para esa tarea, Mel. Veras ella antes de que pasará todo esto estudiaba filología inglesa y habla bastante bien el inglés y el español obviamente, así que ella podría enseñarte a ti español y tu podrías ayudarle a perfeccionar el inglés, ¿Qué te parece?

 -  Pues perfecto

Pasó la media hora de comprar toda la comida y nos dirigimos hacia el lugar donde acordamos reunirnos para ir a por la ropa.

-  ¿Ya estamos todos?- preguntó Laura- bien pues vayamos a por la ropa. He pensado que es mejor dividirnos en grupos y así nos ayudamos mutuamente. Por ejemplo, Mel, René y yo podemos ir juntas ya que somos las únicas chicas y vosotros podéis ir en parejas o grupos de tres como prefiráis.

- Por mi perfecto.- dijimos Mel y yo al unísono.

Ya estábamos en las tiendas mirando ropa cuando me acordé de la conversación que tuve minutos antes con Jerry y decidí comentárselo a Mel a ver que le parecía.

- Mel una cosa, antes he estado hablando con Jerry y le he dicho que qué le parecería aprender español ya que para todos sería mucho más fácil e incluso para él no sería tan incómodo no saber de lo que estamos hablando, total que le he dicho que tú le podrías enseñar y él también te ayudaría a perfeccionar el inglés. ¿Qué opinas?

- Pues la verdad no le veo ningún inconveniente.

- Si parece un chico majo, y también es guapete.- intervino Laura- sinceramente, René harías muy buena pareja con él.

- Anda no digas tonterías.- exclamé riéndome.

 - No, te lo digo en serio, a ver tú no tienes un modelo de chico perfecto, él es guapo y sin compromiso, además amigo de tu queridísimo Liam, creo que le darías bastantes celos.-

- Tranquilita, para darle celos lo primero tiene que sentir algo por mí, lo que no es así y lo segundo, nunca se fijará en mí, creedme lo he intentado todo.-

- JA;JA;JA,... No lo has intentado todo, de hecho no has intentado nada, qué te crees que son unas miraditas inocentes y unas risas, nada.-

- Bueno es verdad, pero con él me corto y sólo puedo pensar en... Bueno en él, pero con todos los demás soy yo.-

- Además que durmáis juntos no fue cosa tuya, yo veo que le molas.- dijo Laura.

- Tú ves de todo en todos lados.-

Después de un rato nos volvimos al coche y nos fuimos. Estábamos entrando en un pueblo ya cercano al nuestro cuando me di cuenta de que era el de Lydia y no podíamos irnos sin ver si estaba viva.

Llegamos a su puerta y ninguno nos atrevimos a tocar, hasta que toqué el timbre y poco a poco abrieron la puerta, era Lydia, me sentí tan aliviada, estaba viva, bueno ella, su hermano y su vecino. Nos abrazamos fuertemente, todos se alegraron, estuvimos un rato hablando de lo sucedido, nos contó que su madre había muerto, pero al menos no pasó por el suplicio de verla sufrir, murió durmiendo. 

Le propusimos que se vinieran con nosotros, pero veían que éramos muchos y ellos estaban muy bien allí. Así que nos fuimos sabiendo que ella estaba bien, al menos una buena noticia.

SupervivientesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora