Una ayuda inesperada

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Zelda ya no se atrevio a discutir mas, era obvio que Laisha estaba dispuesta a prostituirla a como diera lugar. Momentos después entro Yabu a hablarle.

_Un cliente nuevo acaba de llegar Lady Laisha, quiere que Zelda baile para el.

Por breves momentos ambos intercambiaron palabras, Laisha sonreía complacida con esas palabras.

_Por como hablas de el se nota que es un viajero dispuesto a pagar el precio que sea por tener un buen entretenimiento y placer. Dijo Laisha.

_Asi es, el cliente anterior no recibió un buen trato pero con este no podrá jugar.

_Querida, alguien quiere conocerte, te vio desde que llegamos a la puerta principal y desde que puso los pies aquí solo ha querido verte a ti.

Zelda fue conducida por los pasillos por el despreciable Yabu, tanta ese hombre odioso que solo pensaba en el dinero como su ama Laisha estaban dispuestos a hacer que Zelda se conviera en una dama de compañía sumisa y obediente tanto con ellos como con los clientes. Yabu se detuvo en una puerta cerrada.

_Aquí adentro te espera su galan, disfruta cada segundo con el.

_Te advierto que esta noche no estoy de animos para cantar y bailar.

_Eso dicelo a el, por la sonrisa que tiene se nota que hara lo que sea por un poco de placer dejando a un lado la caballerosidad, pórtate bien y obedecelo porque el no dudara en tomarte a la fuerza si dices no, este no es como el otro que empezó a gritar por la ofensa que le hiciste.

Yabu abrió la puerta muy despacio y vio como la habitación era iluminada solamente por velas, ahí parado la esperaba un hombre mayor, de apariencia redonda casi como una pelota, un bigote anormalmente poblada y una sonrisa que mostraba lo complacido que estaba de tener a Zelda solo para el.

Por un momento Zelda se sintió incomoda, por la mirada que ese hombre tenia se notaba que no había tenido mujer por mucho tiempo, seguramente quería saciar su hambre libidinosa a como diera lugar, las piernas de Zelda no dejaban de temblar por el ...

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Por un momento Zelda se sintió incomoda, por la mirada que ese hombre tenia se notaba que no había tenido mujer por mucho tiempo, seguramente quería saciar su hambre libidinosa a como diera lugar, las piernas de Zelda no dejaban de temblar por el miedo a que eso sucediera y mas cuando el empezó a acercarse a ella.

_¿no eres tu Lady Zelda?

_¿me conoces?

_Si, somos del mismo pueblo, no me reconoce mi Lady, soy el jardinero de los jardines que usted tanto ama, conozco a Lord Fausto, al joven amo Kyo y al honorable extranjero por supuesto.

Zelda suspiro aliviada, aquel hombre no quería abusar de ella, aquel hombre era su amigo.

_Estoy aquí prisionera, por mas que les diga que mi familia les pagara todo el dinero que quieran no me dejan ir.

_¿que ha sucedido? todos te creen muerta, su esposo Sir Raven vive todos los días bebiendo y lamentando esa perdida, su tio Lord Fausto no para de asegurar que esta viva, su primo no para de visitar el jardín pensando en usted, el honorable extranjero esta destruido, no come, no duerme y tiene una tristeza que nunca nadie en Hyrule ha tenido.

_Fue Sir Raven el que me repudio, tuve que escapar durante días de hombres deformes que querían abusar de mi, casi me muero del miedo cuando iba en un barco pensando que me iban a tirar a mar abierto...es una historia demasiado larga, te suplico que me ayudes.

_Solo digame que debo hacer, yo la ayudare aunque me cueste la vida.

_¿tiene alguna forma de contactar al honorable extranjero?

_Claro que si, el sigue viviendo en la casa de Lord Fausto.

_Por favor, dígale donde estoy, que venga con mi querido tio y me saque de aquí, estas personas quieren prostituirme sin ninguna piedad, dígales que me rescaten antes de que abusen de mi.

_Partire a primera hora de la mañana, puede estar tranquila, su liberación de este infierno esta asegurada.

_Pero por ningún motivo Sir Raven puede enterarse de que estoy viva y muy cerca de el, entraría en un estado de furia asesina a tal punto que mataria a todos los de este burdel incluso a mi tio con tal de matarme a mi, no quiero ser la causante de incontables muertes.

_Mis pies no se detendrán hasta llegar a nuestro pueblo, Sir Raven no sabra que esta aquí, la sacaremos de aquí y será muy feliz, solo espere.

_Gracias querido jardinero, mi corazón esta sintiendo una nueva esperanza y todo gracias a ti, cuando veas al honorable extranjero dile que lo amo mas que nunca y que lo pienso a todas horas, ve en paz y vuelve con ayuda, gracias a ti podrá recuperar la paz de volver a ver a mi familia y seres queridos.

El jardinero salio de la habitación, pago por los servicios lo suficiente como para que Zelda tuviera derecho a dormir. Laisha al ver las ganancias obtenidas le concedio a Zelda su propio cuarto por una noche pero lo que Zelda no sabia era que toda esta amabilidad tenia un motivo oscuro. 

_Mi niña vete a dormir, maña tendrás muchas emociones.

_¿que quiere decir con eso mi Lady?

_Tendras una sorpresa mañana, ve a dormir.

Zelda no mostro mucho interés a esas palabras, gustosa se dirigio al cuarto que le ofrecian y cerro los ojos dándolo importancia solo a la comodidad de la almohada. Horas después fue despertada por aquel hombre odioso llamado Yabu, la muchacha lo reconocio con solo mirarlo aunque los residuos de la noche ocultaban parte de su cuerpo y rostro.

_Perdona que te despierte pero Lady Laisha y yo te enviamos este regalo con todo nuestro aprecio, ayer yo me quede pegado a la puerta de la habitación donde estaba con el cliente y escuche todo lo que planeaban, era un plan muy bueno, nunca sospecharíamos esas intenciones de un cliente pero para tu desgracia yo soy muy curioso y Lady Laisha me envio a encargarme de ese hombre.

Yabu hundio las manos en un saco que traía sonriendo mientras Zelda cambiaba de color por el miedo y nerviosismo que tenia, habían descubierto su plan de escape.

_Espero te guste, no fue difícil conseguir esto, estoy acostumbrado a deshacerme de la gente que perturba los negocios de Lady Laisha.

De aquel saco extrajo la cabeza decapitada del jardinero amigo de Zelda.

_Dile buenos días a tu amigo y te deseo un muy feliz resto de la mañana.

Yabu dejo la cabeza decapitada a un costado de la cama para que la sangre que de ahí goteaba manchara cada vez mas las sabanas para que Zelda empezara a gritar de horror y culpa. En aquel momento de pesadilla Zelda logro comprender que su esperanza de huir se había esfumado, ella había causado la muerte de un inocente, su escape de aquel burdel era cada vez mas imposible.


CONTINUARA...

LA ODISEA DEL HEROEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora