"¡Kacchan!"
Observé al chico caminar persiguiendo a Katsuki y suspiré, mientras cubría mi cuerpo humano con la capa del rubio y observaba la situación desde una cierta distancia.
Después de casi matarlo, Katsuki me detuvo colocándose justo frente a mí. Abandoné esos sentimientos asesinos al encontrarme con su mirada intensa, mientras alzaba su mano y esperaba que choque mi hocico contra esta. Lo hice sin poder evitarlo, relajándome ante su acto y recibiendo unas caricias en la barbilla.
Él me dijo que me relaje y que me vuelva a convertir humano antes de que alguien más me viera. No quise obedecer, pero al oírlo mencionar el típico "Es una orden", sólo me restó hacerle caso, suspirando al notar que había roto la mayoría de mis ropas, incluido el pedazo de tela que Katsuki me regaló en un primer momento. Él se quitó su capa para colocármela encima y suspiré, sin saber qué estaba ocurriendo, preguntándole silenciosamente quién rayos era ese sujeto.
"Es un conocido mío" me dijo en aquel momento. "Pero se irá tan rápido como llegó, así que no hagas nada idiota, dragón estúpido" Me murmuró con un tono suave, casi cariñoso.
Pasaron bastantes minutos antes de que el chico reaccione, levantándose del suelo y mirándome con un comprensible miedo. Sin embargo, él parecía bastante decidido a hablar con Katsuki de algo importante, por lo que venía persiguiéndolo desde entonces.
"¡Deja de seguirme, maldito Deku! ¡Te he dicho que te largues de una puta vez!" Oí su tono agresivo y suspiré. Yo podía alejar a ese humano, ¿por qué no me permitía hacerlo?
"¡Kacchan! ¡Por favor, tienes que escucharme!"
"¡Cierra el hocico, idiota!"
Katsuki entró a la cueva y el chico, al que llamó "Deku" se mantuvo en la entrada, dudando entre seguirlo o no hacerlo. Dirigió su mirada hacía mí y agudicé mi vista, dejándole en claro que no tenía planes de acercarme, estando completamente a la defensiva. El chico pelverde suspiró profundamente y sólo se giró, caminando hacía donde yo me encontraba.
"¡Hey! ¡Aléjate!" le grité, tensando cada uno de mis músculos, sintiendo el inevitable anhelo por transformarme y volver a intimidarlo. "Katsuki me dijo que no te haga nada, pero si te acercas te juro que te mataré, extraño"
"Eres amigo de Kacchan, ¿no?" me dijo, avanzando muy lentamente. Gruñí de nuevo y él se detuvo. "No quiero... No quiero problemas, pero si eres amigo de Kacchan y él te escucha, ¿puedes darle un mensaje por mí?"
"¿Mensaje?"
+
"¡Katsuki!" Grité, entrando a la cueva a paso acelerado. El mencionado se encontraba en una parte bastante oscura, sólo sentado descansando o meditando, alguna de las dos. Él abrió los ojos y me miró con cierto fastidio; imaginé que se debía a que pude haberlo despertado.
"¡No grites en la cueva, idiota!" gruñó.
"Tú también gritas..." murmuré. "¡Pero eso no es lo importante! ¡Tienes que escuchar lo que ese humano quiere decirte!"
"¡¿Hah?! ¡¿Tú no eras quién quería devorarlo hace un rato?!
"¡Y aún quiero! Pero debes oírlo, tiene un mensaje de la aldea y..."
"¡¿A mí por qué mierda me tendría que importar algo de ese maldito lugar?!"
"¡No lo entiendes!"
Katsuki se levantó del suelo mientras ambos nos gritábamos. La cueva tenía la suficiente estabilidad para no sacudirse ante nuestros potentes gritos, después de todo nos venía soportando más de dos meses. Mi amo se me acercó de modo amenazante, pero no vacilé, mirándolo fijamente hasta que casi pude sentir su respiración acelerada chocar mi rostro.
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El batir de sus alas | Bakugou Katsuki x Kirishima Eijiro
Fan-FictionAU Medieval. | Kirishima, un inmenso e imponente dragón rojo, desde muy temprana edad fue víctima de las injusticias que caían sobre sus iguales. Con el corazón lleno de dudas y una misión de vida que no deseaba, tomó la decisión equivocada y termi...
