Antes de salir del coliseo, Katsuki me dejó en claro la situación. Shoto se negó a ayudarnos a pesar de lo que le dije, así que él dejó a Izuku y Ochako tratando de convencerlo mientras se dirigió a nuestra cueva y fue a pedirle ayuda a Denki. Convencer el amarillo dragón no fue sencillo, pero una vez lo hizo, ambos se dirigieron al castillo con un solo y arriesgado plan: Entretener a los guardias mientras él entraba por otro lado para liberar a los demás.
Sin embargo, cuando por fin salimos, ambos nos encontramos con una escena demasiado desgarradora. Los dragones, enojados por la ira y por el rencor, luchaban sin piedad contra la gran cantidad de guardias que los rodeaba, usando sus ataques especiales y, debido a esto y sus grandes tamaños, destruyendo el pueblo en el proceso.
"¡Esperen! ¡Esto no está bien!"
"Kirishima, ¡Cuidado!"
Katsuki saltó hacía mí para evitar que una daga lanzada a distancia me atravesara la cabeza. Ambos caímos al suelo debido a eso, aunque Katsuki no tardó en levantarse, desenfundando su espada hacía la persona que nos atacó.
"Tienes que ser una verdadera cobarde para atacar de tal distancia, Toga"
"Vaya... ¿Qué eres tú? ¿Quién te crees para no decirme reina, maldito? ¡Encima que liberaste a mis preciados dragones!"
"El día que seas la reina de alguna maldita cosa y no una estúpida impostora, ese día te llamaré de esa forma, de lo contrario eres sólo una mocosa loca con demasiado poder, pero tranquila, atacaré contigo aquí y ahora, maldita"
"¡Eres un...!"
La reina, totalmente enojada, saltó a luchar contra Katsuki mientras este corría hacia ella; Toga sacó una espada de debajo de su capa y la hoja de esta chocó duramente contra la de Katsuki.
"Fuiste tú la que le hizo eso a Kirishima, ¿verdad?" Katsuki gruñó. "Eres una maldita perra, te juro que te mataré con mis propias manos."
"Oh... ¿Te interesa el dragoncito? Fui yo, adoré ver como se bañaban de sangre esas cosas asquerosas de las que estaba tan orgulloso"
"¡Cierra la boca, zorra! ¡Muere!"
Katsuki se lanzó sobre ella nuevamente. Ambos luchaban sin piedad y sin contenerse. No me sorprendió que la reina pudiera defenderse, después de todo, no es que haya llegado a ese puesto sin haber luchado contra otras personas para conseguirlo. Quise ir a ayudar a Katsuki, tratando de buscar algún arma que pudiera sostener, sin embargo, cuando observé la daga que casi me asesina en el suelo, a la poca distancia vi a Fatgum luchando contra un grupo de guardias, volando apenas alejándose del suelo para luego caer sobre ellos y aplastarlos.
Sabía que esos hombres no vivirían, no después de esa caída. El poder especial de Fatgum se trataba del aumento de masa muscular, él podía cambiar su peso a su antojo y, si lo deseaba, hacer que este aumente multiplicándose demasiadas veces, incluso aunque eso no reduzca su velocidad.
Sin embargo, eso no era lo más importante. Cuando Fatgum se quitaba de encima de esos soldados, veía sus cuerpos muertos y sentía fuertes punzadas de arrepentimiento en mi pecho, reconociendo que eso tampoco era lo correcto. Fui testigo del miedo que vivía cada persona de ese pueblo, de la necesidad de varios por trabajar para el reino, como los padres de Tenya y Momo; e incluso del miedo que le tenían a lo desconocido, y de la ignorancia de inocentes criaturas que fueron manipuladas por reyes crueles y despiadados, ¿qué los hacía diferentes a nosotros? Si mi padre, mi madre o yo hubiéramos sido como el papá de Shoto o la reina, ¿no seríamos los malos también? ¿Por qué tenían que pagar por ello? No era justo.
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El batir de sus alas | Bakugou Katsuki x Kirishima Eijiro
FanfictionAU Medieval. | Kirishima, un inmenso e imponente dragón rojo, desde muy temprana edad fue víctima de las injusticias que caían sobre sus iguales. Con el corazón lleno de dudas y una misión de vida que no deseaba, tomó la decisión equivocada y termi...
