"Eres libre, pelos de mierda, ahora lárgate."
Ladee ligeramente mi cabeza al escucharlo y dirigí casi al instante mi mirada hacia la entrada. Ahí estaba, la entrada de la cueva se veía increíblemente tentadora, y si escapaba ya no estaba incumpliendo con mi palabra, pues Katsuki me dijo que era libre. Sin ataduras, sin condiciones, era completamente libre de irme en ese preciso instante. Volver con Fatgum, con los chicos y con la manada era mi mayor anhelo, y ahora me era alcanzado como si de una trampa se tratara. Excepto porque no lo era, y por alguna extraña razón, estaba seguro de eso.
Sin embargo, algo no se sentía correcto. Como si aún no fuera mi momento de volver a casa, y ese sentir tan extraño se alojaba en cada una de mis extremidades, impidiéndome moverme, sólo acurrucándome más y más en la suave tela que me cubría por completo. Entonces pensé que tal vez la razón detrás de ese sentir se basaba en mi desconocimiento. Tal vez reunir las respuestas suficientes me permitiría irme sin que ese malestar continúe en mi cuerpo.
"Katsuki." Murmuré, esperando no haberme hundido en mis pensamientos por demasiado tiempo otra vez. "¿Estás despierto?"
La respuesta no tardó en llegar. Soltó un sonido parecido a un gruñido y luego se removió. Sonreí suavemente sin poder evitarlo, con los ojos cerrados y la expresión relajada él no se veía tan amenazante. Aunque eso de que sea "amenazante" ya llevaba un rato siendo cuestionado por mi subconsciente.
"Quería preguntarte..." dije "¿Por qué quieres irte de aquí?"
"¿Me estás impidiendo dormir para hacerme preguntas tan estúpidas? No tiene importancia y no planeo decírselo a un dragón idiota como tú. Lárgate de una vez."
"Mmn..."
Otro silencio predominó en la cueva, mientras la flama del fuego continuaba sacudiéndose por las pequeñas brisas que ingresaban por la entrada. Observé a Katsuki otra vez y solté un suspiro. Él tenía razón, si se supone que ya podía irme, ¿por qué quería escuchar su historia? ¿Por qué rayos no estaba caminando lejos de él cuando tenía la oportunidad? ¿Por qué avanzaba entre gateos hacia la persona que me hirió y capturó por un sentimiento egoísta sin considerar mis decisiones? ¿Por qué?
Me senté a su lado y él abrió uno de sus ojos, despertando por complejo al verme apoyado en la misma pared donde se encontraba, mientras yo terminaba de arreglar la manta sobre mi cuerpo, acomodándola nuevamente.
"¡¿Qué mierda quieres, idiota?!" Su respuesta agresiva taladró en mi sensible oído, pero no me dejé influenciar por eso, ignorando su mal carácter y mirándolo directamente.
"Quiero saber." Respondí con total sinceridad. "Yo te hablé de mí, ¿no crees que es justo?"
"¡Yo no te pedí que me contaras esa mierda!"
"No, pero ahora yo te pido que me cuentes tu mierda, Katsuki"
Él iba a responder, pero graciosamente ningún sonido salió de sus labios. Como si hubiera dado en el clavo, Katsuki evadió mi mirada y observó al frente, bastante contrariado consigo mismo, desde mi punto de vista. Quizás le sorprendió mi respuesta, mi proximidad o mi falta de reacción ante su agresividad, pero yo era un dragón, oía a mis iguales hablarme entre gritos todo el tiempo, o entre gruñidos, mejor dicho; y no me intimidaría alguien que no podía decir directamente que le conmovió lo que escuchó y me permitió volver con mis iguales por eso. No, Katsuki daba mucho menos miedo del que él creía.
"Sólo cierra la maldita boca y muérete, lagartija."
"No quiero."
"¡Conviértete en un maldito dragón! ¡Así eras menos insoportable!"
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El batir de sus alas | Bakugou Katsuki x Kirishima Eijiro
FanfictionAU Medieval. | Kirishima, un inmenso e imponente dragón rojo, desde muy temprana edad fue víctima de las injusticias que caían sobre sus iguales. Con el corazón lleno de dudas y una misión de vida que no deseaba, tomó la decisión equivocada y termi...
