•TRES•

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Eran pocas las ocasiones donde Changbin podía andar con ropa normal, o ropa que usaría un joven de su edad. En el último año transcurrido, podía contar con los dedos de las manos las veces que no había usado traje durante el día, y ese día era uno de ellos.

Caminaba bajo el calor de la tarde con pesadez, el llevar siempre ropa negra le molestaba, pero no se sentía lo suficiente cómodo con otro color. Llevaba encima unos jeans negros y ajustados, arriba una camiseta del mismo tono y gastada que era tres letras más grandes que su talla real y calzaba unas vans oscuras, además de llevar un jockey del mismo color de su conjunto para protegerlo del sol, escondiendo debajo de su viscera unos lentes de sol que ocultaban sus ojeras y su rostro de fatiga.

Miraba su celular, el cual iba con el brillo al máximo para poder contrarrestar la luz del sol. Veía las llamadas perdidas con un poco de preocupación, pensando en que es lo que había sucedido para que Chan le llamara tantas veces, o como para que Jisung le llamara, acción que no ocurría nunca. Rápidamente buscó el contacto del mayor de sus amigos y presionó la opción para llamarlo, llevando el aparato a su oído.

- ¡Changbin! -escuchó del otro lado cuando contestó Chan- ¡estás vivo! Me tenías preocupado, ¿por qué no contestabas?, ¿qué rayos tenías en la cabeza? -le reprochó, se escuchaba un eco extraño en el lugar y un sonido extraño, como una respiración más fuerte y desincronizada a la de su amigo-

- ¿tienes a alguien más al lado, Chan? -dijo con confusión el pelinegro a los segundos de haberse quedado en silencio para escuchar mejor dicho sonido, parándose en una esquina con semáforo de peatón en rojo, escuchó unos movimientos raros y luego una risita, Seo frunció su entrecejo al notar que no reconocía la voz.

- Woojin -escuchó un susurro al otro lado de forma ahogada, Changbin sonrió de forma burlesca al notar como su amigo estaba tratando de tapar el micrófono, fallando en su cometido- eso va a dejar marca, detente -le masculló al de la risa.

- solo dile hola a Changbin de mi parte -dijo una voz secundaria y luego un "pop" un tanto sonoro, seguido de la risa de su amigo. Changbin hizo una expresión de disgusto al saber que el único lugar donde Chan tenía cosquillas era el abdomen.

- ahórratelo, gay del closet -dijo Changbin cuando escuchó que el auricular volvía a la boca de Bang- dile al tal Woojin que espere cinco minutos y dime ya porqué llamaste tanto

- era por X -dijo su amigo por el otro lado. Changbin alzó su vista y siguió caminando cuando se lo permitió la señal de tránsito- en la mañana estaba hecho una furia cuando lo vi, me dijo que quería arrancarte la cara a patadas, pero estaba algo jalado -le dijo con desdén, tomando aire luego de eso- a eso de las tres me llamó para decirme que te había llamado y que no habías respondido, entonces me preocupé y le dije que te llamaría, ¿me puedes decir la razón de porqué no respondías?

- me había tomado dos pastillas para dormir, desde hace días que he tenido pesadillas y no logro conciliar el sueño, X me ha mandado a la mierda y pensé que sería mi oportunidad para descansar -dijo con indiferencia, viendo desde lejos el café al que pensaba ir- le he dicho que me quería ir y me ha sacado a empujones de su despacho -le comentó, escuchando como por el otro lado su amigo suspiraba, no sabía si gracias a su amigo o de frustración.

- sabes que anda de los nervios de punta, déjalo tranquilo hasta que resuelva lo del cargamento de China, tal vez luego de eso puedan hablar de forma civilizada, ¿no crees? -le dijo el castaño con visos por el otro lado de la linea, Changbin suspiró de forma pesada y apretó sus labios unos segundos.

- cuando termines con tu amigo llámalo para decirle que lo iré a ver esta noche, solo dile que me he tomado las pastillas y no escuché su llamada -murmuró cruzando la calle hacia la entrada de la pequeña cafetería.

La última carta ~Changlix~ [P A U S A D A] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora