Era de esperarse ¿O no? Que después de todo, finalmente... finalmente.... Estamos viviendo juntos. Bakugou insistió principalmente, Ya que ambos queríamos dar este paso principalmente por que se nos haría mas fácil, jornadas enteras en las que no nos veíamos por el trabajo, y él además de héroe es mesero en el bar de Rodolfo. Era un alivio al menos vernos en la noche y saber que nos esperamos siempre.
-¡Estoy en casa!- Escuché cuando un ruido de llaves me llamó la atención.
-Ah... ¡Bienvenido! De hecho, acabo de llegar.-
-¿Entonces cocinamos juntos?-
-No hace falta, has trabajado desde la mañana.-
-Si lo hacemos juntos, antes podremos terminar la cena.- Ignoró mi decisión.
Al terminar la cena, debido al cansancio nos fuimos directamente a la cama, obviamente esto no es lo que Katsuki quería ya que él preferiría una "acalorada" noche, pero no podía permitirle hacer que se durmiera y faltara a trabajar en la mañana, ya estaba demasiado cansado.
-Que no Katsuki....- Le reprendí repetidamente.
-Tsk.-Se dio la vuelta para dormir finalmente.
"Ya no seas caprichoso..."Pensé antes de caer dormida.
Sin darse cuenta una dormida Ochako se dio la vuelta abrazando la espalda del muchacho, buscando calor.
"Puede llegar a ser tan tierna... me molesta no poder enojarme por eso..." Reflexionó Bakugou.
Sin embargo, de forma inesperada comenzó a flotar. Su cuerpo simplemente no paró hasta llegar al techo.
-¿¡Que mierda!? ¡¡Ochako, despierta!!-Golpeo el techo con su cara sin quererlo.
-Mmm...-Se dio nuevamente la vuelta y siguió durmiendo.
-Debes estar bromeando... ¿¡¡Que tan pesado tienes el sueño!!?-
Pobre, pobre rubio. Pasó toda la noche en el techo sin poder dormir por el pequeño pánico de caerse, pese a que hizo el mayor ruido posible la chica no despertaba, su agotamiento era feroz.
En la mañana, al despertar y refregarse sus ojos su Quirk se desactivo sorprendiéndose al escuchar un estruendo contra el suelo, que al fijarse se trataba del mismísimo chico enfurecido.
-¿No estas grandecito para caerte así de la cama?-
La miró de reojo palpitando, y en sus manos chispas se dispararon apunto de matar todo lo existente en su habitación.
-O-CHA-KO....-
-¿Sip? ¿Qué pasa nene?- Dijo con simpleza sin entender el motivo de su enojo, se levantó y fue al baño.
-¡Tú....! ¡ARRGH!-
Pensaba el reprenderla en cuanto él saliera del baño en su turno pero cuando salió ella le había hecho el desayuno y se había ido sin más.
"Ya vera cuando nos veamos en la noche...Utilizaré el maldito don de mi madre... no me queda de otra"
¿Cual será ese dichoso don? Lo veremos en la novela de los viernes.
(Nah, mentira amigos, todo piola)
Cuando el rubio con cabello de erizo llegó al bar, no esperaba ser molestado desde tan temprano.
-¿Que demonios hacen ustedes aquí?- Interrogo con su mal humor matutino.
-Ya estas de malas, kacchan~-Bufó el foco eléctrico.
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No era yo mismo
Fiksi PenggemarKatsuki bakugou, un chico agresivo, fuerte pero conflictivo, rubio,sus ojos dan un aspecto poco confiable y Ochako Uraraka, una chica dulce, amable y sonriente, se reencuentran en un bar después de años de no verse luego de graduarse de la academia...
