(Sonido de tambores)
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—Felicidades, la señorita sarisha lleva casi 6 semanas de embarazo, es por eso que empieza a tener los síntomas del embarazo, voy a darle una receta que tiene que seguir al pie de la letra para asegurarnos que su bebe nasca sano.
Y eso es lo que queremos ¿verdad? —sonríe el doctor.
Inconscientemente frotó mi vientre y caigo en la realidad del embarazo, ya muchas veces me había mentalizado a llevar el bebe de un hombre mayor que supuestamente seria mi compañero de vida, pero ahora que llegó el momento, tengo miedo...
Salimos del consultorio y en silencio llegamos a la mansión donde todos siguen agitados.
Me bajo del auto deportivo de Jayden lo más callada posible y trato de huir de la inevitable conversación que tendré con Jayden. Camino rápido y llego a la puerta, justo en ese momento siento un fuerte jalón que me hace chocar de golpe con el pecho de Jayden sus ojos asustados se conectan con los míos llorosos, en un momento tan problemático impacta sus labios temblorosos contra los míos, en su beso me transmite el miedo que tiene por este nuevo acontecimiento, pero también, me dice que todo estará bien.
Rodeo su cuello con mis manos acercándonos lo más posible, correspondo el beso con su mismo entusiasmo, su pulgar deja círculos en mi mejilla limpiando la pequeña lagrima escurridiza que se deslizaba.
—Tendremos un bebé... —susurro al separarme de él.
—y será igual de guapo que su padre — presume, le miro divertida y contesto.
—Será igual de linda que su madre.
—Ya verás que será niño. —sentencia fingiendo altanería.
—Si es niña tendrás que cambiar tu deportivo por un vehículo más familiar —me mira asustado y sorprendido por mi atrevimiento, al final asiente y me cruzo de brazos mientras sonrió triunfante, yo soy su madre sé que será niña.
—Entonces si es niño le dejaras tener novia cuando él quiera tenerla.
—¡¿Que?! —No, no, no y no, me niego.
—Ya escuchaste linda, sino, no hay trato. —agh, si quiero deshacerme de ese auto puedo aceptar ahora el trato que propone y negarme en el futuro si fuera niño.
—Bien, trato hecho.
Entramos a la mansión y permanecemos estáticos al ver a toda la familia reunida.
—¿A dónde fueron ustedes dos estando a un día de casarce? —se queja mi madre, se ve molesta y de alguna forma la entiendo, después de todo planear una boda como esta... No es sencillo.
—Ambos queríamos una despedida de solteros..., y eso hicimos, tuvimos una última cita —los presentes nos miran incrédulos y yo no soy la excepción, cambio mi expresión a una más creíble y para añadir asiento con la cabeza afirmando lo que dijo Jay —Sarisha se sentía mal y son conscientes de eso, me di cuenta que era por planear la boda así que quise ayudarla llevándola a una cita en la cual pueda relajarse.
—Pero ahora me siento mejor... —me tiembla un poco la voz así que no creo ser tan convincente.
—que pareja más rara... —nos mira divertido Matthew.
—De todos modos... Es momento de seguir con el asunto de la boda, hay muchas cosas que debemos organizar aún. —mi intento de voz firme me sale excelente y todos los presentes se dispersan para continuar con sus asuntos, yo en cambio cojo el brazo de mi madre y para evitar más preguntas la llevó a la sala que es donde el caos reina.
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Una hindú Enamorada
RomanceSarisha una chica dulce y bien educada, ha sido prometida a temprana edad y criada para respetar a su futuro esposo, ella soñaba con casarse con un Hindú respetable, sabía que desde que nació ya estaba prometida a un hombre pero su padre jamás le di...
