La mujer ahora me trataba con mucha amabilidad y cortesia, me dijo que le habia encantado mi baile y estaba más que contratada, no insistió en pedir respuestas de mi parte por mi supuesto "resfriado" así que me dijo que empezara desde la siguiente semana, para evitar contagiar a las niñas y así mejorar el estado de mi voz. Muy agradecida con la mujer nos despedimos y empezamos el recorrido hacia la psicóloga, por su puesto con la debida compañia de nuestro paje.
Era muy peligroso que una mujer Hindú saliera sin un acompañante varón, podian desde manosearte hasta llegar a deshonrar tu cuerpo, así que tener un hija a parte de ser costoso, por el dote y todo el asunto, era complicado de proteger.
Caminaba por las calles grises nuevamente perdida en mis pensamientos, era necesario jacer todo esto, ya no tenia una buena razón para vivir pero aún así seguia respirando, mire de re ojo a Denali, se ve tan alegre, tiene un aura de vitalidad impresionante, nunca me habia dado cuenta que las personas podian verse así.
Sin ser descubierta por Denali volví mi vista al lado contrario, mala idea, si bien no fui descubierta por Denali, eso no significa que otra persona no me hubiera encontrado de esa manera tan indiscreta.
Jaidev, lo único que hizo fue sonreir y seguir mirando al frente, me sentí avergonzada de inmediato, por su puesto no iba a tratar de explicar la situación, solo me undiria mas...
Llegamos a un alto edificio de 6 pisos, se vei que era nuevo, entramos y subimos dos pisos por las escaleras hasta llegar a una puerta de caoba en el que relucia un pequeño letrero escrito en letras doradas "Psicologa Rebeca Flores Rodriguez"
El nombre en si me dio mucha curiosidad, ya que no era Hindú, Denali me alentó con un leve empujón para que entrara, me pare frente a esa puerta de madera oscura y la sentí demasiado grande, con las manos temblorosas giré el pomo y entre dando el respectivo saludo.
La mujer que edtaba frentw al escritorio me miró unos segundos y luego se levanto para indicarme que me sentara.
—Mucho gusto querida, mi nombre es Rebeca Flores Rodríguez, simplemente llameme Rebeca o como te sientas más comoda.
—De acuerdo. —Dije lo mas alto posible.
—Bien, tu hermano ya me hablo en parte, pero prefiero escuchar la historia completa de tu parte, asegurandote que todo lo que digas se mantendrá de forma confidencial, es decir entre tú y yo.
—Entiendo... —la miré por unos segundos sin saber donde o como empezar.
—Tranquila, si es muy complicado piensa en algo fácil de contar, como una anecdota alegre y continua hasta llegar a lo más complicado, y cuando lleguemos a esa parte, yo te ayudaré a avanzar.
Con mucha dificultad empecé a contarle desde el momento que comencé mi instrucción para mi prometido.
Las horas in cansables dedicadas para adquirir edicacion de alto nivel, debia empezar por ahí, el tiempo terminó y agradecí que no llegaramos a la parte en la que llego a Estados Unidos, sin duda esa seria la parte "dificil"
Me despedí de Rebeca y me agendó una cita dentro de dos días, ese sería un tiempo prudente para allar la forma de decirle lo que me pasó.
Salí de la oficina, Denali y Jaidev estaban conversando, cuando salí me recibieron con una sonrisa y sin oreguntar nada caminamos a la salida. Al llegar a mi casa estuve pensativa todo el día, ella no me había preguntado nada, solo me habia escuchado atentamente, y de vez en cuando escrito algunas cosas, no sabía si eran cosas buenas o malas, ella escribía rápido y sin ninguna expresión. Lo que me llevó a preguntarme, cuanto tiempo habia estado escuchando problemas agenos, y lo mas importante. Si yo no sabia como resolver mi problema ¿cómo es que ella, una conpleta extraña, pretendía resolverlo?
Dahana llegó a la casa danto un fuerte azotón a la puerta, por su puesto me preocupe y salí a su encuentro. Estaba alterado y rojo de furia, vociferaba tan rápido que podia ser hasta ilógico, pero entre todo el revoltijo de oraciones sin sentido que soltaba, salió a relucir el nombre de Jaden, no entendia por que, o que había pasado pero definitivamente queria saber.
Con un poco de miedo y valentía fingida me acerqué a él y le pregubte directamente.-
—¿Hay noticias de Jaden? —El me miró por unos instantes sin saber responder —¿Ya está con otra...? —Aún estaba enamorada de Jaden por su puesto tenia derecho a saber, él me habia lastimado, pero no es facil olvidar pero tampoco perdonar...
—No, me enteré que ayer regresó a su casa y toda su familia junto con la nuestra lo ayacaron con preguntas.
—¿Y bien...?
—Ya que ellos ya sabian lo de tu aborto espontáneo no habia mucho más que preguntar mas que por ti, el dijo que tu habias decidido terminar con su arreglo matrimonial y que él estaba de acuerdo.
—¡¿Que?! ¡Ni siquiera lo vi despues de desmayarme! ¡¿Como pretendía yo acabar con todo?!
—Lo siento Sarisha... Pero... Nuestros oadres tienen que pagar una compensación monetaria por el incumplimientl del contrato, Farrokh me dijo que si no volvemos y solucionamos esto... Papá irá a la quiebra.
—Pero yo no....
—Lo siento, por su puesro que soy el primero en negarme pero Fahim me envió una carta hace dos días y dice que nuestra madre cayó enferma y se niega a despertar.
—No puedo creerlo, todo esto es mi culpa... —miro mi vientre plano, mis manos se dirigen hacia el y pellizcan con fuerza.—Si no hubiera perdido a mi bebe... ¡Si hubiera sido más cuidadosa! —El dolor, la angustia y mis recuerdos se encargaron de destruir mi pequeña farsa de mujer fuerte, ahora toda esa mentira yacia tirada en el piso llorando desconsolada.
Ni el mas calido abrazo de mi hermano logró reconfortarme esa noche, sabía lo que tenia que hacer, pero no queria volver y enfrentarlo, no era lo suficientemente fuerte.
—Tenemos que volver Sarisha....— Miré a mi hermano como si me hubiera dictado el peor castigo posible, y con los ojos cristalizados me pidió perdón.- Ya no puedo... Protegerte.
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Una hindú Enamorada
RomantikSarisha una chica dulce y bien educada, ha sido prometida a temprana edad y criada para respetar a su futuro esposo, ella soñaba con casarse con un Hindú respetable, sabía que desde que nació ya estaba prometida a un hombre pero su padre jamás le di...
