—Bueno, creo que es tiempo.
—¿A qué te refieres?
—Ya es hora.
—¿Estás hablando en serio?
—El infierno es un lugar en el que tus peores pesadillas cobran vida, muchos rostros conocidos de quienes aparentaban ser una buena persona en esta vida se encuentran allí.
Las apariencias engañan, y los buenos roles son sólo papeles de actuación que disfrazan la verdad sobre la verdadera esencia.
No quiero asustarte antes de tiempo, pero sólo quiero decirte que es importante que te mantengas fuerte, porque una vez dentro, eres capaz de morir, y no necesariamente por un asesinato.
Mantente siempre cerca de mí.
Quienes han venido aquí, han perdido totalmente la cabeza y las matices de cordura por un mundo sádico lleno de mentiras y gritos de pánico
No te atormentes
«La pesadilla está por empezar»
Espero que estés preparado. Mira tu reloj y dime qué hora es.
—Son las 2 de la mañana.
—Acércate. Si crees que es el momento para que todos tus enigmas se resuelvan, ha llegado la hora indicada para enfrentar las malicias que atormentan este mundo
«¿Qué mierda está a punto de pasar?»
«¿Es real todo esto?»
«No es digno ni de una novela de horror»
La corriente de poder era indómito
La presión era tal que no podía decir ni pensar muchas cosas, solamente escuchaba a Madeline esperando su primer movimiento.
Empecé a sentir un ligero temblor que me angustiaba por el sonido de las tasas caer al piso y romperse una tras otra.
Las sillas empezaron a caerse de su lugar, las mesas se movían de un lado para otro. Pensaba que se trataba de un terremoto pero era algo peor que eso, no sabía hasta donde se detendría, o si saldría vivo de allí.
Sentía como si la tierra se viniera abajo.
Corrí desesperado hacia la esquina de la cafetería donde no cuajara el piso al romperse en enormes grietas que pensé, nos tragarían lentamente.
Sólo admiraba lo que estaba pasando mientras el miedo se apoderaba de mí y los tonos amarillos de mi piel me delataban.
Desde el piso se desprendían luces me hacía difícil distinguir a Madeline entre el desastre que estaba ocurriendo
Y como si fuera poco para ser verdad
El piso empezó a crujir y a separarse formando así un pequeño círculo que parecía un pozo sin fondo.
Aunque de un momento a otro, todo se tranquilizó.
El temblor no fue muy fuerte, simplemente lo suficiente como para abrir el túnel que nos llevara hasta ese lugar.
No había sido tan macabro como yo lo hubiera pensado en ese momento.
La tierra dejó de moverse y aunque tenía los ojos cerrados no podía imaginarme lo que vería cuando los abriera, si es que tenía la valentía para hacerlo.
Finalmente lo hice, y fue cuando aprecié de mejor manera el pequeño agujero que claramente, no parecía tener luz en el fondo.
«¿Cómo fue que pasó esto?»
Madeline estaba frente a mí y con su mirada me apuntó unas escaleras que estaban a unos metros de distancia a mi izquierda.
—Es por aquí. Bajaremos por esas escaleras, pero debes meterte en la cabeza que tienes que permanecer callado, si esto sale mal, nos matará.
Recuerda, no te despegues de mí, sé cómo llegar, pero tendremos que atravesar ese lugar.
Cierra los ojos y toma mis hombros para que no te pierdas en el camino.
Si los abres, no grites, aunque por dentro estés muriendo de miedo.
Esto será un viaje salvaje
Y de lo único que estoy segura
Es que esto no estará nada bien.
«¿En qué me he metido?, ¿qué es esto?, ¿por qué pasó ese terremoto?, ¿es real?»
Trataba de mantener la tranquilidad pero usando la lógica era prácticamente imposible. ¡Estaba bajo tierra dentro de un círculo que pareciera formarse de la nada!
¡¿Dónde cabe la maldita lógica en esto?!
No puede ser nada probable, quizá hay ciertas cosas que la ciencia no sea capaz de explicar a detalles aunque sea la fuente más confiable. Lentamente empezamos a bajar por las escaleras.
Es digno de una novela de horror recordar todos los monstruos ficticios que alguna vez no te dejaron dormir tranquilo cuando eras niño.
Todas las pesadillas que encierras en tu imaginación y que quitan el sueño por la noche, aunque una vez con los ojos cerrados, te conviertes en víctima de una parálisis donde tu imaginación juega en tu contra.
Pero cuando se vuelve realidad y estás a punto de afrontarla, nunca creíste que existiera realmente, sólo puedo decir que es más que jodido.
Todos los demonios que alguna vez en mis sueños vi...
Y no podía entenderlo ¿Realmente estaba consciente en ese momento?
No me podía explicar de dónde había salido, por qué de esa manera, cómo de un momento a otro de trabajar en una asquerosa perfumería podría haber llegado hasta aquí, pero sobre todo, ¿Por qué a mí?
La incertidumbre y el recelo daban vueltas al rededor mi cabeza, no podía ser mi fin.
—¿Qué es lo que va a pasar? —dije con voz temblorosa
—Te llevaré a un lugar donde tus peores pesadillas se volverán realidad, pero una vez dentro, tu mayor sueño te estará esperando —sentenció.
Ignoro al destino, por razones que no puedo contarte.
Estamos en peligro.
Ya no hay marcha atrás.
Debajo de la tierra, Madeline me lleva.
Es increíble, no puedo creer que en serio esto esté pasando, ¿a dónde iremos?, ¿hasta dónde pararemos?, ¿cómo es que aún no me he desmayado?
Eran muchas preguntas, tan pocas respuestas.
Pero tenía miedo incluso de preguntar
¿Por qué parar?
Descendimos por aquellas escaleras bastante tiempo, casi 20 minutos de distancia para tocar fondo.
Madeline no exclamaba una sola palabra, se mantenía totalmente callada, y la verdad es que tenía miedo de dirigirle la palabra.
Y yo, con dificultades lograba mantenerme en silencio.
Padecía un horrible temblor en todo mi cuerpo.
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Liliana
DiversosEn la deriva de alguna estrella fallecida, se escribe la última carta con lágrimas de esperanza de volver a lo que alguna vez fui. Luzbel me arrebató lo único que tenía, mi castigo es una eternidad de reflexión y asumiré toda la culpa. «Te extraño t...
