Stephen no dejaba de golpear ha aquel chico y las personas alrededor habían empezado a murmurar cosas y grabar la pelea.
Me acerqué por detrás a los chicos.
—¡Stephen para, por favor! -ya ni podía contener las lágrimas que emanaban de mis ojos.
Stephen hizo oídos sordos y siguió pegando a aquel chico.
Abracé a Stephen por detrás.
—Para,por favor -mi voz se escuchaba quebrada incluso en un susurro.
Stephen paró de golpear al chico y se dio la vuelta lentamente.
Me cogió de la muñeca y me tiró,llevándome a fuera del lugar.
Cuando salimos Stephen me abrazó.
Rodeó mi cintura con sus fuertes brazos mientras que hundía su cabeza en mi cuello.
Yo redeé con mis brazos su cuello tatuado mientras que le acariciaba su sedoso pelo.
Nos llevamos así un rato hasta que alguien salió también de la casa. Eran los chicos acompañados de mis amigas. Hablando de mis amigas, ¿dónde está Matt? Supuestamente también vendría a la fiesta.
—¿Estás bien? -preguntó Daniella mientras que me separaba de Stephen.
Asentí con la cabeza. No tenía ganas de hablar, y sabía que en cuento dijera algo mi voz saldría quebrada.
Melissa fue hacia mi y me abrazó,Daniella no tardó ni dos segundos en unirse también al abrazo.
—¿Qué ha pasado? -el chico misterioso estaba con la espalda apoyada en la pared.
—Un borracho se la quería llevar para violarla - decía Stephen mientras que apretaba la mandíbula y los puños.
Me di cuenta de que tenía los nudillos sangrando,por lo que le cogí la mano derecha para poder observar mejor la herida.
—Hay que curarte esto -susurré lo más bajo posible para que nada más me escuchara él.
Levanté la mirada y vi que me observaba fijamente. Asintió con la cabeza y señalo atrás suyo.
No me di cuenta,pero ahí estaba aparcado su audi r8.
Me acerqué a las chicas.
—Adiós,nos vemos -les susurré mientras las abrazaba fuertemente.
Caminé hacia el coche y me metí en el asiento del copiloto. Stephen arrancó y nos movimos entre las calles.
Aparcó en la acera de un edificio.
Salió del coche y yo lo seguí.
Entramos en el edificio, donde un portero de unos sesenta años nos saludó muy amable,nos montamos en el ascensor y subimos. Entramos en un apartamento. El interior era espacioso. Todos los muebles eran negros,rojos o blancos,no había nada que no fuera de ese color. El apartamento tenía el mismo olor de Stephen;menta con cigarrillos,una combinación que me encantaba.
—¿Quieres algo de beber? -preguntó mientras que dejaba su chaqueta encima de la mesa de lo que suponía que era el salón.
Negué con la cabeza mientras que le observaba.
Llevaba un pantalón negro rasgado,con una camiseta blanca apretada que dejaba ver sus brazos tatuados,y unos nikes blancos.
—Sientate,ahora traigo el botiquín -dijo mientras señalaba con su mentón un sofá largo de color negro.
Le hice caso y me senté, era realmente cómodo.
Stephen se fue por unos de los pasillos y volvió al cabo de unos minutos con un botiquín en sus manos.
Se sentó al lado mía, tan cerca,que nuestras rodillas se rozaban.
Abrió el botiquín y saco algodón con algo de alcohol y me lo tendió.
Eché algo de alcohol en el algodón y se los pase lentamente por los nudillos.
Sentía su mirada sobre mi,pero aún así, no levanté la vista. Cuando acabé deje el algodón encima de la mesa,y me giré a verlo.
—Lo siento - me sorprendieron sus palabras -me comporté como un capullo. No era mi intención que te sintieras utilizada ni nada por el estilo, enserio,tampoco quería incomodarte,y sobre lo del beso,si te soy sincero,no lo hice para callarte,lo hice porque tenía unas ganas tremendas de besarte,las mismas ganas que tengo ahora -se acercaba lentamente hacia mi.
Yo no me alejé de él, al revés, tuve un impulso y me abalancé sobre él mientras que le besaba.
Me cogió de la cintura y me sentó sobre su regazo.
Su boca sabía a menta,cigarros y ginebra, y me encantaba ese sabor, me volvía adicta a él.
Coloqué mis manos sobre su cuello y lo presioné más contra mi para profundizar más el beso.
Nos separamos por falta de aire, ambos estábamos agitados. Colocó su frente sobre la mía mientras que sonreía.
Esa sonrisa que me volvía tremendamente loca.
Volvimos a besarnos salvajemente,pero el sonido de un móvil nos interrumpió. Era el mío.
Stephen gruño,haciendo que yo me riera. Descongue el móvil.
—¿Sí?
—¿¡Dónde estás señorita!? -reconocería ese gritó incluso a dos kilómetros de distancia.
Tragué saliva. Stephen me observaba mientras que acariciaba su nariz contra mi cuello. Solo quería colgar y devorar al pedazo de chico que se encontraba frente mi.
—En casa,¿por qué?
—¿De verdad? Porque yo estoy aquí y no hay nadie. ¡Nadie!
¿Nadie? Matt salió para la fiesta,pero,¿y Dylan?
—Bueno,es que,haber, osea,es el cumpleaños de una amiga y me dijo, "oye,¿te vienes a mi casa" ,y yo le dije que si,y una cosa llevo a la otra,y era tan tarde que me invitó a quedarme a dormir en su casa -dije no muy creíble. No se me daba muy bien mentir que se diga.
—¡Allyson la verdad!
—Vale,vale. Estoy en una fiesta.
—¿Fiesta? ¡Yo no escucho ninguna música!
—Eso es porque... ehhh....
—Porque...
—Matt está conmigo.
—¡Pasame con él!
Mierda,pensaba que al decirle eso,me dejaría en paz, pero no.
Mi tío era así. No dejaba salir nunca de fiesta, ni a la esquina de la calle.
Si le decía que estaba con un chico seguro que le mataría a él y después a mi.
—Es que ahora está en el baño... y esto...
Justo en ese momento tenía otra llamada entrante.
Era Dylan.
Colgué a mi tío lo más rápido que pude y descolgué a mi hermano.
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Diferente
Romance-¡Tengo miedo joder! - exclamé - ¡Tengo miedo de que algo malo te pase,no quiero perderte! ¡No quiero volver a despertar sin ti,no quiero,por favor,no lo hagas! -Tranquila,no me vas a perder, juro que no te desarás de mi tan fácilmente - susurró mie...
