Los aterradores truenos retumbaban en las cuatro paredes, destellos de luz fugaces que parecían cortar el aire, los relámpagos de una tormenta eléctrica asomándose, feroz y amenazante.
Las gotas de lluvia que golpeaban con violencia los cristales de cada habitación, como queriéndolos romper por la fuerza con la que impactaban en el vidrio, provocando un ruido incesante y molesto.
_ ¡No, por favor! ¡No lo volveré a hacer, lo prometo!
Suplicaba un niño de cabello oscuro siendo arrastrado por las muñecas por una encolerizada mujer que no parecía tener la intención de detenerse a escuchar al pequeño, quien trataba con todas sus fuerzas de plantar firmemente sus pequeños piececitos en el suelo y detener las acciones de la mujer, mientras tiraba con fuerza al lado contrario; temeroso y asustado.
El pequeño niño era un mar de llanto y sacudidas violentas, mientras que las lágrimas emanaban de manera incesante de sus inocentes ojitos oscuros, sus pestañas adornadas con pequeñas gotas cristalinas, las cuales formaban surcos por sus regordetas mejillas.
La mujer tenía el ceño fruncido y la mandíbula fuertemente apretada, sujetaba con fuerza las muñecas del pequeño niño de no más de seis cortos años, arrastrándolo en medio de la casi vacía habitación.
_ ¡Por favor no!
La mujer tiró del niño con fuerza, después de haber cruzado toda la habitación hasta quedar en frente de un viejo armario empotrado, de madera de roble, algo polvoriento.
Tiró del par de puertas con rabia, dejándolo abierto, sólo para empujar el cuerpo del pequeño al interior, éste trató de mantener el equilibrio unos segundos para luego tratar de huir, escapar de ahí.
Pero su reacción no fue lo suficientemente veloz.
Enseguida ambas puertas se cerraron dando paso a la temible oscuridad. La Mujer cerró el armario con llave. Una única luz escabulléndose por la rendija entre las puertas de aquel armario.
_ Mami... No me dejes aquí solito...
El pequeño niño observó por la rendija como la mujer alta se retiraba haciendo caso omiso a sus palabras, como si no pudiera escucharlo.
Enseguida retrocedió un par de pasos, su cuerpo se quedó estático, petrificado por el miedo y la melancolía que se adueñaban de él.
Odiaba cuando la mujer hacía eso, le daba miedo quedarse ahí solo encerrado, le daba miedo la oscuridad y más aún los fuertes truenos que se podían escuchar con claridad desde afuera, temía que algún monstruo pudiera comérselo o atraparlo ahí para siempre, temía también que su madre pudiera olvidarse de él y lo dejara encerrado. No quería quedarse ahí, lamentablemente no podía hacer nada, era sólo un niño pequeño.
Su mirada preocupada, su respiración era pesada, mientras trataba de reprimir sus sollozos, las lágrimas aún le nublaban la visión amenazando con caer de sus bellos ojitos rasgados, de iris oscuros, hasta sus tiernas mejillas rosadas.
Un estruendo se hizo presente, sintió su pequeño corazón acelerarse y comenzar a latir con fuerza en su pecho, seguido de otro trueno que lo obligó a retroceder un par de pasos, alejándose de la luz.
Sus pupilas se dilataron mientras se movían de manera errática, buscando una salida, una luz, algo que lo ayudará a acabar con el miedo.
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RAIN -Yoonkook (Min Yoongi/Jeon Jungkook)-
FanfictionMin Yoongi, un reconocido escritor, conocerá al amor de su vida en el momento indicado. Incapaz de recordar qué fue de él en el pasado y guiado por una cantidad de sucesos que lo harán dudar de su propia percepción de las cosas, deberá hacer frente...