Ya habían pasado 2 años desde que mamá había muerto. Gustavo estaba enorme, estaba guapísimo, yo había ascendido a jefa de personal. Ganaba un sueldo digno, y por las tardes me sacaba el graduado, me quedaba el examen final. Por las noches solía salir con David a un bar, si no, me ayudaba a estudiar en casa. Era una noche, en casa, como de costumbre, David hacia la cena, yo estudiaba literatura. - Judith, donde está la sal? - Un momento. Fui a la cocina, la coji y se la di, con tan mala suerte que se derramó en el suelo. - Que desastre! -Tranquila, ya lo limpio yo, voy a ir a comprar sal después. - No, tengo más aquí. - Bueno, pues sigue estudiando. - Sí profesor. - Ja ja, no hace gracia, como no apruebes, te castigo. - A sí? y como me vas a castigar? - 90 años sin salir de casa. - Vaya, y que vas a contratar matones para que no me dejen salir? - No, conmigo ya hay bastante. - Sí, a ti te tiro y me voy. - Ya, que puedes conmigo. - Que no?! Vacilé. Le empujé con tan mala pata que caí encima de él. Mi nariz, estaba pegada a la suya, sus ojos, me miraban, ese color, marrón verdoso. Nos quedamos mirando fijamente a los ojos, serios. Nos besamos. Entre besos y caricias nos dirijimos al dormitorio, hicimos el amor. Fué muy erótico, fué impresionante, llevaba mucho tiempo sin hacer el amor, pero fué precioso, fué con la mejor persona con la que lo podría haber hecho. Cuando terminamos, nos quedamos en la cama medio sentados, tapándonos con la manta. - Bueno. - Bueno... - Es algo incómodo estar ahora aquí, así sin hablar. - hacia tiempo que no veía a doña Rogelia. - Sí, te hechaba mucho de menos. - Me hechaba de menos? - Sí, pero no más que yo. Volvimos a besarnos, y con la tontería, volvimos a hacer el amor. Acabamos durmiéndonos. Me desperté, miré el relog. Las 5:30 de la mañana. Quedaban simplemente tres horas y media para el examen, entre todo... no había estudiado suficiente, así que corrí hacia los libros, los leí, y estudié. A las 7 de la mañana David se despertó. - Asi me gusta estudiando . - No te rías, de aquí a dos horas, me tengo que ir a hacer el examen. - Ostia, es verdad era hoy. Veamos, te ayudo en algo? - Sí, vas al examen por mí? - Vamos Judith, sabes... creo que no hace falta ni que estudies, eres bastante inteligente. - Si fuera inteligente ya tendría el graduado y no tendría que estar aquí matándome a estudiar para aprobar el maldito examen. - Sabes, no todos los que tienen el graduado son inteligentes, si no que son trabajadores, verás.... Si tú eres trabajador, se nota, y tienes tu graduado, tanto tú como yo, hemos sido unos vagos... - Vale, tienes razón. Ahora ayúdame con esto.... Ya eran las 8:45. - Me voy, deseame suerte. - No la necesitas. Me fuí. Llegué al pupitre con las manos sudorosas. Era el momento. Era ahora o nunca. Me entregaron el examen. - Ya podeis darle la vuelta, teneis 3 horas para hacerlo, ni un minuto más. No se admiten preguntas. Podeis empezar. Giré el folio, y tube miedo a leer el contenido, pero tenía que hacerlo. Leí la primera pregunta, la segunda, la tercera, leí los 15 folios de papel. Era increible... Todo era extremadamente fácil. Todo me lo sabía, cojí mi bolígrafo con confianza y me dispuse a comenzar. De golpe la mente se me puso en blanco, comencé a pensar, Daniel, Javier, Richard, Willy, Marcos... - Quedan 15 minutos para terminar. Dios mío, no había escrito ni una sola respuesta, había estado casi tres horas pensando en todo... tenía que comenzar, comencé... Me quedaban dos folios por terminar, lo hice todo rápido como pude. - Se acabó. Levantense y a medida que vayan saliendo ponganme el examen sobre la mesa. Seguí escribiendo, ya habían salido todos. Entonces la profesora se acercó. - Que es lo que no has entendido, entregame el folio. - Lo siento, escuche, soy Judith, seguramente habrá oído hablar de mí, estube secuestrada mucho tiempo, no he podido evitar pensar en ello, sería posible que me pudiera quedar aquí aun que sean 20 minutos más por favor. - No. - Discúlpeme, pero creo que si a usted la secuestraran y violaran también pensaría en ello. - Pues no haber venido, como se que no has estado copiando y que por eso te ha costado tanto rato escribir 13 folios. - Pues por qué si quiere me entrega otro, y se lo hago de nuevo entero. - De acuerdo, tenga. Dese prisa. No lo hice, esta vez fui más lenta, escribiendo todo lo que sabía, respuestas largas y explicativas. El resultado de mi examen fue un 9'9 por culpa de un accento que se me debió escapar. David estaba muy orgulloso de mí, y yo también lo estaba. Javier me llamó al teléfono. - Judith... no aguanto más aquí, necesito que vengas, o dejo la universidad y voy yo. Colgué el teléfono. Después de todo lo que me había pasado, ahora me llamaba... No sabía que decirle, por eso le colgué. Ahora si que estaba hecha un lío, en teoria David y yo, nos habíamos reconciliado, con Javier lo había dejado y ahora... se arrastraba a mí. Javier, me mandó un mensaje al móbil. '' Sé que lo hize mal, y me he dado cuenta, pero te necesito a mi lado, estamos comprometidos, eres mi vida... vuelve conmigo te lo suplico.'' Hable con David de lo sucedido. Con una mueca de dolor y de esperanza en sus ojos me preguntó. -Me quieres? Miré sus ojos, aterrados al ver mi extraña expresión de duda, y sin remedio tanto sus ojos como los míos empezaron a dejar caer húmedas lágrimas en nuestras frágiles caras. David cojió su chaqueta y se dispuso a salir. Le agarré de la manga, y él se giró. -No quiero perderte. -Judith, yo tampoco quiero perderte. A lo que seguido abrió la puerta y salió. Me derrumbé en el sofá abatida por el dolor. Lloré y lloré hasta que me quedé dormida. De golpe mi mobil empezó a sonar. Era Javier. Descolgué el telefono. - Sí? -Judith, estoy en el portal de tu casa, puedes abrirme. Accedí a ello y abrí la puerta. Javier subió corriendo y al verme rompió a llorar. -Perdóname, he sido un gilipollas, por favor perdóname. - Siéntate, tenemos que hablar. Cerró la puerta y se sentó en el sofá. -Me he acostado con David. -Que? como has podido? Dijo enfadado, le miré con una expresión de enfado. - Perdóname, es que vengo de tan lejos y lo primero que me explicas es que te has acostado con tu ex novio, eso no me lo puedo tomar bien no crees? - Y yo si me puedo tomar bien que te hayas ido cuando más te necesitaba, que no estubieras cuando más te he necesitado. David a estado a mi lado, ayudándome a superar la muerte de mi madre, ayudándome a aprobar el examen que me ha dado la graduación. Javier miró al suelo. -Sabes que Javier, voy a llamar a David, y voy a aclarar ahora mismo lo que siento. Marqué su número, mis manos temblaban, el corazón me iba a mil por hora. -David, necesito que vengas rápidamente a mi casa, por favor, tenemos que hablar muy seriamente. -Ahora mismo voy. Ofrecí a Javier un café, pero declinó mi propuesta. David tardó en llegar lo mismo en lo que yo tardé en beberme el café. Cuando entró y vió a Javier, su rostro cambió. Tube miedo a que se liaran a golpes, pero fueron maduros y amables, y aun que a disgusto se dieron la mano, y se saludaron con respeto. -Bien, necesito que hablemos, vereis esto es muy dificil para mí, sois los mejores hombres que he conocido en mi vida. Ambos habeis formado una parte vital en mi vida. Ambos habeis estado en momentos muy dificiles en mi vida, pero ahora mismo no sé que siento por los dos. -Pero esta mañana parecía que lo tenías muy claro. -Sí David, esta mañana, pero también hace unos años tenía claro que me iba a casar con Javier, y hace más años, también tenía la ilusión de casarme contigo, pero con Javier me comprometí. -Conmigo también lo hiciste. - David, eramos dos niñatos que no sabíamos que hacer, a parte cuando yo volví tú tenías novia. - La que me dejó porqué yo seguía enamorado de tí. - Lo sé pero yo no puedo elegir por ninguno. Javier, estaba escuchando atentamente, y callándose hasta que rebentó. - Judith, se que es dificil hacerte elegir, se que tu vida ha sido la más complicada que de momento conozco, bueno, creo que conocemos, pero lo que está claro es que los dos estamos enamorados de ti. Yo desde que te conocí me enamoré de ti, y lo sabes, sabes que me costó mucho estar contigo, porqué no olvidabas a David, pero lo conseguí, te propuse matrimonio y aceptaste, fui un cabrón y me fui a la universidad dejándote aquí, no sabía siquiera que tu madre hubiera fallecido. Pero al menos te pido tu amistad. Tú no sabes lo mal que yo lo he pasado llorando cada noche, por no saber nada de ti, pero no quería llamarte porqué no quería empeorar las cosas. -Dime algo, Javier porqué ahora, porqué cojones vuelves ahora que la cosa iba bien entre nosotros, porqué vuelves ahora a por Judith, que pasa que te has tirado a todas las de la universidad y te has dado cuenta de que como Judith no hay ninguna? Esa falta de respeto me enfadó. - David, eso no lo aguanto, no te he llamado para que le faltes al respeto. -Ni falta que hace, sabes que Judith, que el pallaso este te viene dando pena y sabes que? yo estaba enamoradísimo de ti cuando te secuestraron, yo pensé que te habían matado y sabes que? he seguido queriéndote desde que empezamos a salir, nunca he dejado de quererte, y él no sabe lo que es pensar que han matado a tu novia, él no sabe lo que es perderte tanto como yo, él a pesar de que te habían secuestrado no llamó para que fuéramos a buscarte, y se supone que te amaba, si yo amo a alguien y sé que la han secuestrado, si hace falta la llevo hasta la puerta de su casa con su familia, pero él a preferido tenerte apartada de tu familia, él se quedó allí más tiempo, si te hubiera amado tanto hubiera venido contigo, y no se hubiera quedado allí ni un día sin ti. -David, yo se lo pedí. - Me da igual, sabes que? que me da igual todo, que estás jugando conmigo, esta mañana nos acostamos y ahora pretendes que esté aquí con miedo a ver si me elijes o no, como si esto fuera un juego, sabes que? haz lo que quieras, quieres volver con él, hazlo yo no pienso estar a la espera para saber si soy el afortunado, porqué ya, llevo bastantes años sufriendo por ti, y mi adolescencia, y mi juventud, toda se ha basado en ti. Pero sabes que? se acabó, yo no aguanto ni un puto minuto más sentado en el mismo sofá que este chabal, y menos a su lado. Así que sabes que te digo? que seas feliz. Y tal y como dijo eso se dirijió hasta la puerta. Le amarré del brazo exactamente como había hecho horas antes y le dije. -De verdad no eres capaz de dejar que me aclare? - No soy capaz de verte un segundo más si sé que no eres mía. Javier cojió a David de la misma manera de la que lo había hecho yo y pensé que le iba a abofetear pero se dispuso a hablar. - Si sales por esa puerta estarás perdiendo a una maravillosa mujer, te vale la pena? -Lo que no me vale la pena es sufrir tanto como he sufrido para que aparezcas tú y ella me envíe a la mierda. - Y como es que tienes tan claro que va a volver conmigo. - Porqué yo se que te quiere. David se fué y Javier se me quedó mirando, minutos después rompiendo el silencio me dijo con un hilo de voz. -Algún día podrás perdonarme? - Sabes que? si es tan egoista de irse así de decir que lo ha pasado mal después de todo lo que sabe que he pasado, que se vaya al infierno. - Eso significa que volverás conmigo? -Eso significa que... sigo necesitando un tiempo para pensarlo. - Bueno, pues de momento yo me voy a un hotel de por aquí cerca. - Quédate aquí, hay una habitación libre, si no te importa, yo ya voy a dormirme. - No vas a cenar? - No me apetece, cena tú lo que quieras, yo voy a acostarme, hasta mañana. Me fui a la cama y dormí hasta el día siguiente, de buena mañana me desperté serían las 6:30 y mi jefe me llamó diciéndome que había habido un incendio y que no podíamos trabajar en un mes, pero que cobraría. Javier se despertó y se dispuso a hacer el desayuno. - Javier, has estado con más mujeres a parte de conmigo en estos años? - No a avido un día en el que no pensara en ti, ni un segundo, aun que hubiera querido no hubiera podido, porqué te quiero.
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ADOLESCENCIA ROBADA
No FicciónJudith es una joven de 17 años, una trágica noche... Por caminar por el lugar equivocado su vida se acaba, se acaba para siempre como ella solía vivirla. Es secuestrada por una familia con muchísimos problemas. Ella deberá decir adiós a su familia...
