Hubo una vez que te soñé.

46 1 0
                                        

Esa bastó para que te amara y te buscara en cada rostro que se cruzaba por mi camino.

Para que de manera irremediable guardaran mis brazos el calor que necesitarían al rodearte.

Mis manos se quedaban esperando las tuyas para sostenerlas al caminar por la calle o al estar dispuestas a darte tantas vueltas mientras escuchas esa rara combinación de música que amas bailar.

Preparé las palomitas y los pañuelos para acompañarte a ver tus películas, aun sabiendo que ni Meg Ryan, Sandra Bullock o Julia Roberts despertarían en mí un amor tan meloso como lo has hecho tú.

Imaginaba la forma en la que me conocerías. Mejor aún... en la que me reconocerías como la persona que quiere ‪compartir contigo cada día, llenándolo siempre con risas y con mis tontas ocurrencias.

Me escribirías poemas y me harías pensar que opacas a esta, mi pobre inspiración, con tus dulces palabras o enumerando mis incontables defectos porque no serán solo 10 cosas las que odies de mí; aun sabiendo que te amo con toda la fuerza que cada uno de ellos puede darme.

Te imaginaba bebiendo un té helado riéndote del cosmos y las cartas astrales y jactándote de haberme encontrado tú a mí, quitándole todo el crédito al destino mientras obviamente en mi idiotez me quemo al intentar beber mi café.

Hubo una vez que te soñé. Y los truenos y relámpagos de la noche lluviosa me despertaron justo mientras te hacía el amor. Justo en el momento en que me decías al oído que era el mejor sueño que podríamos tener...

Desde entonces paso mis noches en duermevela y los días soñando despierto, buscando en cada rostro tu mirada y en tu sonrisa mis desvelos.


La CafebreríaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora