El breve espacio

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Eres ese amor que nunca podré tener. Que jamás se escribirá en el cielo, entre nubes y arcoíris.

Entre libros y cafés es como surgió, como creció, como ahora lo puedo escribir.

Sé que será breve, porque así es como debe ser. No quiero que sea así, desearía invitarte a compartir tu vida conmigo en cada estación, en cada fiesta, en cada reunión, en cada amanecer, en cada arcoíris, en cada tormenta, en cada noche estrellada, en cada página.

Solo que no puedo ser más de lo que ya tienes, como cambiar algo seguro por una posibilidad, por un tal vez, y no puedo intentar construir castillos en las nubes.

Desearé encontrarte en cada sueño, y bailaré contigo hasta el amanecer, a veces con música, en otras al compás de nuestro deseo acompañado de besos y caricias, de anhelos y promesas, que si bien suenan bellas al decirlas en voz alta no serán fáciles de cumplir.

Déjame decirte que te querré, que no puedo sacarte de mi mente, de mi corazón que te busca cada día y que el escuchar tu voz es como un calmante para él. Que desearía ser quien te arrulle para dormir abrazada a tu espalda y quien te despierte con un beso para después hacerte el amor casi cada mañana. Quien tome el café a tu lado al comenzar el día, y quien te besará al anochecer esperando que tu día no haya sido uno difícil.

Que serás el sueño que no puedo cumplir, el deseo que no puedo pedir, el amor que no puedo gritar.

Eres los labios que no puedo besar y tus abrazos son aquellos que no puedo amar.

Nuestras canciones sonarán en un salón vacío, porque no podrás acudir a la cita y en una noche de pesadillas no podrás confortarme al decir que todo estará bien.

No habrá un árbol de Navidad que adornar, no pondrás tú la estrella en la punta o las esferas de mil colores. No tendrás permitido sostener mi mano cuando al soplar las velas de tu cumpleaños.

No podré tomarte una foto mientas duermes sólo por el gusto de verte lindo, tierno y solo mío.

Cómo rozar tu piel con la punta de mis dedos si decir que vives al otro lado del mundo no es exagerar demasiado? Sólo estás a una vida de distancia, con un beso con la duración de una canción, con una historia de unas cuántas páginas y un playlist que jamás deja de sonar.

Eres la pluma que escribe cada letra, el latido que mi corazón emana, la emoción del día, el mensaje que deseo que llegue cada noche, cada día seguido de un abrazo y un beso.

Eres el breve espacio entre el sueño y la realidad que deseo vivir, pero que no puedo dar, ni tener.

La CafebreríaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora