- ¿Cómo se dice acariciar desde lejos?
- Escribir.
Justo hoy recordaba hace cuánto no escribía un poco, antes solía creer que es sólo plasmar ideas con palabras hechas con signos convencionales.
Sin embargo, escribir tomando un poco de papel y tinta, es crear abriendo tu mente y tu corazón, y cuando escribes una carta todo se vuelve aún más especial, porque es dejar tu esencia en cada palabra.
Escribir tus sueños, anhelos y miedos es dejar una parte del alma, es entregar algo de tí. Y quien los lea recibe ese algo que se queda para siempre en ella. Por eso es importante eligir cuidadosamente al destinatario.
Si es la persona correcta, si logras conectar con ella, esa persona con quien quieres compartir cada uno de ellos será quien lleva una marca especial hecha al leerte, una que nadie más puede ver, sólo ustedes la reconocen.
Así, sabrá que cada palabra que escribes será para ella, y al leerte su conexión se fortalecerá. Ella hará que veas la intensidad en todas las cosas y las escribirás pensando en decírselas.
Esa marca los unirá de forma tal, que el viento no logrará llevársela consigo, la lluvia no la lavará ni sus tristezas ni alegrías, el sol no será necesario para entibiarlas, la luna no las baña con su luz...
En cambio, si no lo expresas, las más bellas palabras de amor se quedan atrapadas en un tintero que no destapas... Un "te quiero" y "no sabes cuánta falta me harás" se encuentran ahí también... un "te veré entonces" morirá dentro sin haber dicho lo que tu voz se contiene de decir.
Si eres la persona que recibe la carta, atesórala. Tienes algo valioso entre las manos. Toma en cuenta el valor que requiere ahora que la gente hable de sus sentimientos.
En esta era digital, todo mundo expresa lo que piensa con emoticonos o se resume en 280 caracteres.
A veces son la primera herramienta, la que está más a la mano. Sin embargo, si estás leyendo esto, demos el primer paso.
Ahora bien, leéme, que te escribo estas líneas a ti.
Déjame contarte algunos de mis sueños, de mis anhelos, mis miedos. Déjame contarte de la lluvia, la música, el café y los libros. Déjame saber si te gustan las estrellas, si tu café es intenso, suave, amargo o dulce y saber si aceptarías bailar conmigo hasta el amanecer.
Permíteme invitarte a escribir juntos esta carta. Dejando a un lado lo que nos resta fuerza y encontremos juntos el camino.
No sueltes mi mano después del prólogo, y que la carta se convierta en una historia capítulo a capítulo, una escrita por ambos, día a día. Y en mis días grises matízala con palabras dulces, llénala de colores.
Cerremos cada capítulo con un beso, y escribamos juntos miles y miles de palabras.
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La Cafebrería
Genel KurguHace muchos años, Lorena Rodríguez la definió como el hermoso hijo legítimo de una cafetería y una librería. En la película Tienes un e-mail, Joe Fox (Tom Hanks) habla de su librería Fox and son's Books como un lugar donde a sus clientes los seducir...
