"Todo se reduce a la última persona que piensas en la noche.
Ahí es donde está tu corazón."
- Gabriel García Márquez.
Salgo tarde del trabajo. Creo que ha sido la semana más pesada de los últimos meses. Tendré que regresar sola a casa y dormiré. Odio cuando no te encuentras en la ciudad.
Durante el camino comienzo a pensar en diferentes cosas al azar, sin embargo, supongo que después de todo este tiempo ahora eres mi punto de origen, ese al que siempre busco regresar al término del día.
Como si fueras un faro, hacia cualquier dirección que quiera ir, es tu luz la que hace que todos mis pensamientos terminen dirigiéndose hacia ti.
Y me descubro buscándote en cada cosa que veo, en cualquiera de mis libros, en cada canción de la radio... En cada pensamiento estás tú.
Trato de ordenarlos todos. Hay tantas cosas qué platicarte... en fin, será por videollamada. De eso a nada...
Ceno y busco la laptop, después de nuestra conversación me quedo con tantos deseos de haber podido pasar a tu lado la noche. Platicar contigo, aun a distancia, hace que me sienta menos sola.
Al acostarme deseo tanto soñar contigo. Hago trampa, debo de reconocerlo, así que por favor no te rías: me acuesto a dormir con tu sudadera favorita. Huele a ti y así intento convencerme de que estás a mi lado abrazándome y espero así dormir mejor, pongo tu música en el reproductor de audio y pido un deseo, despertar y encontrarte a mi lado, aun durmiendo para poderme abrazar a ti.
Comienza a llover durante la madrugada, necesito tu calor en noches frías y al buscar tu voz en las noches como esta sólo encuentro que los truenos la sustituyen.
Ya no puedo dormir, me preparo un café, esperando encontrar cierto confort en su cálido sabor, en su fuerte aroma. Abrazo la taza entre mis manos y me siento cerca de la ventana mientras la tormenta la golpea suave, pero implacablemente.
Pareciera que pasa tan inadvertida para los demás, casi nadie admira las tormentas, cada cierto tiempo toda la casa se ilumina; creo que el cielo nos da varios espectáculos con frecuencia para que los admiremos... y en nuestras prisas los dejamos pasar inadvertidos.
La lluvia se detiene, mi taza queda vacía, creo que es momento de intentar retomar el sueño. El sueño de ti.
El silbato de la fábrica suena puntual: 5:30 am. Mejor despertador no he podido encontrar.
Nuevamente desperté y mi primer pensamiento fue para ti. Deseaba rozar tu piel con las puntas de mis dedos. Recorrer la silueta de tu rostro y besar tus labios lenta y suavemente. Deseé tanto sentir el aroma de tu cuerpo cubriendo mi piel.
Intento desperezarme y salgo de mi cama. La mañana es gris, nubosa, fría... pero agradable. Qué puedo decir?? Hay algo en este clima que va conmigo.
Un baño caliente hace que mi cuerpo despierte, el café que le sigue despierta a mi mente. El mensaje que leo en mi celular despierta a mi corazón.
Sonrío tontamente a la pantalla y un intenso color rojo hace juego con el mensaje que leo.
Al menos ya puedo descontar una noche a la larga cuenta que debo llevar para estar a tu lado. Sólo sé algo por seguro: te quiero de modo incalculable; de modos indecibles.
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La Cafebrería
General FictionHace muchos años, Lorena Rodríguez la definió como el hermoso hijo legítimo de una cafetería y una librería. En la película Tienes un e-mail, Joe Fox (Tom Hanks) habla de su librería Fox and son's Books como un lugar donde a sus clientes los seducir...
