Capitulo 9. Alfa Preocupada

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Daniel salia de su habitacion, miro afuera de la casa y vio a varios agentes y compañeros suyos, le preocupaba la situacion, le preocupaba que Anael no pudiera con ellos y vinieran por él, su mani izquierda se poso en su aun plano vientre, protegeria a su bebé costara lo que costara. Sus pensamientos fueron interrumpidos por un esquisito, sabroso olor a carne siendo asada, siguio el olor hasta llegar a la cocina y encontrarse con Evans cocinando, sin uniforme solo con ropa de civil y para ser sinseros se le veia estupendo ese mandil y esos pantalones cortos. Lo odiaba, es cierto, pero el tan solo verlo asi causaba ciertas reacciones que las hormonas le provocaban eso.

 Lo odiaba, es cierto, pero el tan solo verlo asi causaba ciertas reacciones que las hormonas le provocaban eso

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- Hey Daniel - Evans sonrio y Daniel fingio una sonrisa y entro por completo a la cocina. - Cocino algo que, espero, aun sea tu favorito.

- Lamentablemente, si - suspiro y tomo algo de agua.

- Mira - suspiro y dejo que la carner se asara a fuego lento para posar la mirada en Daniel. -Anael nos puso por algo juntos.

- Si, para hacer esto un infierno.

- No, Daniel te suplico me perdones. Yo y solo yo soy el culpable de esto, asi que te suplico que me perdones.

- Como mierda quieres que te perdones Nathan, prometi dar mis votos hacia ti. Solo era una mision ¿porque mierda duro 3 años? Ni una puñetera carta, nada. Cuando por fin vuelves, regresas con esposa y una niña.

- Bien ¿quieres respuestas?

- ¡No! ¡Quiero esa deliciosa comida que solo tu sabes hacer, carajo!

Y, el silencio reino de nuevo pero esta vez acompañado de una gran tension. Pero de alguna manera Daniel preferia eso, que seguir hablando.

Por otro lado, Steve y Tony fueron llevados a hoteles diferentes pero eso no impedia que los dos pensaran lo mismo. Los dos fueron sutiles en dejar un rastreador en Anael, asi seguirla y saber la ubicacion de "su" Omega. Anael tenia otra mision que inspeccionar, la verdad sobre el odio mutuo de ambos Alfas. Por lo general ella no suele buscar eso, le vale una mierda que pase con los Alfas con los que su amigo se mete, pero esta vez habia un cachorro de por medio asi que, tenia que hacerlo. Para llegar a su destino tenia que pasar por un detector de metales y gracias a su antiguo jefe y la insistencia de ella, ese detector no solo detectaba los metales sino que detectaba microfonos y rastraedores. Dejo su arma y sus cosas en una pequeña caja de plastico y paso por el detector que este de inmediato sono, Anael fruncio en ceño y dejo que el rastreador manual pasara por su cuerpo. Hasta que encontraron los dos rastreadores en su abrigo y sus jens. 

- Valla hijos de perra, son astutos - sonrio la Alfa mirando los rastreadores, la pareja de Alfas a su lado.

- ¿Que ocurre, jefa? 

- Miren - mostro los dos pequeños rastreadores que estaban en la palma de su mano -  Son astutos.

- ¿Quiere que intervengamos, jefa?

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