Capitulo 8

1.2K 161 13
                                        

Llevaba un rato raspando la suela de mi zapato sobre el suelo estaba frente a la misma puerta de anoche, si la misma noche que Yoongi me había mandado al carajo por una chica. Dejé escapar un suspiro y tiré de mis cabellos hacia atrás ¿qué demonios se supone que hacía parado allí afuera? ¿Que esperaba de Yoongi? En  primer lugar ¿estaba esperando algo de él ?

Relami mis labios con algo de frustración, me arme de valor y solté un par de tenues golpecitos a la puerta, pensando en todas las posibilidades de cómo Yoongi me recibiría al verme.

Lo escuche gritar y poco después la puerta fue abierta. Sus ojos felinos me inspeccionaron con velocidad, el semblante no cambio ni un poco cuando se dirigía a mi con toda la frialdad que poseía haciéndome tartamudear –H-hyung, ya es tarde, vine por usted para que vaya a clases... –. Por un segundo siguió mirándome como si yo fuera un fantasma, parecía que el alcohol y la resaca no le habían hecho nada bien. –¿Hyung?

–¿que pasa? Por qué no me dejas dormir, maldita sea.

Tardó en reaccionar fue entonces cuando note su torso desnudo y la bella piel pálida que tiene, tan blanca y tersa. El abdomen marcado aun cuando sabia por todos que era un flojo dormilón. Mantuve la mirada fija cuando me sujetó del hombro e intentó jalar hacia adentro de la habitación.

–N-no tiene camisa .. –. Recorrí ese torso con la vista subiendo lentamente hasta sus clavículas haciéndome tragar con dificultad, estaba muy nervioso, subí la vista hasta su rostro el cual se veía más molesto que al principio haciendo que volviera a lo que iba. –Y.. vine para que no falte a clase...

Yo era el rey de las excusas más tontas en todo Seúl, estaba seguro de ello en ese momento.

–¡maldición!! –. Fue lo último que oí poco antes de que me cerrara la puerta. Mis ojos se cristalizaron y salí corriendo en ese instante.

Yoongi era un tonto. Baje las escaleras sin prestar atención por donde iba hasta que choque con la espalda de alguien en medio de la multitud –¿Jimin? –. Levanté la vista, era Taehyung quien ahora me miraba con un semblante de susto. No pregunto nada solo me abrazo  y acaricio mi espalda, provocando el llanto que había retenido desde la noche anterior.

–¿que ocurrió chim chim? –susurro dulcemente.

–Y-Yoongi...

Apenas mis labios soltaron las palabras sentí como todo el cuerpo de el castaño se tensó de inmediato, apartándose de él y corriendo en dirección a las habitaciones.

Mi cuerpo tembló solo pensando en lo que podría ocurrir, corrí detrás de Tae importando me poco chocar con las personas a mi paso.
Llegue apenas al pasillo pude distinguir su figura esbelta fui hasta él y lo empuje lejos de la puerta de Yoongi impidiéndole que pudiera tocar.

–No lo hagas Tae, por favor...

Estaba perplejo podía notarlo por su rostro en el cual ya no había rastros de ira tan solo de sorpresa.

Me dejé caer con pesadez sobre el puff, bajo la atenta mirada de Taehyung. Mire mis manos por varios segundos  pensando en las palabras que pudiera utilizar sin que se malentendiera lo que intentaba decir.
–hablaras chim chim –. Su voz sonaba angustiada y yo aún no sabía por dónde comenzar ¿qué tanto podía confiar en Tae cuando ni siquiera éramos amigos?

–bien, realmente Yoongi hyung no me ha hecho nada.

–¿Nada? –. Su sarcasmo se entendía a la perfección en tan solo esa palabra. –Si se ha atrevido a hacerte algo lo golpeare por idiota –. Mi semblante de susto apareció de inmediato al tiempo que sacudía las manos en negación –No!, no puedes hacer eso!! ...

DIONYSUSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora