Tan solo tú y yo.

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(Narra Nell.)

Cuando me dijo que me quería, antes de poder responderle, escuchamos pasos bajando las escaleras y tuvimos que separarnos. Lorena al verme allí, insistió en que la acompañase de compras, y no me negué. Y después de ir a comprar sujetadores, vestidos, y comer en el Burguer king, ya estábamos aparcando delante de su casa.

- ¿Entonces ahora viene Pablo por ti?

- Sí, iremos al cine. Y luego.. Dormiré en su casa creo.

- Ya, claro, dormir.

- Eres igual de mente sucia que tu hermano.

- ¿Y tú cómo sabes como es mi hermano?

- Me lo puedo imaginar.- Contesté intentando ocultar mi nerviosismo

- Oye, voy a la cocina, sube y avisa a mi hermano de que estamos aquí y dile que baje.

No muy conforme asentí, subiendo las escaleras me di cuenta de que la puerta estaba cerrada y por la ranura del suelo parecía asomar una leve luz.

Abrí la puerta despacito y asomé mi cabeza. Pude verlo sin camiseta, plácidamente dormido, y con las sábanas por su cintura, dejándome una vista perfecta de su musculado torso. Me quedé deleitandome un rato, admirándolo, hasta que vi como se movían un poco sus labios y comenzaba a desperezarse, observé como todos sus músculos se estiraban. Abrió un poco sus hermosos ojos azules y volvió a cerrarlos. El sueño podía con él.

Me senté lentamente, sintiendo como se hundía el colchón debajo de mi, comencé a perfilar su mandíbula, llegando hasta los labios carnosos. Acto seguido bajé hasta el principio de sus abdominales y fui dibujando cuadraditos en ellos hasta llevar a su "V" y me detuve en ella.

La coincidencia.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora