Capítulo 5

141 10 0
                                    

Al día siguiente nos levantamos tarde, recogimos lo que ocupamos y ordenamos el apartamento. Lola luego de esto se fue con Alex, y yo me quede sola. Conecté mi celular al parlante y puse canciones de Tokio Hotel a todo volumen, tenía que mentalizarme en el concierto, ¡Solo faltaba un día! Estaba fascinada y nerviosa, me daban ganas de adelantar el tiempo, poder estar ahí, hacer la fila para entrar al recinto, entrar, gritar, corear sus canciones. Ver a la banda, ver a Bill Kaulitz.

Empezó a sonar Automatic.

- … There’s no real love in you, why do I keep loving you, it’s automatic counting cars on a crossroad, the come and go like you…- Cantaba a viva voz mientras terminaba de ordenar mi ropa.

Tocaron la puerta, era Mike, bajé el volumen a la música. A Mike no le gustaba Tokio Hotel, pero a mí no me importaba, era mi grupo favorito y no iba a dejar de serlo porque a el no le gustaba.

- Mañana es el concierto.- le dije feliz dándole un abrazo.

- Sí, yo no podría gastar tanto dinero para ir a ver a tras tipos y una mujer…

- .. Bill no es mujer, ya te lo dije un millón de veces, es más, es mi favorito.

- No lo digas muchas veces  que me puedo poner celoso de él.- Me dijo dándome un beso en los labios.

- No tienes porque, si no lo conozco.

- ¿Vamos?

- Tomo mi cartera y nos vamos.

Salimos a comprar comida y cosas para el departamento, ojala hubieran sido cosas para mi, tenía desde pequeña una debilidad con la ropa y los accesorios, pero este mes con la compra de la entrada al concierto, las cuentas y la ayuda a mi madre por lo de mi papá, no había quedado mucho dinero, solo lo necesario para las compras que estábamos realizando.

Mike me invitó a comer un helado y nos sentamos a conversar.

- Estuve pensando – mirándome seriamente.- ¿qué tal si le ponemos fecha a la boda?, ¿Te parece en abril?

-¡¿No crees que es muy pronto?!- Le dije conmocionada por la propuesta.

- No, creo que mientras antes mejor.

- Una boda nunca se ha organizado en cinco meses.

- Si lo dices por el vestido, la próxima semana deberías empezar a verlo.

Mas que una propuesta fue como una decisión tomada por él. ¡Rayos! , no sabía cómo decirle que no me quería casar con él, y al mismo tiempo, no herir sus sentimientos, ¡En que lío me había metido!

- Por el dinero del vestido, no te preocupes, lo cargas a mi cuenta.- Terminó de decirme, al ver mi cara de preocupación.

“Si supieras que no es le vestido lo que me preocupaba”, pensaba en mi mente. Sentí vibrar mi teléfono, vi la pantalla, era Lola.

- ¿Hola?- Se escuchaban Alex, Catherine y Lola hablando al mismo tiempo.

- Una a la vez, no puedo entender lo que dicen.

-¡Ya llegaron!- dijo Alex.

- ¡Están llegando al hotel!- le siguió Catherine.

- ¡Te vemos allá!- terminó Lola, cortando la llamada.

Mi corazón en ese momento se empezó a acelerar y mis ojos se iluminaron de pura emoción.

- ¿Qué pasa cariño?

- Llego Tokio Hotel, ¡Necesitamos irnos ahora!

Tomamos las bolsas y las dejamos en el maletero del auto de Mike, él al verme tan impaciente me fue a dejar al hotel  donde se hospedaría la banda, le pasé las llaves del departamento para que fuera a dejar las compras y le di un beso.

- Gracias por traerme.

-Cuídate mucho.- Fue lo último que le escuche decir ates de que quedara impactada por la gran cantidad de fans que ya se encontraba allí.

- ¡Laura!- Escuché una voz que se encontraba detrás de mí, era Catherine.

- ¡Hola Cath! ¿Y las demás?- le pregunté al verla sola.

- Se me perdieron entre tanto tumulto

- Vamos a buscarlas.

Narra Bill Kaulitz:

Después de siete horas de viaje, y una más para llegar hasta aquí, ya estábamos en el hotel.

-¡Sí!¡Al fin!- dijo Gustav.

- ¿vieron la cantidad de gente que hay allí afuera?- Comentó Georg viendo por una de las ventanas del hotel.

-¡Tengo mucha hambre!- Dijo mi hermano- Comería una hamburguesa, y una Coca-Cola.

Dicho esto, en 30 minutos ya teníamos un restaurant para comer. Era elegante, habían guardado el segundo piso para nosotros.

Nos pasaron las cartas con los diferentes platos.

-¿no hay hamburguesas?- Preguntó Tom  al mesero.

- No señor, pero por ser usted, podríamos preparar una.

- Que sean dos, por favor.- Dijo Gustav.

Así fuimos pidiendo lo que queríamos para comer. La comida estaba deliciosa, y el restaurant tenía un buen servicio, creo que era una de las grandes ventajas de ser conocido.

Nos dirigimos nuevamente al hotel, era ya medianoche y aun quedaban algunas fans. Por la espera, obviamente autografiamos lo que querían y nos sacamos fotos con ellos.

Llegue a la habitación, me cambié de ropa y me dormí rápidamente, mañana iba a ser un día duro.

Esos ojos pardos nuevamente, esa sonrisa, de nuevo estuve soñando con esa mujer.

Me senté en la cama y vi a Pumba durmiendo a mi lado, miré el reloj, 5.38 AM, era temprano aún. Me di unas vueltas en la cama hasta que me quedé dormido nuevamente.

Me despertó Tom en la mañana, con un golpe de almohada en la cara.

- Despierta Bello Durmiente.- Me dijo con una sonrisa, lo quería asesinar, necesitaba dormir un poco más.

- No dormí bien Tom, déjame tranquilo.

- No puedo dejarte dormir más, tú sabes todos los problemas que se hacen por eso de los horarios.

- Tengo que contarte algo.- Le dije sentándome en la cama.

- Dime.- Dijo sentándose a mi lado.

- He estado soñando con una chica, no se quien es, ni porque sueño con ella, es muy linda.

- … ¿y no la conoces?

- No, si la conociera me recordaría, por algo te estoy contando.

Tom me miró serio, agacho la cabeza, me miro nuevamente y se puso a reír a carcajadas. Lo golpeé con la almohada.

- Cálmate Bill,- Me dijo sin parar de reír.

Lo mire con enojo, y me fui a duchar.

Invaded By YouDonde viven las historias. Descúbrelo ahora