2

1.7K 212 72
                                    


— ¡¿Qué hiciste qué?!

Niall no se sorprendió con el desconcierto de su mejor amigo, después de todo, hasta él creía imposible lo que había ocurrido el fin de semana, y eso que ni siquiera le había contado la mitad.

Podía entrar en detalles, por supuesto. Podía contarle como se arrodillo frente al alfa más atractivo que había visto jamás para chupársela y como el alfa lo había agarrado de la cabeza, jalándole el cabello y reprimiendo sensuales gemidos que a Niall le hubiera encantado escuchar en total libertad, pero no, un simple "me acosté con un alfa increíble" era suficiente por ahora.

— Fue la mejor noche de mi vida — continuó, hablando con sinceridad. Louis todavía tenía los ojos bien abiertos.

Era su primer día en Miller & Davis y Louis lo había invitado a almorzar para celebrar su nuevo empleo, eso, y también para sonsacarle la más diminuta información sobre cómo había sido su día, pero no había contado con que Niall tenía algo mucho más importante que decirle.

El desconocido alfa con quien había compartido cama el pasado sábado había sido todo lo que Niall había tenido en mente desde que había llegado a su casa con los calzoncillos equivocados. Todo sobre la situación se repetía una y otra vez en su cabeza como disco rayado, y Niall no podía dejar de pensar en el encuentro fortuito, ni siquiera intentándolo.

De lo único de lo que se arrepentía, obviando su torpeza al vestirse, fue de no haberle preguntado su nombre, o su número.

Pero sabía que aquello era mucho pedir. Un omega como él no tenía posibilidad con un alfa de ese calibre. No cuando dicho alfa se había auto denominado como un "alfa cotizado" y ciertamente lo parecía. De seguro le lloverían omegas nacidos en cunas de oro y entrenados para complacer.

Niall no sabía ser un buen omega, mucho menos había nacido en una buena familia capaz de entregar una dote sustanciosa que atrajera a alfas de alta alcurnia.

Asi que, quizás, había logrado lo máximo que podría obtener de un alfa como aquel y debía contentarse con eso. Niall nunca se había caracterizado por ser demasiado ambicioso, y esperaba no comenzar ahora.

— Cuéntamelo todo — exigió Louis luego de recobrar la compostura y cerrar la boca.

Niall sonrió.

— No tengo más que decir. Me acosté con él.

Farfullando, Louis intentó de nuevo.

— ¿Cómo se llamaba?

— Ni idea. — volvió a sonreír cuando vio un nervio palpitar en el ojo de Louis.

— ¿Cómo era?

Niall fingió que estaba rememorando solo para alimentar la frustración de su mejor amigo.

Lo conocía desde que entró a la universidad y todavía disfrutaba de su corta paciencia.

— Alto, cabello castaño, ojos verdes...

— ¿Atractivo?

— Muy.

Louis asintió claramente complacido con su buen juicio.

— ¿Y el sexo? — levanto una ceja.

Oh, Niall se sonrojo de solo pensarlo.

Miró a sus alrededores solo para cerciorarse de que nadie les estaba prestando demasiada atención. Era tímido con esos temas.

— Bastante bien, tengo que decir — trató de bajarle un poco el perfil, solo porque no quería que Louis exigiera más detalles.

Completamente satisfecho, Louis se cruzó de brazos y se recargó en el respaldar de la silla mirándolo con orgullo.

say my name ; nsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora