Capítulo 22: La hora de confesar

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Adrien

Ladybug le regresó a todos nuestros amigos sus respectivos amuletos. Nuestra reunión en la Torre Eiffel era nuestra manera de despedirnos de nuestra identidad secreta, o por lo menos hasta que tuviéramos que volver. Ahora que no había un enemigo poderoso contra el cual pelear, nuestro grupo de héroes no era tan necesario. De vez en cuando daríamos rondas por la ciudad para asegurarnos de que todo estuviera en orden, pero ya no habría batallas.

Yo llegué primero a la torre. Nino y Alya llegaron poco después. Chloe llegó cinco minutos después que ellos. Pero Ladybug no llegaba, y Marinette no iba a venir. Marinette me dijo que sus padres le habían pedido que los ayudara con un pedido muy grande de último minuto y que quizá llegaría tarde. Ladybug simplemente no se había presentado. 

-¿No crees que Ladybug se siente fuera de lugar? Nosotros nos conocemos desde secundaria. Nosotros no tenemos idea de quién es. Quizá se siente como una intrusa-Dijo Alya pensativa.

-No lo creo. Ella sabía quienes éramos desde antes. Hubiera dicho algo, o no nos hubiera escogido a nosotros-Respondió Chloe.

-Técnicamente hablando, Chlo, no te escogió. Tú encontraste el Miraculous por accidente y te negaste a entregarlo-Apunté yo, y Nino y Alya se rieron.

-Bueno, bueno, como sea. El caso es, si le hubiera molestado que nosotros nos conocíamos y ella no, entonces lo hubiera dicho desde un principio. O no los hubiera escogido a ustedes. ¿Me explico?-Preguntó Chloe. Nosotros asentimos.

-Hablando de Ladybug, ¿alguien tiene idea de dónde está? Se suponía que debía haber llegado hace quince minutos-Dijo Alya.

-No me responde cuando la llamo. Quizá se le presentó alguna inconveniencia, o quizá encontró algo con quien pelear en el camino-Respondí.

-Si está peleando con alguien y no nos llamó va a tener que escucharme. Ella sabe que no queremos dejar nuestras identidades, y pelear por última vez no nos vendría mal.

-No creo que esté peleando. Hawk Moth se fue para siempre-Murmuré.

-¿Tú como sabes?-Preguntó Nino.

-Exacto. Por lo que sabemos quizá Hawk Moth está esperando el momento preciso para atacar. Quizá esta espiándonos ahora mismo. Es más, quizá va a atacar en cualquier segundo-Dijo Alya. Nino y Chloe de inmediato saltaron a su posición de ataque. Yo me reí.

-No, no. Créanme. Hawk Moth se terminó para siempre-Respondí. Mis amigos se encogieron de hombros.

-Espero que tengas razón. Y si no serás el primero en ir a la línea de ataque-Respondió Chloe dándome un puñetazo amistoso en el brazo.

Marinette

Me debatía entre ir o no ir a la reunión en la torre. Si Ladybug iba Marinette no iría. Si Marinette iba Ladybug no iría.

-No sé qué hacer. Siento que estoy atrapada-Le dije a mis padres en la mesa de la cocina. Tuve que confesar la identidad secreta de mis amigos, pero ya no estaban enojados conmigo al respecto.

-Dime una cosa cariño, ¿Hawk Moth todavía puede hacerles daño?-Preguntó mi madre. Negué con la cabeza. Quizá solo había omitido la verdadera identidad de Hawk Moth.

-Entonces no es el riesgo lo que te preocupa. Dime algo más, ¿tú quieres seguir mintiéndole a tus amigos incluso hasta el final?-Preguntó mi padre. Negué con la cabeza.

-No. No quiero.

-Cariño, creo que ya ha sido suficiente con las identidades secretas. Son tus amigos. La gente que quieres y en quienes confías. ¿De verdad quieres seguir guardando esto?-Preguntó mi padre.

-No. Ya no. Pero tengo miedo de su reacción. ¿Qué pasa si se lo toman mal?-Pregunté.

-Pastelito, escucha. Tu madre y yo reaccionamos de la manera que lo hicimos porque no entendíamos el mundo de los Miraculous. Por lo menos no de la misma manera en que tú lo hacías. Estábamos asustados porque no sabíamos a lo que te enfrentabas. Tus amigos entienden todo, no van a enojarse-Dijo mi padre.

-No me preocupa esa parte. ¿Y si esperaban a alguien...mejor?-Pregunté cabizbaja. Mis padres me abrazaron de inmediato.

-Cariño, si eres suficientemente buena para ser su amiga, no veo por qué no serás buena para ser Ladybug-Me dijo mi madre.

-¿Y si se enojan porque no les dije antes?

-Tú tienes tus razones para no confesar, Marinette, y ellos tienen que entenderlas les guste o no-Dijo mi madre. Asentí y me transformé. Ya no sentía raro hacerlo delante de mis padres.

-Suerte nena-Dijo mi madre. Asentí y de inmediato me dirigí a la Torre Eiffel, con el corazón saliendo de mi pecho. Era hora.

Finalmente era la hora de la verdad.

Mis amigos sonrieron en cuanto me vieron llegar a la Torre Eiffel. Chloe sin embargo señaló su muñeca varias veces.

-Alguien olvidó a qué hora acordamos vernos-Murmuró.

-Está bien. No te preocupes. Marinette no pudo venir. Está ocupada con sus padres-Dijo Adrien, transformado en Chat Noir. La idea de que eran la misma persona aún me desconcertaba.

Miré hacia mis amigos y de inmediato comencé a temblar. Temblaba muchísimo, como una hoja de papel al viento. De pronto la poca valentía que mis padres me habían dado había desaparecido. Una vez más estaba nerviosa, sino es que aterrorizada.

-¿Estás bien? ¿Te pasa algo?-Preguntó Adrien/Chat preocupado.

-Yo...uh, tengo algo que...es hora....yo...-Tartamudeé tratando de decir mil cosas a la vez.

-¿Ladybug?-Llamó Chloe poniendo una mano en mi espalda.

-¿Ladybug?-Llamó después Alya.

-¿Todo en orden Ladybug?-Preguntó al final Nino.

Ladybug, Ladybug, Ladybug. Yo soy Ladybug. También soy Marinette Dupain-Cheng. No debo tener miedo de decir quién soy en realidad. Ya no más miedo.

Me enderecé y miré a Adrien a los ojos.

-Tengo que decirte algo. Algo que llevo queriendo decirte por...unos días.

Adrien

-¿Qué es lo que tienes que decirme?-Preguntó Adrien.

-Estoy harta de ocultar quién soy. Han sido demasiados años de fingir que soy una persona completamente diferente, de pretender y de ocultarme de todo el mundo. Ya estoy cansada de ser dos personas a la vez-Escupió ella rápidamente.

-¿De qué hablas?-Pregunté.

-Tikki, puntos fuera-Le ordenó Ladybug a su kwami.

Yo comencé a temblar. Finalmente iba a conocer la verdadera identidad de mi compañera, mi amiga, mi antiguo amor platónico. Incluso mis amigos parecían nerviosos, ¿y cómo no? Ladybug era básicamente legendaria, y sabía que tanto Alya como Chloe la idolatraban. Pero yo...yo estaba impactado.

Y entonces la vi. El antifaz desapareció mostrando el rostro con el que soñaba todas las veces. Los ojos que tanto amaba...

Marinette. Ladybug era Marinette.

Miraculous Ladybug: Una última aventuraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora