Capítulo 29: La Salvación, parte 1

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Recordatorio: en esta historia el Miraculous del pavo real sigue roto.

Marinette

Estaba deshecha por dentro, y no había palabras para poder consolarme. El día más importante de nuestras vidas acababa de ser arruinado y además de eso, todo por lo que habíamos luchado por años estaba perdido.

O tal vez no aún.

En cuanto vi a mis padres los abracé tan fuerte como pude mientras lloraba.

-Lo siento, lo siento tanto. De verdad quisimos salvar em día pero...soy un fracaso-Dije yo mientras lloraba. Mis padres me abrazaron de vuelta.

-Marinette, cielo, está bien. No eres un fracaso. Está bien-Me dijo mi madre limpiando las lágrimas de mi rostro.

-Prometo que voy a encontrar la solución. Sólo, espero que me perdonen por haber dejado que las cosas llegaran hasta aquí. Y por mentirles sobre Ladybug. De verdad lo siento-Dije abrazándolos de nuevo.

-Pastelito, todo está perdonado. Lo importante es que estés bien, que estemos bien los tres. Tranquila mi niña-Me dijo mi padre acariciando mi cabello. Los abracé por última vez y me acerqué a mis amigos.

Lo siguiente en la lista era comenzar a planear una estrategia para poder abandonar la casa y la ciudad a salvo. Aparentemente había algunos trenes que estaban evacuando la ciudad, pero probablemente estaban llenos a estas alturas. Nathalie no tardaría en acabar con lo que quedaba de la ciudad, y en ese momento iría por nosotros si seguíamos en la casa. Huir significaba caer víctima ante algún akuma o ser akumatizados. Quedarse significaba que Nathalie vendría por nosotros después.

-Bueno, supongo que podemos encontrar la manera de conectar el subterráneo con alguna de las paredes. Sólo tendremos que estar muy alerta para que ningún akuma nos siga-Dijo Nino.

-¿Y qué haremos después? Los trenes seguramente están llenos-Dijo Alya.

-Iremos entonces al aeropuerto. Podemos usar el avión de mis padres-Sugirió Chloe.

-Sea lo que sea que pase, lo logremos o no, somos un equipo. Y de verdad espero que sepan que sin importar qué pase afuera, somos héroes de verdad-Dijo Adrien de pronto.

-Sí, no importa lo que suceda, los quiero chicos. Ustedes son lo mejor que me ha pasado, y son el mejor equipo que podría pedir-Dije yo llorando de nuevo.

-¡Nada de lágrimas! ¡Completamente inaceptable! ¡Harás que llore yo también, tonta!-Exclamó Chloe abrazándome y comenzando a llorar de inmediato.  Nos abrazamos llorando todos una última vez y nos separamos de nuevo en grupos, cada quien con sus familias.

Me senté en el suelo junto a mi esposo y tomé su mano. Él se llevó mi mano a los labios y la apoyó contra su rostro. Qué poco nos había durado la felicidad por la que tanto habíamos esperado. Debí haber sabido que todo estaba siendo demasiado perfecto para ser verdad. Siempre era así. Cada vez que algo bueno me sucedía, quince cosas malas venían después.

-Estaremos bien. Saldremos de aquí con vida y encontraremos algún día la manera de salvar París y a Nathalie. Mientras tanto, tenemos que salir de aquí-Dijo Adrien.

-El Maestro Fu estaría decepcionado-Murmuré. Adrien me rodeó con el brazo.

-¿Bromeas? Mi amor, él entendería. Estoy seguro de que él no está decepcionado-Me dijo. Acto seguido se puso de pie y fue a hablar con otros invitados. Una vez que me aseguré de que Adrien se había ido, me acerqué a mis suegros.

-Señora Agreste, necesito de su ayuda-Dije yo mientras le hacía señas para que se acercara aún más. Ella frunció el ceño con desaprobación después de escuchar lo que estuve planeando en el camino de vuelta a casa.

-¿Estás segura de esto?-Preguntó ella-No dudo de tus capacidades ni dudo que puedas lograrlo, pero Marinette, es demasiado complicado. Y puedes...

-Entiendo los riesgos, lo juro. Pero debe haber algo que podamos hacer por ella. Algo debo poder hacer para traer a Nathalie de vuelta. Por favor, necesito que alguien esté de mi lado en esto.

-Estoy de tu lado, querida, yo también quisiera traer de vuelta a Nathalie, pero estoy tratando de hacerte entender. Marinette, yo usé mi Miraculous para algo muy pequeño y estuve demasiado cerca de morir-Explicó Emilie. Fruncí el ceño tratando de procesar lo que dijo.

-¡Entiendo esa parte! Si Nathalie es invencible entonces podrá destruir todo París, toda Francia...el mundo entero si eso quiere. No descansará hasta dar con nosotros. Tengo que convencerla de detenerse-Intenté otra vez.

Eso pareció hacerla pensar. Emilie parecía desesperada y nerviosa.

-Marinette, no puedo dejar que hagas algo así. Es una misión suicida-Me dijo ella tomando mis manos. Sonreí.

-Por mi familia haré lo que sea-Dije.

-¡Hora de irnos!-Gritó de pronto Gabriel mientras los invitados cruzaban hacia el subterráneo por un agujero en la pared. Emilie me extendió la mano, dejando el Miraculous en ella, y cerró su mano en torno a la mía.

-No hagas nada estúpido-Me hizo prometer.

-Lo intentaré-Dije yo guiñando el ojo.

Cruzamos el subterráneo para alejarnos lo mayor posible de la casa Agreste. Llegamos a la estación de trenes, y milagrosamente había uno vacío en el que cabían todos los invitados. Yo estaba temblando, pero aún así me asegure de que todo el mundo hubiera entrado. Una vez que Adrien y toda mi familia estuvieron dentro, me quedé en la puerta, y Adrien me miró confundido.

Adrien

-¿No vienes?-Pregunté, tratando de entender lo que sucedía.

-Te amo Adrien, más de lo que nunca podrías llegar a imaginar-Dijo ella, y me besó.

Marinette se separó de mí y mé tomó de las manos. Me llevé sus manos a los labios y tiré de ella para abrazarla una última vez.

-Desearía que hubiéramos tenido más tiempo juntos-Susurró de pronto mientras se separaba. Y entonces, me empujó al interior del tren mientras daba un paso atrás. La puerta se cerró de inmediato y me di cuenta de que tenía el Miraculous del pavo real prendido del vestido de novia.

-¿Marinette? ¿Qué estás haciendo?-Pregunté apoyando las manos contra el cristal. Todos mis amigos y sus padres se aglomeraron contra la ventana.

-¡Marinette, no! ¡Detente!-Gritó Alya mientras Nino la tomaba por los hombros para evitar que corriera detrás de ella. Chloe comenzó a hablar con ella para tratar de tranquilizarla pero Alya no le hizo caso.

-¡No tienes que hacer esto, Marinette!-Gritó Nino, aún sosteniendo a Alya.

-Marinette, escúchanos. Lo que planeas hacer es demasiado peligroso. Este error es mío y yo debo resolverlo. Por favor Marinette, ¡regresa ahora!-Gritó Gabriel sin soltar a su hijo.

-¡Duusuu, transformación!-Exclamó Marinette.

Su vestido de novia se tornó azul oscuro, y las puntas de su cabello se tornaron violetas. Su piel se volvió azul pálido.

-Voy a arreglar esto-Dijo ella, y entonces el tren comenzó a avanzar.

-¡MARINETTE, NO!-Grité golpeando el vidrio. Conforme el tren avanzaba, la imagen de mi esposa se hizo más y más pequeña hasta desaparecer.

Normal

Marinette miró al tren alejarse y le lanzó un último beso. No sabía si iba a vivir después de lo que vendría. Tenía que asegurarse de salvar a Tikki, Plagg, Trixx, Pollen y Wayzz, y si era posible, a Nathalie. Marinette saltó de techo en techo hasta llegar a la Torre Eiffel de nuevo.

-¡NATHALIE!-Exclamó Marinette mientras caminaba hacia ella. La mujer miró a la chica con una sonrisa en el rostro.

-¿Tú quién demonios eres?-Preguntó despectivamente la mujer. Marinette lo pensó un momento y sonrió.

-La Salvación.

Miraculous Ladybug: Una última aventuraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora