Adrien
Ladybug es Marinette. Marinette es Ladybug. Santo cielo. Esto era lo último que necesitaba. Yo no sabía si estar impactado, enfurecido, en shock, o los tres al mismo tiempo. Habían sido demasiados shocks en tan poco tiempo.
-¿Cuándo planeabas decirme la verdad?-Pregunté yo mientras cruzaba los brazos.
-No...no tenía planeado hacerlo nunca.
-¿Es en serio, Marinette? ¿Ni siquiera después de todo lo que hemos pasado en estos últimos meses? ¡Yo confié en ti! Te revelé mi identidad secreta porque pensé que podíamos confiar el uno en el otro, y porque pensaba que en una relación tenía que haber confianza. ¿¡Por qué me ocultaste esto?!-Exclamé mientras alzaba las manos enojado.
-¿Puedo decir lo mismo de ti? Te oculté exactamente lo mismo que tú a me estuviste ocultando por años, no seas hipócrita-Respondió ella malhumorada.
-Y de todas maneras te dije la verdad, ¿no? Dime, Marinette, llevamos años haciendo esto, años siendo amigos, años siendo novios, y jamás se te ocurrió confesarme que eras la heroína que yo tanto admiraba. No fuiste capaz de contarme un secreto que era vital en tu vida, ¡y en la mía también!
-Vital en tu vida o no, Ladybug era MI secreto, y era mi decisión contarlo o no, sin importar tu papel en mi vida. Ahora dime. ¿Qué hubiera cambiado entre nosotros si te lo hubiera dicho antes, eh? ¿Hubiera habido alguna diferencia entre nuestra relación? ¡Exacto! ¡Ninguna!-Exclamó ella cruzando los brazos mientras comenzaba a enojarse mucho más.
-¡¿Ah no?! ¿Más confianza? ¿Una vida más fácil? ¿¡No dejarme de hablar por semanas y hacerme creer que me odiabas?! Te habría pedido que fueras mi novia muchos años antes, por ejemplo.
-Eso significa que estarías enamorado de Ladybug, no de Marinette. Somos la misma persona, pero no somos iguales, Adrien-Dijo ella apretando los puños.
-¡Maldición Marinette! ¿Te das cuenta de que lo que dices no tiene ningún sentido? ¡Nada! Nada de lo que ha sucedido en estos meses tiene sentido. Primero me quitas el Miraculous, luego resulta que mi madre está viva, luego me entero de que mi padre es Hawk Moth...y ahora tú, lo único que parecía darme estabilidad en todo el mundo resulta ser algo completamente diferente-Grité desesperado mientras me llevaba las manos a la cabeza.
-¿Tu padre era Hawk Moth?-Preguntó Chloe, pero no respondí. Ya después aclararía ese asunto. Por ahora tenía cosas más importantes que aclarar y entender.
-¿Por cuántas mentiras más debo pasar? ¿Cuántas sorpresas más me esperan? Yo decidí contarte la verdad porque te amo, y no entiendo por qué tú no pudiste hacer lo mismo. Pensé que nos sentíamos igual el uno por el otro-Dije, herido y con la voz quebrada.
-Ya te estoy dando la verdad-Trató de decir ella.
-¡Es que no hay necesidad de "la verdad" cuando no existe una mentira en primer lugar!-Vociferé. Cada vez me enojaba más. Con ella, conmigo, con el Maestro Fu por ocultarme su identidad...
-Adrien, hermano...-Comenzó Nino tratando de calmarlo.
-¡No interrumpas! ¡Y me quitaste mi Miraculous de la nada! Y luego me volviste loco ignorándome, primero no me dijiste nada, y después dejaste que yo creyera que me ignorabas porque ya no era Chat Noir y estabas decepcionada de mí. ¿Sabes la agonía por la que pasé sabiendo que la persona que amaba me había dado la espalda? Una cosa era que mi padre lo hiciera, pero tú...se suponía que tú eras mi refugio de todo eso. Se suponía que tú eras mi soporte, en quien yo podía contar sin importar qué.
-Lo lamento, Adrien.
-¡¿Lo lamentas?! ¿De verdad eso es todo lo que vas a decirme? Todo el tiempo he buscado que estés bien. Que estés feliz. Y tú sólo me quitaste mi identidad de héroe de la nada, y luego lo de mi padre...¿cuánto tiempo supiste lo de mi padre? ¿Tú sabías que mi padre era Hawk Moth? ¿Sabías que mi madre estaba viva? ¿Puedes responderme algo en lugar de quedarte callada?
-Si te quité el Miraculous fue porque estaba buscando tu seguridad, ¿de acuerdo? Los akumas se estaban volviendo demasiado fuertes y no quería que te hicieran daño. Y me enteré de lo de tu padre el mismo día en que te busqué, horas antes. No te hubiera guardado un secreto así-Respondió ella mirando al suelo.
-Pero sí me ocultaste que peleabas todos los días y arriesgabas tu vida diariamente a mi lado. Sólo dime Marinette. ¿Por qué no quisiste decirnos de esto en la reunión en tu casa? Se suponía que era para que no hubiera más secretos entre nosotros. Nos amamos, Marie, ¿por qué no puedes confiar en mí?-Pregunté.
-Es que....ser Ladybug me daba seguridad. Era mi manera de escapar de todo lo que me ponía nerviosa, todo en lo que me equivocaba. Cuando soy Ladybug no soy torpe, no soy tonta...soy...ser Ladybug era algo que era sólo para mí, y sentía que si lo confesaba entonces todo eso se perdería. Todo lo malo de Marinette de lo que había estado huyendo iba a mezclarse con Ladybug, y no quería eso, no quería perder la seguridad que Ladybug me daba-Dijo ella. Guardé silencio.
-No eres el único que ha sufrido, Adrien. No sabía qué hacer. Quería mantenerte a salvo, quería mantener a mi familia a salvo. Cuando mis padres se enteraron de quién era perdí la razón. Sólo actuaba por impulso, pero me equivoqué. Nunca hubiera querido causarte más dolor, y lamento si mis errores te dieron la impresión de que no te amaba. Te amo demasiado pero no supe qué hacer-Dijo ella mientras comenzaba a llorar. De inmediato me sentí horrible por haberle gritado y caminé hacia ella. Tomé su rostro entre sus manos.
-No, no, no llores. Marinette. Entiendo la mayor parte de tus razones. Lo que me duele es que nunca me lo hayas dicho, creí que había confianza entre nosotros dos. Yo te dije quién era. ¿Por qué tú no?
-No lo sé. Temía que entonces me amarías por ser Ladybug, y ya. Temía que jamás me hubieras querido de la misma manera en la que quisiste a Ladybug. Tú la adorabas, y no sabía si la amabas más que a Marinette-Dijo ella mientras apoyaba su cabeza en mi pecho. Le besé la frente.
-Eso no es verdad, mon coeur. Yo te amo más que a nada, ¿de acuerdo?-Dije yo mientras le limpiaba las lágrimas. Ella me sonrió.
-Te amo tanto, Adrien...-Susurró ella mientras me abrazaba.
-Y yo a ti. Y ahora que de alguna manera u otra los secretos finalmente se acabaron, quiero hacerte una pregunta muy importante. Plagg, garras fuera-Pedí yo.
Llevé la mano a mi bolsillo y saqué la caja con el anillo que ya le había enseñado antes a mis amigos. Ella se cubrió la boca emocionada.
-Marinette Dupain-Cheng, ¿me harías el honor de convertirte en mi esposa?-Pedí yo de rodillas.
-¡Sí!-Gritó ella emocionada mientras me abrazaba de nuevo.
Finalmente las cosas estaban en su lugar y todo iba perfecto. O eso creíamos.
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Miraculous Ladybug: Una última aventura
FanficSiete años después de haber recibido su Miraculous, Ladybug y Chat Noir aún desconocen la identidad secreta del otro. Al mismo tiempo y con tres años de relación, Marinette y Adrien tratan de entender por qué el otro sigue desapareciendo constanteme...
