Capítulo 24: Señales

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Marinette

Mis instintos me decían que todo era demasiado perfecto. Que nuestra vida estaba yendo sin muchos problemas y que tarde o temprano tendría que haber un balance por haber traído de vuelta a la madre de Adrien. Por todo hay un precio. Siempre lo hay, el Maestro Fu nos lo había dicho cientos de veces cuando aún estaba aquí. Pero yo ignoré mis instintos y las señales, señales que empezaron en la fiesta de compromiso. Asumí que el precio a pagar era sólo una leyenda para evitar que la gente robara los Miraculous y pidiera deseos. Asumí que estaría bien. Ese fue mi error.

Los Agreste estaban muy felices por la noticia de nuestro compromiso. Mis padres también. Y entonces decidimos tener una pequeña cena para celebrar. Fue en casa de los Agreste, y sólo seríamos mi familia, la de Adrien, y claro, Alya, Nino y Chloe.

Fue tan raro todo después de la reunión en la Torre...raro, pero no malo. Era extraño saber que ya no tenía que ocultarme. Ya no tenía que ocultar mi secreto con ellos o mis padres. Era libre de alguna manera u otra. Por otra parte, tuvimos que explicarle a los demás el asunto con Hawk Moth. Al principio estaban enojados y querían meter al padre de Adrien a prisión, pero cuando les explicamos sus motivos...bueno, creo que todo el mundo entendía sus motivos. Quizá el fin no justificaba los medios, pero entendíamos su desesperación. Además, no podíamos hacerle eso a Adrien. Eso lo hubiera arruinado.

-No puedo creer que después de tanto tiempo ustedes finalmente se vayan a casar-Me dijo Alya se pronto mientras me abrazaba demasiado fuerte.

-Yo vi esto venir desde hacía mucho tiempo. Aunque no

-He hablado con algunos amigos y estoy seguro de que puedo conseguirles una boda magnífica. ¿Qué les parecería la recepción en el lobby del Louvre?-Preguntó Gabriel. Mis padres se miraron aterrados, preguntándose cómo iban a pagar eso.

-No tienen por qué preocuparse. Podríamos decir que la boda es nuestro regalo para los chicos. Lo importante es que en esa boda estén presentes los dulces y pasteles que tan famosos los han hecho alrededor de todo París-Dijo Emilie tomando la mano de mi madre. Eso los hizo suspirar aliviados.

-Puedo hablar con las personas que sea necesario para apresurar todo. La boda podría estar lista en menos de dos semanas si lo dejamos todo en las competentes manos de Nathalie-Dijo Gabriel señalando a su asistente.  Ella apenas reaccionó.

Por alguna razón Nathalie lucía diferente. Siempre había sido seria, pero ahora se veía más seria que nunca. Su maquillaje se veía un poco desastroso, su cabello estaba acomodado con muy poco cuidado, y sostenía su tablet como si no le importara que se cayera. Su vista estaba clavada en mí y en Adrien, y de pronto cambiaba a Emilie y Gabriel. Algo andaba mal.

Pero lo ignoré por completo. Algo más en lo que Gabriel había dicho me había confundido.

-¿Para qué tendríamos que apresurar la boda?-Pregunté. De inmediato Gabriel miró al suelo.

-Bueno, lo intenté, pero la escuela en Nueva York no va a regresarme el dinero. Entonces Adrien, me temo que tendrás que ir a estudiar ahí, por lo menos el semestre que acordamos. De todas maneras es una gran oportunidad para ti, y no me gustaría que la dejaras ir-Dijo Gabriel apenado. De inmediato yo también bajé la mirada con tristeza.

-¿Y en cuanto tiempo tendría que irme?-Preguntó Adrien rodeándome la cintura con el brazo.

-Un mes-Respondió Emilie esta vez-Tratamos de hacer todo lo posible, de verdad.

El tiempo se nos había acabado muy pronto. Yo había pasado tanto tiempo huyendo de él que había acortado nuestro tiempo juntos. Me di cuenta de que Adrien comenzaba a entristecerse, pero yo no quería verlo mal. Ya nadie podía hacernos daño. ¿Cuál era la preocupación?

-Hey, todo estará bien. París seguirá aquí cuando vuelvas, y yo también. Seis meses no es mucho. Y creo que va a ser bueno para ti ampliar tus horizontes. Yo te amo, y no importa qué pase o si estamos separados, nuestro amor es eterno-Dije yo con una sonrisa. Adrien tomó mi mano y la besó.

-No imaginas lo afortunado que me siento de tenerte a mi lado-Dijo él con una sonrisa. Yo le di un beso en los labios.

-Nathalie, asegúrate de planear la boda de los chicos por favor, tan pronto como sea posible. Amor mío, tú puedes ayudar también si eso quieres-Dijo Gabriel esta vez dirigiéndose a Emilie.

Nathalie apretó más los puños en cuanto escuchó a Gabriel hablándole tan amorosamente a Emilie y abandonó el cuarto. Nadie más pareció notarlo, pero yo la seguí hasta la oficina del padre de Adrien.

-¿Estás bien?-Pregunté.

-Sí, señorita Dupain-Cheng. Estoy bien-Dijo con frialdad.

-¿Estás segura? Si quieres puedo tomar el control de la boda. No quiero presionarte...

-Dije que estoy bien. ¿No tienes una ciudad que salvar, Ladybug?-Preguntó ella, y me hizo palidecer.

-¿Qué...?

-Te seguí después de que Gabriel la trajera de vuelta-Dijo casi con odio. Me sorprendió la manera en que habló de Emilie, casi con odio a pesar de que Emilie parecía tenerle mucho cariño.

-Pero...

-¡No voy a discutir mis problemas contigo!-Gritó ella tomándome por la muñeca.

Nathalie pareció darse cuenta de su comportamiento y se enderezó, soltando mi muñeca. Se acomodó los lentes y el cabello.

-Perdone mi desplante, señorita Dupain-Cheng. Han sido algunos días agotadores con mucha falta de sueño, espero lo entienda. No se preocupe por nada. Su boda será perfecta en tanto usted me de los detalles que desea, y por favor, le pido que no le diga a los Agreste de este terrible momento, me parece vergonzoso-Pidió ella mientras poco a poco me empujaba fuera de la oficina. Noté su vista clavada en mis aretes, pero no dije nada.

-Sí, claro. No voy a decirles nada. Te entiendo-Dije yo. Nathalie cerró la puerta de la oficina, y yo me fui, demasiado ilusionada con mi boda con Adrien como para darme cuenta de lo que acababa de pasar.

Miraculous Ladybug: Una última aventuraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora