Normal
Con lágrimas rodando por su rostro, Marinette se quedó arrodillada en el suelo, sosteniendo aún a Nathalie. No estaba acostumbrada a dejar morir a nadie, y le dolía ver a Nathalie así. A pesar de todo lo que había pasado recientemente, Marinette le tenía aprecio. Recordó vagamente ocasiones en las que Nathalie lograba convencer a Gabriel de que los dejara a ella y Adrien estar fuera de la casa por más tiempo, o que ayudaba a Marinette de vez en cuando a meterse en la casa Agreste si Adrien estaba castigado. Nathalie quizá se había equivocado, pero Marinette sabía que ella no era mala, y que ciertamente no merecía morir.
-Quizá las mariquitas mágicas puedan traerla de vuelta, ¿no?-Preguntó Marinette a Tikki, quien apareció a su lado. Tikki negó con la cabeza.
-Hay cosas que los kwamis simplemente no podemos traer de vuelta-Dijo Tikki tristemente. Marinette sollozó aún más.
-Bueno, pero tú y yo todavía podemos arreglar París, ¿no?-Preguntó Marinette. Tikki negó con la cabeza de nuevo.
-El daño que Nathalie causó es demasiado grande, Marinette. Lo que ha sucedido es una verdadera tragedia, y sólo puede ser reparado usando el poder combinado de todos los Miraculous que lo causaron. Sólo el mío no va a ser suficiente-Dijo Tikki observando la destrucción. El amok aún envolvía la Torre, pero a través de sus alas traslúcidas se podía ver la destrucción de París aún. Casi todos los edificios habían sido destruidos y aún se notaba el caos causado por todos los akumas.
-Los Miraculous que lo causaron...-Murmuró Marinette.
Se dio cuenta de que Nathalie aún sostenía los Miraculous en su mano. Cuidadosamente, Marinette los tomó y dejó su cuerpo suavemente en el suelo. Se levantó, y se puso uno a uno los Miraculous. Antes de solicitar la transformación, todos los kwamis abandonaron sus Miraculous y la rodearon.
-¡No puedes usarlos!-Gritó de pronto Wayzz mientras trataba de quitarle el anillo de Chat Noir a Marinette.
-¿Por qué no? Tengo que reparar el daño-Dijo ella.
-Marinette, estás mezclando dos Miraculous rotos, con muchos más Miraculous. Odio tener que decir esto, pero dudo que puedas sobrevivir a lo que viene-Dijo Wayzz mientras negaba con la cabeza.
-Marinette, odiaría que te hicieras daño. Por favor, no lo hagas-Dijo Tikki mientras abrazaba la mejilla de Marinette.
Marintette sonrió y le acarició la mejilla con el dedo índice a su kwami.
-Alguien tiene que arreglar todo esto, Tikki. El maestro Fu confiaba en mí y en Adrien para poder cuidar de la Tierra y eso es lo que haré. Estaré bien, lo prometo. Y si no, Tikki, gracias por haber sido mi mejor amiga por tantos años. Nunca habría cambiado nuestro tiempo juntas por nada, incluso si eso hubiera significado vivir más. Por favor, si algo no sale bien cuida de Adrien y de mi familia.
-Lo haré, lo prometo-Dijo ella llorando.
-¡Tikki, Plagg, Duusuu, Trixx, Wayzz, Pollen! ¡Transfórmenme!-Gritó entonces Marinette.
De inmediato, se convirtió en una mezcla de todos los Miraculous de sus amigos. Usaba su traje de Ladybug habitual, pero tenía grandes detalles de color negro. Su cabello estaba acomodado en una cola de caballo que parecía una mezcla del cabello de Rena Rouge y Queen Bee, blanca con un espiral negro. Usaba un antifaz azul con plumas de pavo real, y guantes verdes como los de Nino.
-Es hora de reparar todo esto-Dijo Marinette.
Marinette encontró la manera de concentrar todo el poder de todos los Miraculous que portaba en una esfera de luz en sus manos. Al igual que cuando trató de pedir la ayuda del Amok, ahora estaba tratando de crear algo que pudiera reparar todo París.
Sentía como si la energía estuviera siendo drenada de su cuerpo poco a poco. Como si cada segundo que la bola crecía en sus manos hiciera que ella perdiera más y más fuerza. Jamás había utilizado ni manejado una cantidad tan grande de poder, y comenzaba a sentir que no lo lograría.
Finalmente, cuando la esfera fue suficientemente grande y Marinette sentía que no podía quedarse en pie un segundo más, la disparó hacia la punta de la Torre, y entonces la ciudad fue envuelta por una brillante luz blanca. Y entonces Marinette cayó al suelo.
Cuando ella abrió los ojos se encontraba en la Torre Eiffel aún, pero todo a su alrededor era blanco aún, como si el resplandor nunca se hubiera apagado. Pero no, no era eso. Marinette no sentía la necesidad de cubrirse los ojos. Simplemente el mundo alrededor de la Torre era blanco, y extrañamente silencioso. Demasiado silencioso. Cuando miró detrás de sí, se dio cuenta de que Nathalie había desaparecido y ahora usaba otra vez su atuendo de novia.
-¿Hay alguien ahí?-Preguntó ella confundida.
-¡MARINETTE!-Escuchó ella que gritaba alguien. La voz se oía muy lejana, pero la podía reconocer a la perfección.
-¿Adrien?
Cuando miró detrás de sí, se encontró a sí misma en la estación de trenes donde había fingido huir para poner a su familia a salvo. Adrien, usando el traje de Hawk Moth. Marinette supuso que había robado el Miraculous de su padre para poder ir más rápido.
-¡ADRIEN!-Llamó ella desesperada, pero de pronto se encontró de vuelta en la Torre.
-Marinette, qué gusto verte de nuevo-Dijo otra voz detrás de ella. Sintió que su corazón se detenía.
-¿Maestro Fu?-Preguntó temblorosa.
Se dio la vuelta, y efectivamente se encontró con el Maestro Fu. Marinette corrió hacia él y lo abrazó. Él le devolvió el abrazo.
-Pequeña, lamento mucho haberme perdido su boda.
-Está bien. Los dos sabíamos que nos acompañaba de alguna manera-Dijo Marinette sonriente. De pronto su sonrisa desapareció y miró al Maestro Fu aterrada-Usted está aquí, conmigo. ¿Yo estoy....?
-No aún. El mundo está en pausa Marinette. Es mucho el daño que hay que reparar, la tierra tiene que detenerse para poder procesar las reparaciones.
-Entonces estoy bien-Afirmó Marinette. El Maestro Fu negó con la cabeza.
-Me temo que no, pequeña. Recibiste una cantidad de poder muy grande.
-No quiero morir. Quiero quedarme con Adrien, mi familia, Tikki y mis amigos.
-Marinette, hay decisiones que no nos corresponden. Yo tampoco quería morir. Quería llegar a verlos convertirse en adultos, quería estar ahí para cuando tuvieran hijos. Me temo que nuestra hora está escrita en las estrellas y no tenemos permitido tomar la pluma-Dijo el Maestro.
-¿Entonces estoy muerta o viva?
-Supongo que eso está por verse. El mundo aún tiene que asimilar que está siendo reparado.
-¿Y si no estoy muerta cómo es que está aquí conmigo?
-No quería dejarte sola. Además, alguien tenía que explicarte lo que estaba pasando. No creo que lo hubieras averiguado por tu cuenta-Bromeó el Maestro. Marinette soltó una risita.
-¿Veré a la gente que amo de nuevo?
-Incluso si murieras podrías hacer eso. Yo lo hacía contigo y Adrien.
-¿Entonces este no es mi fin?-Preguntó Marinette. De pronto la luz blanca comenzó a volverse poco a poco más brillante.
-Como te dije, Marinette, eso no es algo que yo pueda decirte. Pero parece que pronto el mundo quedará en orden de nuevo. Es mi hora de irme-Dijo el Maestro dando un paso hacia atrás.
-Me alegra haberlo visto de nuevo, Maestro-Dijo Marinette con una gran sonrisa.
-Me alegra haberte visto, Marinette. Te veré muy pronto-Dijo Fu alejándose.
-Espere, ¿pronto?
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Miraculous Ladybug: Una última aventura
Fiksi PenggemarSiete años después de haber recibido su Miraculous, Ladybug y Chat Noir aún desconocen la identidad secreta del otro. Al mismo tiempo y con tres años de relación, Marinette y Adrien tratan de entender por qué el otro sigue desapareciendo constanteme...
