Parkpuppies.

1.5K 290 115
                                        

—Tú y yo conoceremos a Song Joongki esta tarde, estoy muy emocionado —chilló Jin observando a Baek.

—¿Te gusta? —pregunté sorprendido.

—Claro —rió—, él es mi esposo, solo que no lo sabe aún

No pude evitar reír ante sus ocurrencias.

—También me gusta mucho —respondí entusiasmado.

—Ya veo que tienes buen gusto, tú y yo tenemos algo en común

Me quedé en silencio sonriendo mientras veía el paisaje a través del vidrio. No sabía en qué rayos me estaba metiendo, pero sería mentir decir que no estaba emocionado, nunca había vivido algo tan adrenalínico como esto. El resto del camino había pasado en silencio, Seokjin no había despegado la vista del parabrisas y yo tampoco quise agregar algo más a la conversación.

—¿Conoces el programa me imagino? —soltó rompiendo el hielo.

—Sí, lo veo todas las mañanas con... —callé al darme cuenta de lo que estaba a punto de contestar.

—Está bien, ya lo sé todo

Froté mis manos, nervioso, en ese momento quise bajarme y salir corriendo.

—No pongas esa cara, si no quieres no hablaremos de eso —dobló en una esquina para luego bajar al estacionamiento de un gran edificio, uno más grande que el hospital.

Todo se volvió oscuro por unos instantes, hasta que el más alto encendió las luces delanteras del auto e iluminó el paisaje. Claramente era el estacionamiento de un lugar importante, ya que los vehículos en su mayoría eran camionetas elegantes o lujosos deportivos. Jin aparcó en un espacio desocupado y apagando el motor me indicó con la cabeza que podía bajar.

—Puedes dejar tu chaqueta en el auto, el estudio es bastante caluroso

—¿Me irás a dejar después? —pregunté curioso.

—Claro que sí, este es el servicio completo

—Gracias —reí, Jin tenía una manera muy graciosa de decir las cosas.

Me quité el abrigo que traía puesto quedando solo con un hoodie de color negro. Llevaba unos simples pantalones de jean rasgados, zapatillas, una camiseta blanca, una camisa a cuadros encima, la cual traía abierta al igual que la sudadera.

—Luces bien —me miró el castaño de pies a cabeza—, te ves joven, ¿cuántos años tienes?

—Veinticuatro —respondí balanceándome inquieto, ya me imaginaba lo siguiente que diría.

—Whoa, eres bastante joven para ser papá

—Sí —reí incómodo.

—Lo siento, yo y mi bocota —se golpeó los labios con su mano.

—Tranquilo, estoy acostumbrado a tu pregunta, todo el mundo me la hace cuando me conoce, es normal para mi

—Si me dices eso me haces sentir más culpable aún

—No te preocupes, no pasa nada —me quedó viendo apretando sus labios.

—Bueno —suspiró—, me encantaría seguir hablando, pero estamos muy atrasados, vamos

Caminamos de prisa hasta una gran puerta que nos dirigió a la recepción. Jin saludó a la secretaria que se encontraba en el escritorio central y yo solo me incliné en una leve venia en son de respeto.

—Sígueme y no digas nada, actúa natural —susurró Jin caminando delante de mí.

¿Actuar natural? Mierda, ¿cómo se supone que era eso? Llegamos a otra gran entrada repleta de personas formadas, imagino que también eran invitados que venían de público al igual que nosotros.

Mellizos Byun [ChanBaek]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora