La Doctora permitió que Gamboa hiciera compañía a Ulises que todavía estaba en coma. Le pidió que se escondiera cada vez que Alexander venía a verle para que no se enterara de eso. Y en su escondite escuchó todas sus conversaciones.
A: ¿Cómo está?
Doc: Cada dia mejor. Soy optimista de que pronto se despertara.
A: Eso no me importa. ¿Podemos hacer la cirugía antes?
Doc: Necesitas un corazon fuerte y el suyo todavia es debil.
A: Hijo de...! monologó mientras que sus manos comenzaron a temblar.
A: Lo antes posible. ¡O lo arrancaré yo mismo!
Doc: Sí señor.
Alexander se fue y Gamboa salio de su escondite.
G: ¿Estáis planeando robar los órganos de este chaval?
Doc: ¿Pretendes que no lo sabías?
G: ¡No sabía! Tienes que ayudarlo, Doctora...
Doc: ¿Qué estás diciendo, Gamboa? Estoy viva gracias a mi trabajo porque me hace valiosa para ellos. Si tengo que robar órganos sanos y dárselos a los hombres más peligrosos de este Nuevo Mundo, lo haré sin dudarlo! No me hagas llamarlos para que te detengan!
G: Tranquila doctora... Solo vine a leerle. No quiero problemas.
Doc: Eso espero. Tengo muchos pacientes a asistir. Ten cuidado.
Gamboa asintió y la Doctora se fue, dejándolo solo con Ulises. Después de asegurarse de que estuvieran solos, Gamboa sacó un walkie oculto. Era de Ulises. Cambio la frecuencia al canal de Ainhoa. Solo ruido estático durante bastante tiempo y luego ...
A: ¿Ulises? ¿Estás ahí?
Gamboa no podia hablar, no sabia que decir... Ainhoa sonaba desesperada...
G: Ainhoa...
A: ¿Gamboa?
G: Si.
A: ¿Qué le has hecho hijo de puta?
Gamboa sabia que ella lloraba, pero era por rabia.
G: Cálmate y escúchame. Tu noviecito está bien. Se está recuperando en una clínica subterránea.
Ninguna respuesta.
G: ¿Sigues ahí?
A: ¡No te creo! ¡Pásamelo!
G: Ahorita mismo ... no está disponible. Está en un coma clínicamente inducido que lo ayudará a recuperarse más rápido.
A: Te voy a matar, ¿me oyes?
G: ¡Ya, ya, ya! Antes de que empieces a amenazarme e insultarme, déjame decirte que lo estoy cuidando.
A: Déjalo ir, Gamboa ... Déjalo ir y haré lo que me pidas. Ainhoa rogó.
G: No podía dejarlo ir aunque quisiera. Hay hombres peores que yo manteniéndolo aquí. Yo solo soy un peón.
A: ¿Entonces qué quieres? ¿Por qué sigues hablando conmigo?
G: Me puse en contacto contigo para decirte que... no podía formar la frase.
G:...que lo siento. De Verdad. En realidad echaré de menos pelear con él.
Silencio.
A: ¿Porqué me haces esto? le preguntó en sollozos
A: ... Siento que me estoy muriendo sin él, Gamboa ...
En este momento tomó la decisión de ayudar a Ulises gracias a las palabras de Ainhoa que hicieron que esa decisión se sintiera correcta. No era el malo en todo esto. No era más que un padre haciendo todo por su hija.
G: Te ayudaré a recuperarlo.
A: ¿Cómo? no podía creer lo que oía
G: Está bien, no te sientas en deuda. Harás algo a cambio por mí cuando sea el momento.
A: ¡Claro!...... dijo irónicamente ¿Qué tengo que hacer ahora?
G: Te daré algunas coordenadas. Cuando Ulises se despierta, tenemos muy poco tiempo para sacarlo de aquí.
A: ¿Qué pasará si perdemos la oportunidad del tiempo?
G: Robarán sus órganos y lo arrojarán a los cerdos para que se lo coman.
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Un mes después
Ulises había perdido mucho peso. Su vello facial había crecido bastante, estaba tan pálido como una muñeca de porcelana y su estado actual no recordaba en absoluto al hermoso joven que fue hace unos meses.
Gamboa pasaba más y más tiempo con él, teniendo miedo de que el se despertara cuando estuviera demasiado lejos para ayudarlo.
Eran las 4:30 de la mañana y estaba durmiendo en un sillón al lado de la cama. Una tos fuerte lo despertó de su sueño. Se frotó los ojos y vio a Ulises ahogándose y luchando por aire. La alarma de la máquina se estaba volviendo loca. Corrió a su lado y lo ayudó a recuperar el aliento.
G: ¿Qué pasa, chaval? ¿Olvidaste cómo respirar? le dio un sorbo de agua y unos golpecitos en la espalda. Los ojos de Ulises se habían puesto rojos por el esfuerzo. Gamboa apagó la alarma cuando escuchó gente corriendo desde lejos. Probablemente la Doctora y su equipo de médicos. Ulises lo miraba con ojos llenos de miedo, como si no supiera quién era.
G: ¿Estás bien? preguntó mientras hacía que las sábanas parecieran intactas. Ulises no contestó.
G: ¡Ahora mismo necesito que confíes en mí y te hagas el "muerto" otra vez! ¿Vale?
Se volvió a ponerle la máscara de oxígeno en la cara y tiró un vaso de agua sobre la máquina que controlaba el ritmo cardíaco. Ulises seguía observándolo con los ojos, con la cabeza aún levantada de la almohada. Gamboa le presionó su cabeza hacia abajo con fuerza.
G: Si quieres volver a ver a tu familia, ¡haz lo que te digo! Estoy tratando de ayudarte, idiota!
Ulises gruñó, pero sentió que no tenia otra opción. Cerró los ojos y se hizo el muerto. Cuando la Doctora entró, encontró a Gamboa limpiando el agua derramada con papel higiénico.
Doc: Está despierto? ella preguntó emocionada
G: Oy, lo siento por haberles despertado todos. Soy tan torpe y accidentalmente derramé mi agua y sonó la alarma.
Doc: ¡Mierda! dijo desesperada y se frotó los ojos.
Doc: ¡Vuelvan a dormir! ella le dijo a su equipo y se fueron. Se acercó a Gamboa con rabia.
Doc: A partir de mañana, no puedes ni pisar por aquí.
Gamboa levantó los brazos, como si se rindiera.
G: Está bien, no lo haré. sonrió con condescendencia. La Doctora salió furiosa.
U: ¿Qué es todo esto? ¿Qué está pasando? el joven tenía un montón de preguntas
Gamboa llamó a Ainhoa por el walkie.
G: Ainhoa, ¿me copias?
Nada.
G: ¡No me digas que te has quedado dormida ahora!
A: Que sí, Gamboa, te copio ... ella dijo harta de el ¿Qué pasa?
G: ¡Me alegra anunciar que nuestro chico ha vuelto de la muerte!
A: ¡Pásamelo, Gamboa! ¡Pásamelo ya! rogó como una niña
G: ¡No, no! ¡Necesitas concentrarte para salvarnos! ¡Despierta a todos y venid aquí! Cortaré la corriente en 15 minutos.
A: ¡Estamos en camino! Ella sonaba como si estuviera corriendo
A: Déjame decirle algo ...
Gamboa le dio el walkie a Ulises, quien lo tomó con manos temblorosas por la debilidad.
A: Te amo demasiado, ¿oyes?
Ulises alzó la vista hacia Gamboa. El agarró el walkie de sus manos y le arrojó algo de ropa para vestirse.
G: ¿Puedes correr?
Ulises se levantó y después de unos pasos cayó al suelo.
U: Ni siquiera puedo caminar ... ¡Joder! Comenzó a llorar y no pudo evitarlo.
G: ¡Vaya, vaya! Cómo han caído los valientes ... Lo agarró por el brazo y estaba tan flaco que logró levantarlo con una mano.
G: ¡No nos rendimos ahora! Le gritó mientras lo ayudaba a cambiarse de ropa.
Después de eso, se lo llevó sobre sus hombros hasta la sala de energía. Cortó los cables y todo quedó en negro.
G: Tenemos cinco minutos antes de que el generador comience a funcionar.
Ulises solo lo estaba mirando, jadeando y sosteniéndose contra la pared.
G: ¡Ahora corremos!
Diez minutos después, corrían entre sirenas y luces de patrulla. Gamboa gritó por radio:
G: AHORA, AINHOA! ¡AHORA!
Y Ainhoa hizo explotar los explosivos que robó de la casa en el bosque y que habían colocado por toda el área para desorientar a los hombres de Alexander. Gamboa y Ulises finalmente llegaron al lugar donde los demás los esperaban. Palomares, Piti, Ainhoa, Ricardo, Julián y Ramiro se escondían con armas. Tan pronto como Ainhoa vio a Gamboa arrastrando a Ulises, sin aliento, salió de su escondite y corrió hacia ellos, entre tiroteos. Su padre gritaba que se cubriese pero a ella no le importaba. Julian corrió tras ella. Gamboa no pudo sostenerlo por más tiempo y cuando lo soltó, Ulises cayó al suelo antes de que Ainhoa pudiera agarrarlo. Ella se arrodilló frente a él y le limpió la cara con las manos para verlo mejor detrás del cabello y la suciedad.
A: No me lo puedo creer! Murmuró con lágrimas. Ella lo agarró en un fuerte abrazo que no lo dejó respirar.
U: ¡Me estás asfixiando, tía! Ella lo soltó y lo miró con curiosidad
J: ¡Vamos, joder! gritó Julian y ayudó a su hijo a levantarse. Luego comenzaron a correr hacia el camión. Ulises se quedó dormido en los brazos de Ainhoa en la parte trasera del camión. Como un niño, necesitando la seguridad de un abrazo.
Cuando salió el sol, ya casi estaban en casa.
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Ulises y Ainhoa
Fiksi PenggemarEste es mi primer intento de escribir SMUT. Una pareja realmente caliente ha sido Ainhoa y Ulises en la serie El Barco. Así que pensé que debería darles los momentos intimos que merecían pero que nunca tuvieron. Disfrute y hágame saber lo que pensa...
