Ainhoa: Está bien bebé ... Papi estará bien. -la calmó en sus brazos paseándose por el dormitorio.
Ainhoa: No llores ... -Rosa entró
Rosa: ¿Necesitas ayuda?
Ainhoa: ¿Puedes cuidarla, por favor? Tengo que asegurarme de que Ulises esté bien ...
Rosa: Claro.
Ainhoa le dio el bebé y corrió hacia la cubierta.
Ainhoa: Papá, ¿dónde está?
Ricardo: Está a punto de zambullirse.
Corrió hacia donde Ricardo le mostró y vio a Ulises colgando de una cuerda, a punto de meterse en el mar.
Ainhoa: Ulises! -gritó y llamó su atención. Él la miró, ella se sostenía de las barandillas, con el torso medio colgando para poder verlo.
Ulises: ¿Estás loca, Ainhoa?
Ainhoa: El agua está en temperaturas bajo cero. ¡Tu eres el loco, no yo!
Ulises: (sin querer decirle la verdad) ..... Chivata ...
Ainhoa: ¿Qué?
Ulises: Nos estamos hundiendo. Tengo que hacer esto. ¿Entiendes?
Ainhoa sintió que su corazón se detenía dentro de su pecho, podría ser el frío o lo que su chico acababa de decirle.
Ainhoa (encontrando coraje): ¡Tu corazón no podrá soportar tanto frío! ¡Idiota!
Ulises (sonriendo): ¡Me gusta cuando me insultas!
Ainhoa: ¡Si no sales de allí sano y salvo, me sumergiré, te encontraré y te mataré! ¿Vale?
Ulises: ¡Parece bien! -alzó los pulgares
Ulises: Oye, te quiero, ¿eh? -y antes de que ella pudiera decir lo mismo, él saltó al mar.
Ainhoa permaneció allí, sin moverse ni una pulgada, sus ojos clavados en el mar, su corazón latiendo como loco.
Ricardo: ¿Por qué no vas con tu hija? -le acarició la espalda pero ella no lo miró
Ainhoa: Está con Rosa.
Ricardo: Lo que quieras, hija.
Esperaron juntos en el frío. Pasó demasiado tiempo allí abajo en el mar oscuro y frío que Ainhoa había empezado a preocupar.
Ainhoa: ¿Dónde estás? -murmuró
Julian: Ahí! -señaló la escalera
Julián: Ya viene. La madre que lo parió ... ¡Joder! -se pasó los dedos por el pelo con alivio. Ulises se dirigió hacia los brazos de Ainhoa, sus labios morados, su piel blanca y todo su cuerpo temblando. Ainhoa lo cubrió con mantas y lo frotó para producir calor.
Ainhoa: ¡Te lo dije, imbécil! -dijo enojada mientras lo ayudaba a quitarse el traje de buzo.
Ulises: (media sonrisa) Par....ece que ten...ías....ra...razón... -dijo temblando, encontrando difícil hablar. Estaba completamente desnudo y las mantas no le ayudaron, así que Ainhoa se quitó el jersey y lo abrazó para pasarle el calor a su cuerpo.
Ulises: Sa...sabes ... si sintiera mi ... (señaló su ingle), seguro que.. ten...dríamos un "accidente" por ahora ...
Ainhoa: Tu mente siempre está ahí, ¿eh? Esperemos que "esto" sigue funcionando...
Ulises se acercó a ella con pequeños pasos, sus piernas acababan de comenzar a trabajar nuevamente.
Ulises: (cerca de su oreja) ¿Quieres probarlo?
Ainhoa sonrió, se acercó más a él, sus cuerpos se tocaron y ella tomó su pene en su mano, Ulises se estremeció un poco cuando sintió su cálida mano alrededor de su miembro helado.
Ainhoa: Todavía estoy enojada contigo por tu esposa francesa y por meterse en el mar... -ella apretó su mano alrededor de él haciéndole apretar la mandíbula.
Ulises: ¿Qué esposa francesa y cojones? ¿La de tu sueño?
Ainhoa se alejó y la siguió como un cachorro pidiendo perdón.
Ulises: E! ¿En serio? ¿Voy a pagar por algo que no hice?
Casi se cayó al pisar sus mantas.
Ulises: Chivata? ¡No me jodas!
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Ella se sentó en una mesa diferente a la suya, él se sentó con algunas chicas de las nuevas y sus amigos. No dejaron de intercambiar miradas durante la cena.
Ulises: Princesita! ¡Ven aca! -Valeria se acercó a él y él le dio una nota.
Ulises: ¿Puedes darle esto a la chica más hermosa de este barco? -señaló a Ainhoa y Valeria asintió. Cuando recibió la nota, sonrió para sí misma y caminó hacia su mesa.
Ulises: Hola. -sexual
Ainhoa: Hola marinero.
Ulises: Ulises Garmendia De LaCuadra. Encantado -esperó su mano por un apretón de manos. Ainhoa lo miró y después de unos segundos se rindió con una sonrisa.
Ainhoa: Ainhoa Montero. Mucho gusto.
Piti (mirándolos confundido): ¿Entramos en un universo paralelo, o qué?
Palomares: Sss ... Es como ver una película. - hizo callar a Piti y volvió a observar a la pareja.
Ainhoa (mirando el reloj): Bueno, ya es tarde, te veré por ahí ...
Ulises: Puedo acompañarte a tu casa ...
Ainhoa: No hace falta. -se levantó
Ulises (levantándose e inclinándose hacia su oreja): ¿Vas a hacerme rogar, chivata?
Ainhoa: Es Ainhoa. Buenas noches. -le devolvió la nota y él la miró hasta que bajó las escaleras. Luego leyó la nota.
"Te esperaré en el almacén" y caminó rápidamente hacia las escaleras con una sonrisa en su rostro.
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Abrió la puerta y la vio en su ropa interior sobre un colchón, con fruta y comida en platos.
Ainhoa: Cierra la puerta.
El lo hizo
Ulises: ¿Qué es esto? 9 semanas y media? -se rio
Ainhoa: Pensé que tendrías hambre ...
Ulises: Acabamos de cenar ... -se acercó y ella puso la mano en alto.
Ainhoa: Sin ropa ...
Ulises: Vale ... -se quitó la camisa, luego los zapatos y jeans, quedándose solo con sus calzoncillos. Llegó al colchón y caminó de rodillas hacia ella. Ella lo hizo acostarse y se puso encima de él.
Ainhoa: Abre la boca -sostuvo una fresa cubierta de chocolate sobre su boca
Ulises: No tengo hambre de eso ... - extendió la mano y la tocó el pecho. Ella se frotó contra él una vez, para hacerlo obedecer y él lo hizo. Besó el chocolate de sus labios.
Ainhoa: ¿9 semanas y media, dijiste?
El asintió.
Ainhoa: Bueno, nos encontraremos aquí todos los días durante 9 semanas y media para hacer esto ..... -se le mordió los labios
Ainhoa: ... y esto ... -se puso el dedo en el chocolate y luego se lo pasó por los labios, las mejillas y el pecho.
Ainhoa: Y ... -le lamió todo el rastro que le había dejado.
Ulises: Parece una gran idea ...
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9 semanas y media después ...
Ulises entró en el restaurante para el desayuno.
Ulises: Buenos días, papá. -parecía agotado y privado de sueño
Julian (procesándolo): ¿Qué pasa, hijo? ¿Mi nieta no te dejará dormir?
Ulises: Mi hija es un angelito ... su madre por otro lado ... -miró a Ainhoa que estaba sentada en una mesa con sus amigas, desayunando y sonriéndole juguetonamente.
Julián: ¿Qué? ¿Problemas en el paraiso?
Ulises: ¡No, no, para nada!
Julian lo miró de arriba abajo un par de veces
Julian: Hijo, ¿has engordado? Ha ganado peso, ¿verdad? -la preguntó a Salomé quién los estaba sirviendo en ese momento.
Salomé: ¡Le dije eso ayer!
Ulises: ¿Qué? ¡No! Mis abdominales están justo aquí!
Julian levantó su camisa para ver y una pequeña barriga estaba en el lugar de los músculos
Julián: ¿Dónde?
Dos chicas pasaron junto a él y se rieron al verlo. Ulises se dio cuenta de que podría haber ganado un poco de peso extra.
Julian: Sé lo que está pasando ... ella está tratando de hacerte feo para que ninguna otra mujer tenga ojos para ti.
Ulises: ¿Qué dices papá? ¡Tonterías!
Julian: ¿Quieres apostar?
Ulises: Ainhoa no es así ...
Julián: ¡Subconscientemente lo es!
Ulises: ¡Nooo! ... (pensando en eso) ¿Crees?
Julian: ¡Las mujeres son demonios sobre la Tierra! ¡Coño!
Salomé: ¿Qué, cariño? -enojada
Julian: Nada, cielo ... nada.
Salomé: Aquí tienes tu plato, Ulises, cariño. La mitad de todo. ¡Para traer ese cuerpote tuyo de vuelta! ¿E?
Ulises: Gracias Salo ...
Salomé: De nada, hijo.
Julián (susurrándole): Demonios, hijo.
Ulises lo dejó a él y a sus tonterías y se sentó con Ainhoa.
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Ainhoa: ¿Por qué esa cara?
Ulises: Ainhoa, ¿me encuentras diferente?
Ainhoa: ¿Diferente cómo?
Ulises se levantó para poder verlo mejor
Ainhoa: ¿Qué se supone que debo ver?
Se tocó la pequeña barriga
Ulises: Esto! -se sentó de nuevo
Ainhoa (riendo): Amor, no hay nada malo con tu barriga ...
Ulises: ¡Sí lo hay! ¡Quiero mis abdominales otra vez!
Ainhoa: Tranquilo ... me gustas así ... -lo acarició debajo de la mesa pero se dio cuenta de que estaba realmente preocupado por esto.
Ainhoa: Vale, te prometo que te traeré esos abdominales tuyos ... ¿de acuerdo?
Ulises: ¿Cómo? ...
Ainhoa (susurrando en su oído): Tengo un ... plan. -le besó la mejilla y le guiñó un ojo antes de volver a su desayuno.
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Ulises y Ainhoa
Fan-FictionEste es mi primer intento de escribir SMUT. Una pareja realmente caliente ha sido Ainhoa y Ulises en la serie El Barco. Así que pensé que debería darles los momentos intimos que merecían pero que nunca tuvieron. Disfrute y hágame saber lo que pensa...
