Capítulo 8

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Explosiones, es lo único que logro escuchar aquí debajo. Ni siquiera distingo la respiración de Judith, que me abraza luchando por no quedarse dormida. Todos nos hemos puesto de acuerdo para ni siquiera suspirar, lo hacemos por Rick y Michonne, porque sabemos que necesitan el silencio que el desastre sobre nosotros no les está dando. Carl les da unas cartas que ha escrito para despedirse de ellos, pues en algún momento dudó volver a verlos, y eso me parte el alma. También nos presenta a Siddiq, el hombre desconocido al que ha traído. Él ofrece a Rick unos antinflamatorios que pueden ayudar a su hijo, quien los acepta, no sin antes preguntar lo que hacía rato que me rondaba por la mente.

-¿Eres médico?

-Era residente antes de todo... esto.-responde el chico.

-¿Te llamas Siddiq?

-Sí.

-¿Tú sabías que era médico? ¿Por eso lo trajiste?-pregunta esta vez a Carl.

-No sobreviviría solo. Nos necesitaba, fue por eso.-declara el chico con esfuerzo.

Su padre asiente justo al mismo tiempo que otra explosión se escucha, esta vez mucho más cerca de nuestro escondite, haciendo que las paredes retumben y que Judith se aferre aun más fuerte a mí.

Michonne se levanta, desesperada, y se dirige hacia Dwight. Mentiría si dijese que noté su presencia al llegar, mentiría también si dijese que no me hierve la sangre en el momento en el que me percato de ello.

-¡Haz que paren!-grita, agarrándole sin cuidado de la camisa y estampándole contra uno de los muros.

-No puedo.

-Sí... Eres de los suyos, te harán caso. Por favor...

Rosita se levanta y se une a ellos.

-¿Hilltop está a salvo?

-Sí.-responde el rubio.

-Hay que llevar a todos allí. Llevar allí a Carl.

-Ellos creen que habéis escapado, están buscandoos. La mejor opción es quedarse aquí hasta que ellos se vayan.

-No,-interviene entonces Daryl.- si nos ven nos matarán.

-Ya casi han acabado, estoy seguro. Cuando se hayan ido nos marcharemos.-insiste Dwight.

El resto se calla, aceptando su plan, por lo que él plantea una nueva cuestión.

-¿Seguro que ir a Hilltop es seguro?

-¿Se te ocurre algún plan mejor?-le reprocha Rosita.

-Estar en el mismo lugar, juntos...-la duda se detecta en su voz.

-Todos, juntos.-le corta Daryl, pasando un brazo por mis hombros mientras sigo sosteniendo a la pequeña Grimes. Justo entonces me mira.-Seremos su peor pesadilla.

Todos vuelven a sus sitios mientras yo continúo mirando los ojos de mi amor. Una lágrima silenciosa se escapa de los míos.

-Eh, ¿qué ocurre?

-Estoy aterrada.-confieso.-Porque me duele todo, por las explosiones, por los Salvadores y... Y por Carl.

Él me mira, pero no me dice nada, sabiendo que ninguna palabra de consuelo me ayudará. Así que simplemente me besa, y juro que es el beso más bonito que nos hemos dado en mucho tiempo, porque sé que me lo da con todo el cariño de las palabras que no puede decir. Es un beso reconfortante. Nos separamos y él limpia la lágrima que aun decora mi mejilla, haciéndome sonreir por inercia, acto seguido escondo mi cabeza en su cuello, permitiéndome suspirar por primera vez en la noche.

FeathersDonde viven las historias. Descúbrelo ahora