Capítulo ventiuno.

572 25 3
                                    

Narra Niall.

Zoey me tenía atrapado, sus ojos me incitaban a besar sus dulces labios de nuevo... ¿qué estoy pensando? Me tengo que concentrar, todo tiene que salir bien... si me llego a enamorar voy a tirar a la basura todo. No, ahora no puedo caer en sus redes, ella tiene que caer en las mías.
Ví como se sonrojaba completamente y bajaba la vista. Que besaba maravillosamente no era ninguna mentira. 

Me acerqué a ella. Quería probar sus labios otra vez. Zoey tenía algo que me resultaba un tanto tentador, era como el queso para un ratón. Su boca me llamaba la atención. Se mordió los labios y comenzó a enrollar un mechón de cabello en su dedo. ¡Joder, si seguía haciendo eso me iba a dar un paro! Me mordí los labios y acerqué mi mano derecha a su rostro. Le levante la barbilla haciendo que nuestras miradas chocaran. Sus ojos brillaban más que las estrellas a nuestro alrededor y eso los convertía en algo extravagante y hermoso a la vez. Me acerqué a su boca y choqué mis labios con los suyos una vez más. Ella me correspondió y cerré los ojos. Había algo en Zo que me producía un placer inmenso y me encantaba.

-Para Niall- dijo entre mis labios, yo pasé mis brazos por su espalda y la abracé-, Niall- llamó de nuevo, pero yo continué con el beso-, esto esta mal.

Retrocedí poco a poco, alejándome de sus labios, un poco molesto porque ella haya cortado el beso. No me quería separar de su suave boca que me hacía sentir que podía llegar a las nubes. No en aquel momento.

-¿Qué, qué va mal?

-Todo esto. Tú me odias, ¿por qué juegas conmigo?

Sus ojos brillaban y sus mejillas parecían dos tomates. Deseaba decirle la verdad, que todo había sido una maldita apuesta pero que aún así yo necesitaba de su contacto, aunque aquello arruinaría nuestra pequeña "relación" y mi reputación en la banda.

-Yo no te odio Zo- le contesté. Lo que le había dicho era verdad, no una simple mentira para escapar de su pregunta.

-¿Y, entonces, por qué de un momento al otro me tratas para la mierda?

Auch. Eso dolió. Y más porque tenía razón.

-¿Eres bipolar o qué?- me preguntó de nuevo-, yo lo entendería si me lo dijeras...- la interrumpí.

-No soy bipolar Zoey-, solté una carcajada ahogada.

-Entonces... ¿por qué juegas conmigo?- preguntó en un murmullo ahogado. Se le había caído un mechón de pelo que le salía detrás de la oreja y deseaba poder acomodárselo y acariciar su mejilla.

-No sé lo que me sucede Zo. Últimamente he estado muy raro... pero no en el sentido de mi vida en general... tú me haces sentir raro- wow, no sé de a dónde salió eso, pero un cosquilleo me atacó en el estómago y me agarré la panza, no podía vomitar todo el vodka que me había tomado en ese momento. Sería un fracaso completo. 

Zoey abrió los ojos y levantó las cejas, al parecer había mentido muy convincentemente, aunque aún no estaba muy seguro de que eso hubiera sido una simple mentira.

-¿Raro? ¿Eso es bueno o es malo?- me interrogó de nuevo.

-Buen...

-¡Hey, chicos!- gritó una voz a lo lejos que me pareció familiar. Lottie. 

Maldita sea, ¿por qué siempre nos tenían que interrumpir?

Se nos acercó sonriendo.

-Espero no haber interrumpido...- dijo haciendo una mueca.

"Oh vaya, has interrumpido que yo pueda seguir con mi plan, pero a eso no le tomes importancia si no quieres", pensé enojado.

Sonreí falsamente.

Si tú lo dices ||n.h||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora