Tal y como les había dicho, al día siguiente levantó a los gemelos a la misma hora que a Leo, como si fueran a ir al colegio. La mañana ya empezó mal cuando Nick protestó por eso, pero Chris no le dio importancia y le sacó de la cama, para que bajara a desayunar. El Cola cao había vuelto a acabarse, pero cuando le puso leche fría a Peter Este no dijo nada, y se limitó a beberla con evidente desagrado.
- Quizá deba hacer una lista – comentó Chris en voz alta. – Siento haber olvidado el Cola cao, Peter.
- No importa – dijo Peter, que había pensado que aquello era parte de su castigo. El que Chris no le hubiera hecho aposta le hizo sentir bien, y eso le llevó a realizar un ofrecimiento. – Si quieres, yo puedo encargarme de la lista. Y de comprar.
- ¡Pero tú no le des ideas! – replicó Nick, enfurruñado por todo lo que tenían que hacer aquella mañana.
- No hace falta, Peter, pero muchas gracias – respondió Chris, ignorando a Nick.
- De nada. Somos cuatro y eso tiene que dar mucho trabajo – dijo Peter con sinceridad, cayendo por primera vez en ese hecho. – Con la ropa, la comida, y demás.
- Oye, menos peloteo ¿de acuerdo? – le dijo Nick. – Se te nota demasiado.
- No... Yo no... - balbuceó Peter, pensando con preocupación que Chris también podría haberlo interpretado así. – No era mi intención.
- Tranquilo, Peter. Sé que solo querías ser amable, y te lo agradezco, ya que la amabilidad es algo que escasea por aquí.
Aquello fue una alusión directa para Nick, que se hizo el sordo y siguió desayunando.
Cuando acabaron el desayuno, Leo y Chris se fueron al colegio, pero Chris les advirtió:
- Wyatt no tardará en venir. Le he dicho todo lo que tenéis que hacer, así que no le deis problemas, y será un buen día para todos.
- Para ti, querrás decir. Nosotros estamos condenados a trabajos forzados.
- No exageres, Nick – dijo Peter. A él, a decir verdad, le gustaba limpiar. Cada uno tiene sus gustos, pero de todas formas aquel no le parecía un castigo tan horrible. Chris en realidad les había mandado pocas cosas: si se daban prisa tendrían media mañana libre, y teniendo en cuenta que estaban expulsados, aquello era bastante bueno. Sin embargo ese inocente comentario le valió la mirada asesina de su hermano, y que volcara su enfado en él.
La primera cosa de la lista era quitar el polvo, así que Peter cogió una bayeta y se puso a ello. Nick se sentó en el sofá: no estaba dispuesto a limpiar cuando no había nadie para vigilarle. Wyatt tardó quince minutos, y para entonces Peter había terminado de limpiar el salón, él solo. Nick seguía sin hablarle, comportándose como un chiquillo. Tampoco se dignó a abrir la puerta cuando sonó el timbre, así que fue Peter.
- Hola, chaval – saludó Wyatt.
- Hola ... em... emm – Peter dudo un momento sobre si debía decirle "tío" o Wyatt a secas.- Wyatt.
- ¿Con cuál de los dos estoy hablando? – preguntó su tío con naturalidad.
- Soy Peter – aclaró él con una sonrisa.
- Entonces, ¿es a ti en quien tengo que matar por darnos un susto de muerte jugando a las escapadas?
- Su... supongo. Pero realmente me gustaría seguir vivo un poco más – Wyatt había sonado serio, pero no enfadado, así que Peter se permitió hacer una broma.
- A Chris casi le da algo.
- Lo sé. Lo siento. Ese no fue precisamente mi día – añadió, sin saber si Wyatt estaría al tanto de sus otras "genialidades".
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Formando una familia [FANFIC DE EMBRUJADAS]
FantasyChristopher Halliwell , el hijo mediano de Piper Halliwell, intenta superar la muerte de su esposa y llevar una vida normal con su hijo Leo. Todo empieza a cambiar cuando decide ser padre por segunda vez y las cosas no salen exactamente como lo habí...