Durante el día siguiente, Chris estuvo en constante conflicto: disfrutaba de "la infancia" de sus hijos, pero era algo tan agotador que estaba deseando que ya llegara el momento en el que volvieran a ser lo que eran. No obstante, sabía que cuando eso sucediera, una parte de él anhelaría aquellos momentos infantiles, así que se puso a hacer fotos como un idiota, para recordar cada pequeño momento.
Por la mañana, nada fue muy diferente al día anterior: paseó a Ariel con los gemelos y luego jugaron en casa. Wyatt se pasó a ratos, a echarle una mano, él fue a por Leo como el día anterior, y Amy volvió por la tarde. Chris no entendía cómo, después de todo un día lidiando con niños en la escuela, aun le quedaban ganas de estar con sus hijos, pero ella le aseguraba que lo hacía con mucho gusto. Y él estaba encantado de que fuera así, porque pese al cansancio, y esa continua sensación de que tenía que dividirse para ocuparse de todos sus hijos a la vez, aquella tarde fue maravillosa. Al menos al principio.
Después de jugar con plastilina, ver una película para niños, jugar con Ariel, montar un barco de lego y hacer todo lo imaginable, Chris y Amy dejaron que Nick, Peter y Leo vieran la TV mientras ellos disfrutaban de un rato a solas. Chris les dijo que les avisaran si querían cualquier cosa, y durante media hora se olvidó de que era padre, y fue solo un hombre joven que empezaba una historia de amor. Estaba teniendo un momento especialmente romántico cuando escuchó un llanto potente que le trajo de vuelta a la realidad. Suspiró, se disculpó con Amy, y fue a ver qué pasaba.
Se encontró a Peter en el suelo, junto a las escaleras. El llanto del niño y la cara asustada de Leo que le contemplaba desde un escalón, le hizo entender que Peter se había caído. Ni siquiera bajó corriendo: orbitó directamente junto a Peter y le alzó en brazos, mirándole de arriba abajo para ver si se había hecho daño. Peter no parecía tener nada, y solo entonces Chris se permitió respirar un poco.
- ¿Qué ha pasado? – le preguntó a Leo, sin dejar de mecer a Peter para que dejara de llorar.
- Se ha caído.
- Eso ya lo he visto pero, ¿cómo?
Leo bajó las escaleras y se puso junto a él. Tímidamente, levantó la mano y le enseñó una de las pelotas pequeñas de Ariel.
- Estaba jugado con esto.
Chris movió a Peter y le miró a los ojos.
- ¿No te dije ayer que si estabas en las escaleras me tenías que avisar? – le preguntó al niño, que aun lloraba. Peter no le respondió. – ¿Te lo dije o no?
- Sí.
- ¿Y por qué no me has hecho caso?
- ¡Se me olvidó!
- Estas cosas no se te pueden olvidar. Las cosas importantes no se olvidan.
Chris miró a Peter fijamente, y al niño le temblaron los ojos, aún húmedos por haber llorado.
- No vuelvas a hacerlo, Peter, ¿me oyes?
El niño asintió. Chris le dejó en el suelo, y suspiró. Luego miró a Leo, y le puso una mano en el hombro: el niño se había asustado, pensando que Peter se había hecho daño.
- Por esto, entre otras cosas, no quiero que juguéis con la pelota en casa – le dijo, y Leo asintió. – Anda, volved al salón, a ver la TV.
Chris subió de nuevo con Amy, y cuando ella preguntó, le contó lo que había pasado. Chris estaba algo frustrado.
- La pelota pequeña es ideal para Ariel, y no me importa que la rueden por el salón mientras ella la coge. Pero jugar en las escaleras, con pelota o sin ella, es peligroso. Es algo básico, ¿no? ¿No debería entenderlo?

ESTÁS LEYENDO
Formando una familia [FANFIC DE EMBRUJADAS]
FantasíaChristopher Halliwell , el hijo mediano de Piper Halliwell, intenta superar la muerte de su esposa y llevar una vida normal con su hijo Leo. Todo empieza a cambiar cuando decide ser padre por segunda vez y las cosas no salen exactamente como lo habí...