UNA MEDIA HORA ANTES...
Cuando Wyatt fue a meter prisa a Nick para que saliera de una vez, Peter fue al baño tal y como había dicho. Al salir, escuchó voces en el cuarto de Nick que le indicaron que su hermano aún no estaba listo. Se exasperó por lo cansino que podía llegar a ser su gemelo: ya llevaban cierto retraso conforme a lo que habían planeado. Decidió bajar al comedor y esperarles allí. Pero, en el último peldaño de los escalones – evitaba coger el ascensor siempre que podía – le pareció ver una silueta que conocía muy bien.
"No" se dijo. "Esto es porque has estado hablando con Wyatt, y ahora el subconsciente te juega una mala pasada".
Fue fácil convencerse de eso, porque no era posible, en absoluto, bajo ninguna circunstancia, que Derek estuviera allí. El hombre cuya silueta estaba viendo comenzó a darse la vuelta.
"Ahora le verás la cara y te darás cuenta de que...¡Dios mío! ¡Es él!"
Allí, a apenas diez metros de él, estaba el hombre que había destrozado su vida, aunque nunca había tenido una muy bien construida... hasta que conoció a Chris.
"Chris" pensó, y eso le dio fuerza. "Ya no estás con Derek, estás con Chris".
Tenía una vida. Era feliz. Tenía una familia. Derek no se la podía quitar. No podía, ¿verdad? Peter se quedó allí clavado, en aquel último escalón, sin ser capaz de seguir bajando, o de huir escaleras arriba como le pedía el instinto. Sus piernas se negaban a responder. Todo lo que hizo fue quedarse allí, mirando... hasta que dejó de ser el único que miraba. Supo el momento exacto en el que Derek reparó en él, porque sintió que los diez metros se acortaban. Sintió que aquellos ojos le quemaban con solo mirarle. Derek dio una zancada en su dirección, y Peter supo que tenía que moverse. Que tenía que correr. ¡Tenía que hacer algo! ¿Valía gritar?
- ¡No te acerques! – fue lo primero que dijo, pero no fue un grito. Más bien un gemido, o una súplica. Supo que tenía que repetirlo, sonando algo más imponente. - ¡Aléjate de mí!
- Peter, hijo, no me digas esas cosas, que soy tu padre.
Derek habló en voz alta también, para que los posibles testigos del hotel le escucharan. Y Peter supo leer entre líneas. "Ellos van a ver a un hijo que huye de su padre. ¿Quieres probar a ver a quién van a creer?". Peter no quería hacer la prueba. Los riesgos de salir perdiendo eran demasiado elevados.
- No eres mi padre. Ya tengo uno.
- ¿Y dónde está? – preguntó Derek, alzando una ceja. Derek siempre había sido... carismático. Tenía los ojos grises, que no azules, y el pelo rubio. Pero no como Wyatt, que lo tenía casi castaño claro, sino rubio platino. Era un rostro que invitaba a la serenidad, pero Peter sabía mejor que nadie que también podía dar miedo. No obstante, lo que siempre había sido imponente en Derek era su musculatura. La mente de Peter le recordaba como un ser gigante, más ancho que Wyatt. Y, sin embargo, el chico se dio cuenta de que había distorsionado su recuerdo. Derek no era poca cosa, pero no era la mole de las pesadillas de Peter. O quizá aquello tenía que ver con que él ya no era tan pequeño. Peter medía un metro con setenta y ocho. Estaba delgado, y no tan fuerte como quisiera, pero no era débil. No era un niño de trece años. Darse cuenta de todas estas consideraciones hizo que se envalentonara un poco.
- Eso a ti no te importa – le respondió. Derek estaba más cerca de lo que le hubiera gustado, pero aún estaban a más distancia de la habitual en una conversación.
- Sí que me importa, y te diré por qué: porque tu padre soy yo, aunque me enviaras a la cárcel.
El corazón de Peter se encogió. Hasta ese momento, nunca se había sentido culpable por que metieran a Derek en la cárcel, y se dio que aquel no era el momento de hacerlo.
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Formando una familia [FANFIC DE EMBRUJADAS]
FantasyChristopher Halliwell , el hijo mediano de Piper Halliwell, intenta superar la muerte de su esposa y llevar una vida normal con su hijo Leo. Todo empieza a cambiar cuando decide ser padre por segunda vez y las cosas no salen exactamente como lo habí...