(Música ambiental)
A veces el destino puede ser algo muy cruento e irónico, la misión de un Reclusorio es retener criminales, privándoles de la libertad como castigo de sus crímenes, sin embargo, el Penal de San Miguel, tras sus muros de concreto de 2 metros de grosor oculta una verdad incómoda, fuera de ser el baluarte de la justicia contra los humanos mas abyectos del país en su interior una habitación con un amargo olor a hierro se esconde, unos cuatro metros bajo tierra, cubierta en todas direcciones al menos de 3 metros de concreto, revestido de una esponja que insonoriza el lugar, una estancia envuelta en una noche sin fin, con nada mas que un par de sillas de acero de las que un líquido escurre hasta el suelo, las autodenominadas Hermanas Matanza amarradas se hallan restringidas allí, con cadenas de acero, una perturbadora imagen se muestra ante nuestros ojos, pues ellas tienen varios bisturís y navajas clavadas por las piernas, ambas están mirando al suelo con expresiones vacías en sus ojos, un contraste curioso con la mueca sonriente en el rostro de una y la de total desesperación de la otra, de repente una puerta se abre en un estruendo, proyectando una potente luz blanca y una sombría figura a la cual no se le puede ver el rostro, es un hombre de piel bastante clara y cabello café obscuro que trae puesto un traje negro muy elegante, guantes blancos manchados de rojo adosan sus manos:
—¡Hola padre!— Expreso aquella chica con un escalofriante tono de lo no posible de describir más que como una psique rota y retorcida.
—¿Tardaste demasiado, no?— Espetó con la voz de una niña pequeña, pero esta era mas tétrica y lúgubre)
—Ambas me decepcionaron, son patéticas, no pudieron ni con un.... con un....— Una risa escabrosa broto desde las entrañas del averno, cargada de un amargo regusto —... un idiota como ese, era una misión de rutina, lo peor es que no las derroto una vez— Sacó dos enormes cuchillos de dentro de su traje y en un movimiento imperceptible a ojos humanos clavó las puntas en las rodillas de ambas —¡Las derroto dos malditas...— Encajo aún mas profundo el cuchillo haciéndolas gritar del dolor, un grito que no salió ni tan siquiera un metro de esa habitación, uno que no hizo eco, que nadie más que ellas escucharían —...veces!
—P... pe... pero él era muy fuerte, no pudimos con él, solo... yo... perdón— Dijo aquella chica, cada vez arrastrando mas las palabras y con un tono mas y mas bajo, casi como si un cascaron que la protegía se hubiese roto, en tanto la otro miró a ver al hombre con ojos suplicantes, pero esa sonrisa aún mantenida en su rostro.
—¿Fuerte? ¡¿FUERTE?! ¡FUERTE!— Una risa macabra y crepitante emergió con una fuerza desgarradora desde su garganta —No me hagas reír mas fuerte, yo podría vencer a ese tipo con tan solo tocarlo...— Entonces extendió sus manos, poco a poco estas se volvieron al rojo vivo y con la punta de uno de sus dedos le comenzó a dar un pequeño toque en el cuello a ambas, por un segundo el calor fue agradable, pero a cada instante aumentó la temperatura y la piel se les fue chamuscando, haciendo que estas lloraran desesperadamente por el dolor, mientras el desquiciado reía de forma inhumana, entonces susurró algo a oídos de la primera de las hermanas, esta al escucharlo mostro una expresión monstruosa y casi antinatural en su rostro, cuando blackman dijo aquello mismo a la segunda esta mantuvo su expresión fría aunque desesperada en su rostro —Tengo asuntos importantes que atender, hay gente más peligrosa allá afuera, no puedo perder tiempo con ese inútil, no luego de lo que pasó a mi laboratorio, manténganse por aquí, vayan a la enfermería a que las curen y dense un baño— Ordenó con tranquilidad, demasiado tranquilo para haber destrozado las rodillas de sus hijas apenas hace unos segundos, liberándoles de las cadenas con delicadeza —Al rato las llevo a casa, ya saben que decirle a su madre cuando lleguemos.
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La cruzada de Crew
Fiksi PenggemarEsta es la primer novela que publico, no creo que sea una obra maestra ni mucho menos, pero aun así espero que la disfruten. La historia inicia con un chico relativamente normal al que todos llaman de cariño Crew, durante su vida el chico va perdien...
