(Música ambiental)
Dios santo la anterior anécdota terminó en una nota demasiado baja, me siento del carajo recordando todo lo que pasó, vamos, deja de sentirte mal, intenta al menos disimularlo idiota, hazlo, hazlo, hazlo, hazlo, hazlo, hazlo, hazlo, hazlo, hazlo, hazlo, hazlo, hazlo, maldita sea deja de repetirlo como imbécil y hazlo, enfréntalo.
Cálmate un poco amigo, sabes que yo siempre estaré a tu lado sin importar que, tranquilízate, yo te ayudo en lo que pueda, incluso aunque no tenga abrazos, ni piernas, ni cuerpo, siempre estoy aquí, solo apacigua y centra tu mente.
Si, aquí voy.
Todo era borroso, era como si nada existiese, pero a la vez si, no entendía nada, mi mente ya se sentía demasiado fragmentada como para siquiera intentar hacerlo, pensaba en que en aquel momento ya no estaba vivo, "¿Realmente así es como se siente la muerte? como un vacío infinito del que por más que intentes luchar no vas a salir" eso era lo que por mi cabeza pasaba en esos instantes, o bueno, como digo eso fue tan solo un pensamiento, pues la realidad se revelo un tiempo después... tal vez debo ser más específico contigo... bueno, no, la verdad si te soy sincero no estoy seguro de si fueron minutos, horas, días o quizá semanas incluso.
Tal vez incluso sigues ahí dormido.
Quien sabe.
Desperté recostado en algo blando, el color blanco pulcro de las paredes llegó a mis ojos, el techo de apariencia porosa, junto al intenso aroma a lejía, alcohol y demás desinfectantes, me hizo pensar inmediatamente que eso era un hospital.
Mi mente divagaba mientras mi único sentir era un profundo dolor en todo mi cuerpo, cada parte de mí pareció que se me estaba a punto de caer, era una sensación de esas que te hunden en el abismo, un creciente odio hacia el que me lo había quitado todo se arraigaba en mi cabeza, rasgando mi cordura; un tiempo no demasiado prolongado me mantuve en esa consternación, antes de verme a mi mismo, notando al instante las gasas y suturas en todo mi cuerpo, caí en cuenta de que no podía abrir mi ojo izquierdo, al intentar hacerlo este no cedía, al tocarlo con mi mano casi se me sale un grito al palpar el surco formado por la cicatriz en ese ojo, unas pequeñas vendas con pegamento se aseguraban de que no pudiese mover mis parpados, sin embargo, me extrañaba que este no contaba con el agujero de la bala en lo mas mínimo, en realidad dentro de lo que cabe mi ojo se sentía más o menos normal, por extraño que te suene era de las pocas partes que no me dolían.
Revisé mi cuerpo un ratillo más, supuse que debió haber sido una operación muy complicada para curar mis heridas, todo mi cuerpo estaba cubierto en vendas y atravesado por suturas, mi piel palidecía, en definitiva necesitaba comer más para combatir la anemia, al intentar moverme noté heridas aun sin sanar correctamente por todo el cuerpo, eran demasiadas, era incluso un milagro que aun estuviera vivo luego de lo que aquel maldito asesino había hecho. me sentía frustrado, demasiado, no ayudaba para nada el hecho de que mi cabeza era invadida por susurros inentendibles, al voltear a un lado de mi camilla vi mi ropa, o al menos una ropa similar a la mía, estaba colgada en un perchero en la esquina de aquella pulcra habitación, me intente parar de la camilla, pero, sentí un ligero jalón y un fuerte pinchazo en el brazo, allí vi como tenia conectado un tubo de plástico que me inyectaba alguna clase de suero, mi cuerpo se sentía fuerte a pesar del dolor, más o menos, "Desenchufarlo unos minutos no hará daño" pensé ingenuo, me lo desconecté, fui a por mi ropa, la agarré y al verla me percate de que estaba limpia, mi vieja camisa roja, mis pantalones de mezclilla y mi chaqueta azul marino estaban reparadas en los puntos que se habrían roto por blackman y probablemente también por mis huesos al caer contra el suelo, bueno, creo que mi chamarra no era la misma, la que ahí poseía entre mis manos era de un azul mas claro, creo, no recuerdo bien el color, me lo puse todo con cuidado, al terminar de hacer aquello me acerqué a la puerta para intentar buscar a alguien o algo al menos, aunque, mi intento no llegó muy lejos, pues el desconectarme del suero pasó factura al fin, causándome una terrible sensación, mi cabeza martilleaba dolosa, mis piernas ya no podían ni apoyarse, ello me dejó contra el suelo.
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La cruzada de Crew
Fiksi PenggemarEsta es la primer novela que publico, no creo que sea una obra maestra ni mucho menos, pero aun así espero que la disfruten. La historia inicia con un chico relativamente normal al que todos llaman de cariño Crew, durante su vida el chico va perdien...
