No pude dormir esa noche, estaba muy nerviosa, después de que Cedric me dejara en mi casa me entere de que mi mamá iba a irse de viaje pues tenía cosas que arreglar sobre la empresa de mi padre y de la suya misma, lo bueno es que se iba por poco más de un mes eso quería decir que no estaría aquí para el día del eclipse. La mala era que la ultima vez no importó que mi padre no estuviera en Londres, Leonard fue y lo mató. Mis mamá era lo único que me quedaba ahora, y aunque quizá después de la lucha contra Helios no la volvería a ver, no podía dejar de pensar en que podía pasarle y que sería mi culpa. Nana me había dicho que no debía culparme por la muerte se mi papá, pero ella no entendía, si yo hubiera hecho lo que el tipo de la máscara me pidió el estaría aun con vida. Pero por otro lado y aunque no quería admitirlo aun, los seres de Luz me importaban, era como algo involuntario, no quería que me preocuparan pues no los conocía, y además me había olvidado aquí en la tierra. Pero no podía evitar pensar en que morirían muchos por la guerra y eso también sería mi culpa.
El día siguiente en la escuela fue muy normal, después de hacer mi tarea Cedric fue a mi casa mientras esperábamos que fueran las 6 de la tarde para ir a encontrarnos con Liam, supe que Soledad nos acompañaría y que Leo iría también.
-¿Por qué tiene que ir él?-se quejo Cedric
-¿Por qué tiene que ir ella?-replique
- Porque soledad nos está ayudando ¿Lo olvidas?
-Leo hace lo mismo, a mí tampoco me agrada la idea, pero podría sernos útil
-No lo soporto
-¿Qué te molesta de él exactamente?
- No lo sé solo no lo soporto
Estábamos recostados en la cama ambos mirando el techo, me giré para verlo y el continuo hablando. -Es solo que, ya lo odiaba sabes pero desde que supe que es hijo de Helios, creo que empeoró las cosas
-Tu eres su hijo legítimo
-Sigo sin saber quién es mi madre
-Ni yo sé quien es mi padre pero no me importa mucho
-Helios no me importa, quizá si hubiera tenido una mamá, no me importaría saber quién es mi madre
Se puso todo serio y yo no quería que se pusiera mal otra vez. Me acerqué a él y puse mis labios cerca de su oreja, se río un poco, tomé una de mis manos y la puse sobre su pecho, sentí los latidos de su corazón acelerado.
-Te voy a contar una historia
-¿Sobre?
-El sol y la luna.
-Suena horrible
-Lo es un poco
-Cuéntame entonces Cielo
Aun con mis labios cerca de su oreja comencé el relato.
-Cuando el Sol y la Luna se vieron por primera vez, se enamoraron apasionadamente el uno del otro, y durante un tiempo, vivieron un gran amor. Eran dos amantes libres: el uno, ardiente y dorado; la otra, pálida y plateada. Cuando el universo creó el día y la noche, separó a los dos amantes. El Sol debía iluminar intensamente el cielo de día, mientras que la Luna debía alumbrarlo suavemente de noche. Así, ambos enamorados se vieron condenados a separarse, comenzando una danza interminable por intentar alcanzarse, encontrarse una vez más, sin conseguirlo nunca.
Mientras que el Sol intentó ser fuerte, brillando con fulgor por su amada, la Luna brillaba trémula, pensando, melancólica, en su amado. El Universo acompañó a la Luna con millones de estrellas que brillaban junto a ella en el firmamento. Pero, por supuesto, aquello no suponía consuelo ninguno. Cuando el Sol y la Luna pensaban que únicamente podrían observarse desde la distancia, El Universo se compadeció de nuevo de los dos amantes. Así, decidió crear los eclipses, momentos en los que el Sol y la Luna se reencontrarían y volverían a ser felices durante, al menos, unos preciados instantes. Desde entonces, tanto el Sol como la Luna viven esperando impacientes su reencuentro, fugaces momentos de felicidad en los que se funden, cubriéndose el uno al otro. Hasta volver a separarse dolorosamente, quedando dos mitades destrozadas que desean ver llegar el siguiente momento en que puedan volver a unirse y formar un todo, estar completos.
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Rayo de luna ©
Fiksi RemajaAlice es un chica que cree que es como todos los demás. Pero cuando conoce a Cedric y se da cuenta de todos los cambios que comienzan a surgir en su vida entiende lo equivocada que estaba. Luchara no solo contra las personas que le quieren hacer dañ...
