Capítulo 34

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-No sé qué pretendes diciéndome esto ahora. ¿Qué me compadezca de ti? ¿Es algún tipo de manipulación para que confiese?

-Sólo te estoy diciendo la verdad. Como he hecho siempre. Si no me crees, es tu problema. Además, ¿a santo de qué me pides que me suelte el pelo?

La miro. Me está evitando. No sé si contarle sobre mi fantasía. Ésa que, por suerte, interrumpió Sergio con su llamada. ¿Qué hubiese pasado de no haber llamado? ¿Cómo hubiese seguido? ¿Me quiere decir algo mi subconsciente? Miles de dudas se agolpan en mi cabeza y no tengo respuesta para ninguna. Es verdad que fuimos muy amigas en el pasado. Pero solo era una relación de amistad. Incluso de hermanas. Pero de ahí a que haya algo más... ¿Será que me la imagino como una profesora, con gafas y el pelo suelto?

-Te lo voy a contar, pero no puede salir de aquí.

-Te doy mi palabra.

Me vuelve a mirar ofreciéndome toda su atención. Suspiro hondo para contarle, pero cuando he abierto la boca para hablar oigo a Tamayo llamar a Alicia.

-¿Me disculpas un momento?-me pregunta levantándose. Asiento y ella se va.

En ese momento entra Antoñanzas que trae una taza de café, la cual coloca enfrente mío. Pero mis ojos se van a su muñeca. Y más concretamente a ese reloj.

-El Profesor está contigo-me susurra en el oído.

Mi cara se torna en una sonrisa que irradia felicidad. Sabía que no me había abandonado y que me sacaría de aquí.

-Gracias-le digo con una amplia sonrisa.

Se incorpora para irse y vuelve a entrar Alicia. Le mira con mala cara y él sale agachando la cabeza.

-¿Qué les pasa a los de tu banda? ¿Se volvieron gilipollas al entrar al banco o ya estaban de antes?-me pregunta de muy mal carácter.

No tengo ni idea lo que ha pasado y tampoco tengo ganas de averiguarlo. Ahora mi plan es salir de aquí, dejar lejos esta carpa e intentar olvidarme de los interrogatorios.

-¿Qué me ibas a decir?

-Que has perdido la batalla, que te he hecho perder el tiempo. No tienes nada y ya no me puedes amenazar-le digo con una sonrisa de victoria.

Alicia levanta la mano amenazante. Pero se contiene.

-¿Sabes que Aníbal ha contado todo lo que le hacíamos? Ha entrado una reportera que le ha grabado dando pena para que la gente lo vea. Pero, ¿sabes qué? Me da igual.

-¿Y qué esperabas? Le torturabas, lo tenías en una celda en la que tenía que estar de pie cagándose y meándose encima y le drogabas. ¿Cómo quieres que esté?

-Pero aún no se ha dado el último golpe.

-Y pensar que te veía buena... Que te he visto como la amiga que eras... No sé qué querrá decir la fantasía que he tenido antes, pero te he visto en la playa, frente a mí, con el pelo suelto y gafas.

-¿Como si fuese una profesora?

-Más o menos.

Alicia se levanta y mueve su silla y la coloca al lado mío para estar más cerca.

-Vámonos juntas, Raquel-me susurra muy cerca-Tú, yo, Paula y mi hijo.

-¿Y qué pasa con mi madre?

-Eso déjame pensarlo más adelante. Te confesaré yo también algo, ya que estamos en confidencias.

Alicia VS Raquel. Duelo de polis [Terminada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora