Las manos de Valentín cubrían mis ojos mientras su respiración chocaba contra mi mejilla, quería quitar sus manos y decirle que no fuera tan infantil, pero no podía, quizá en el fondo tampoco quería hacerlo.
- ¿Quién soy?- dijo Valentín bastante risueño. No lo noté antes, pero olía bastante bien.
- Ja, ja, Valentín, venís muy graciosito- dije removiendo sus manos de mis ojos y girando mi cara hacia él con una ceja arqueada y mi cara seria.
Mala idea, nuestros rostros quedaron demasiado cerca, ahora su respiración no golpeaba mi mejilla, sino que se entremezclaba con la mía y golpeaba ligeramente mis labios. Definitivamente no fue un movimiento sabio de mi parte.
La sonrisa en su rostro no desaparecía con nada, la pupila de sus ojos estaba dilatada y su color era aún más llamativo.
- Pero bueno Valentín, vos no sos nada lento- dijo Juan riéndose de nosotros.
Yo me giré confundido y vi como Juan estaba reclinado en su silla, viéndonos divertido, y por alguna razón me pareció que él sabía algo que yo no.
- ¿A que te referís?- pregunté yo aún muy desubicado.
Él solo me observó todavía más divertido, y yo estaba todavía más confundido. No saber que estaba pasando me llevaba a niveles insospechados de ansiedad.
- Nada, solo ignoralo Manu, la edad le ha pegado fuerte- dijo Valen riendo un poco mientras traía una silla para sentarse con nosotros.
- Eyy, no estoy tan viejo- dijo Juan haciéndose el ofendido- pero bueno, los dejo, tengo que ir a terapia, ya voy tarde, adiós chicos- al terminar de decir esto se levantó y se fue, agitando su mano para despedirse, gesto que correspondimos.
Yo me quedé viendo a la mesa y empecé a recoger el juego, recogí todas las bolitas de colores y las coloqué en su recipiente y lo guardé todo en la caja que me dieron. Todo esto con la mirada de Valentín en mí y en un silencio que, apenas terminé de guardar las cosas, Valentín rompió.
- ¿Te divertiste sin mí?- dijo con su tan característica sonrisa y genuina curiosidad en sus ojos.
- La verdad, sí- dije cerrando la caja, para posteriormente levantarme e ir a devolver el juego al enfermero que me lo dio.
- Auch, no esperaba que me cambiaras tan rápido- dijo haciéndose el dolido- decime Manu, ¿es que ya no me amás?- drama queen modo on.
Con todo lo ridículo de la situación, no pude evitar soltar una carcajada. Parece que Valentín tiene el don de poner a la gente de buen humor.
Él no pudo aguantar más su faceta de novia dramática y se echó a reír también, alcanzándome y pasando su brazo por mi cuello para caminar.
Cuando encontré al enfermero que me dió el juego se lo traté de devolver, pero al parecer tenía otra cosa que hacer y le dijo a Valen que me llevara a devolverlo directamente donde los guardan.
Así que eso hicimos, nos dirigimos a una habitación pequeña cerca del salón donde estábamos antes, ahí nos encontramos con una muchacha que se encargó de procesar la devolución y guardarlo donde corresponde.
Después de eso, Valen me llevó a dar vueltas por el hospital, parecía muy lleno de energía, no entiendo de donde la sacó, yo estoy acabado, y aún queda rato para que termine el día.
Cuando Valen al fin se calmó un poco, ya casi era hora de la merienda, así que nos llevó al comedor, donde nos sentamos cerca de las encargadas de la alimentación y estuvimos charlando un rato.
Espero haberles agradado y así conseguir postres extra igual que Valentín. Cruzo los dedos para que pase.
La merienda fue una ensalada de frutas. Cuando terminamos me llevó otra vez a deambular por los pasillos del lugar, esta vez nos quedamos sentados en uno.
Ambos apoyábamos nuestras espaldas en una pared, él se encontraba frente a mí, nuestras piernas chocaban por lo angosto del pasillo.
Nos quedamos mirando fijamente durante un rato, sin decir nada, sin hacer nada, solo mirándonos. Hasta que él no pudo contener la risa y se empezó a reír como el pendejo que estoy empezando a creer que es.
Estuvo así un rato, hasta que se logró calmar un poco, pero siguió con su usual cara risueña. De todos los amigos que he tenido en mi vida definitivamente Valentín es el más, como decirlo, especial. Mentalmente.
Sin embargo, con todas sus rarezas, me agrada, y me pone de muy buen humor, a veces un poco nervioso también, pero lo compensa con los buenos ratos.
Empezamos a hablar de temas al azar, muchos muy rebuscados y estúpidos, pero con eso se nos fue el rato, entre risas, conversaciones raras y chocar nuestras piernas para molestar al otro. Lo que quiere decir que él las chocaba y yo me molestaba.
Pero con todo fue un rato muy ameno, no recuerdo la última vez que me divertí tanto en una conversación con un amigo y de hecho me sentí bien.
La comida pasó igual que las otras, al menos esta vez sí me dieron postre, creo que sí les caí bien a las cocineras.
Valen estaba más calmado que hace rato, eso me trajo un poco de paz, no creo poder seguirle el ritmo por mucho tiempo, solo verlo hace rato me dejó exhausto.
Pasamos el resto de nuestro tiempo en la sala común, él jugando a las cartas de vez en cuando, yo o estaba con él o viendo por la ventana. Extrañamente la noche se veía muy bien desde este lugar, apasible, me traía un poco de calma. Valentín llegó y apoyó su mentón en mi hombro, chocando su cabeza con la mía. Y mi calma se fue al carajo.
- ¿Te gusta?- dijo en un susurro que me erizó la piel.
- Sí, es bonita- dije tratando que no me afectara su cercanía.
Él solo movió su cabeza en mi hombro, asumí que afirmando con ella.
Analizando lo que está pasando, debo decir que no me gusta. Su cercanía me afecta más de lo que debería para alguien que apenas conocí hoy, ¡hoy por el amor a Cristo! No me puedo creer que me parezca a una de esas locas que salen en las historias, que empiezan a babear por alguien que apenas conocen.
No, no debería ser así, yo no soy así, además es un hombre, yo no juego para ese equipo.
Mi mente en este momento es un desastre, lo único que tengo claro es que Valentín es un peligro, un verdadero peligro. Mi heterosexualidad está en juego aquí, y yo no la pienso perder.
Igual y me estoy haciendo un mundo en la cabeza y no es para tanto, tal vez me lo estoy imaginando todo, espero estar imaginándomelo todo.
Después de ese momento raro, lo demás pasó normal, él se fue a jugar y yo me retiré al baño, me lavé mis dientes, hice pis y me fui a acostar. Aún era temprano, pero el día había sido demasiado largo, demasiadas emociones, demasiados cambios.
Di varias vueltas en la cama, tratando de acomodarme y buscar estar cómodo. Ya estaba medio dormido, mis sentidos estaban bastante nublados y podría jurar que fue una alucinación producto del cansacio, pero justo antes de dormirme, sentí los labios de alguien darme un beso en la frente.
~~
Buenaaas.
Se suponía que lo subiría mañana, pero como hoy tuve unos ratos libres, lo terminé.
Si tengo tiempo, escribo uno y lo publico mañana.
Xoxo
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San Maximiliano (Wosplik)
FanfictionManuel es enviado por sus padres al hospital de rehabilitación San Maximiliano, luego de que estos descubrieran la marihuana que escondía en su habitación. Ahí conocerá a Valentín, un paciente "modelo", pero que recae cada vez que lo dejan salir. El...
